En la capital, la socialista Reyes Maroto ha señalado que España es «un socio confiable». «Siempre hemos condenado al régimen de los ayatolás, pero esto no implica que no rechacemos la guerra ilegal y sus efectos», ha reiterado.
Cientos de personas protestan con el lema 'No a la guerra' en el centro de Madrid
Este sábado, varias centenas de personas se han congregado en la plaza de Callao, en el corazón de Madrid, para exigir el cese de los conflictos armados en Oriente Próximo, gritando «No a la guerra» y «No olvidar Gaza». La concentración, organizada por la plataforma Parar la Guerra, tuvo lugar simultáneamente con la reanudación de las negociaciones internacionales entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, formando parte de una jornada de protestas en más de 200 localidades del país.
Esta iniciativa cuenta con el apoyo de más de 250 organizaciones sociales y culturales, y ha reunido más de 10.000 firmas en un manifiesto difundido durante esta semana. En el acto, tanto representantes políticos como figuras culturales se han dirigido al público para respaldar una solución dialogada al conflicto y subrayar la relevancia de la movilización ciudadana.
Entre los asistentes destacaron miembros del PSOE, entre ellos la portavoz municipal Reyes Maroto, la portavoz adjunta en la Asamblea, Mar Espinar, el eurodiputado José Cepeda, y el diputado de Sumar, Txema Guijarro.
Durante su intervención, Maroto defendió que España es «un socio fiable» dentro de la OTAN y reiteró el compromiso del Gobierno con la paz y el respeto al derecho internacional. Asimismo, enfatizó la necesidad de encontrar soluciones negociadas y solicitó una mayor participación de otras formaciones políticas.
«El Gobierno siempre apoya a la OTAN. Somos un socio confiable y, dado que no hay nada oficial, no podemos valorar un simple correo electrónico. Lo que queda claro es que el Gobierno de España es un socio confiable, comprometido siempre con la paz y trabajando en el marco de la OTAN para salvaguardar la seguridad y el derecho internacional», afirmó la portavoz socialista. También defendió la idea de buscar una solución a través de la negociación y cuestionó «dónde está el PP, que se autodefine como un partido de Estado», en la defensa del derecho internacional y la protección social frente a las consecuencias del conflicto.
«Siempre hemos condenado al régimen de los ayatolás, pero eso no impide que rechacemos la guerra ilegal y sus efectos», añadió Maroto, quien evitó valorar las amenazas de Trump sobre la posible expulsión de España de la OTAN.

En la concentración también participaron personalidades del mundo cultural como el cineasta Javier Fesser y el director teatral Lluis Pasqual, quienes subieron al estrado para leer poesías de autores libaneses, palestinos, hebreos e iraníes. «No está claro qué acciones concretas pueden revertir la situación, pero lo que sí es evidente es que el silencio no es una opción y hay que apoyar a quienes sufren», expresó el cineasta.
El evento estuvo marcado por consignas como «Palestina libre» y críticas a líderes internacionales, además de carteles en defensa de la paz y los derechos humanos. No obstante, la cultura tuvo un papel central, con la lectura de poemas de autores de diversas procedencias —como Mahmud Darwish y Miguel Hernández— y presentaciones musicales que buscaron fortalecer el mensaje de convivencia y comprensión entre pueblos.
El portavoz de la organización, Joanen Cunyat, resaltó la diversidad ideológica de los participantes y aseguró que mantendrán las movilizaciones «hasta que cesen las bombas». Esta plataforma, constituida en octubre de 2023 tras la intensificación del conflicto en Gaza, ha promovido diversas protestas a nivel nacional con la intención de mantener la presión social en favor de la paz. «La paz solo será alcanzable si las distintas personas se unen en este objetivo común», manifestó.
«No dejaremos de movilizarnos hasta que las bombas cesen. Pretenden hacer creer que la protesta no funciona, pero la realidad indica que solo la movilización puede obligar a buscar una solución negociada», concluyó.

