Extremadura moviliza una flota de drones para combatir la plaga que amenaza los arrozales

Extremadura prepara una legión de drones para proteger los campos de arroz de su plaga más dañina

Extremadura destaca como una de las zonas líderes en la producción de arroz en España, contabilizando más de 19.000 hectáreas de cultivo, principalmente localizadas en las Vegas del Guadiana (Badajoz) y ciertas áreas de Cáceres.

El cultivo del arroz representa un pilar económico fundamental en la región, aunque cada temporada enfrenta una amenaza que pone en peligro la calidad de la cosecha. Esta amenaza es la pudenta del arroz, una plaga de chinches que afecta los granos durante la fase de llenado y maduración, provocando una mancha oscura conocida como ojo de perdiz en las semillas, lo que disminuye su valor comercial al momento de la venta.

La pudenta lleva años siendo el principal desafío para los agricultores de arroz, y ante la constatación de un incremento notable en la densidad de esta plaga en los campos extremeños, la Consejería de Agricultura ha optado por implementar un plan de acción sin precedentes.

Este plan contempla la preparación de una flota de drones especializados en el control de plagas mediante la aplicación de productos fitosanitarios, destinados al tratamiento aéreo de los campos de arroz. Los drones funcionarán como un soporte a la flota de aviones que desde 2016 se emplea para fumigar con plaguicidas las más de 19.000 hectáreas de estos cultivos en Extremadura.

Los drones se emplearán en áreas específicas donde la operación de los aviones resulta más complicada, y desde el pasado año se han consolidado como una herramienta clave en la gestión y prevención de la pudenta.

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