Las claves
La Comunidad de Madrid implementará una certificación de excelencia dirigida a estudiantes extranjeros de español, inspirada en el modelo utilizado por el British Council para el inglés.
Este proyecto se apoyará en la red de Escuelas Oficiales de Idiomas y estará coordinado por un centro llamado c-LoVe (Campus Lope de Vega).
La iniciativa tiene como objetivo posicionar Madrid como un destino académico internacional y fortalecer la relación entre la enseñanza del idioma, el intercambio cultural y la atracción de talento.
Además, la estrategia contempla la instalación del primer computador cuántico en una universidad pública española, con fines de impulsar la investigación y la innovación.
El esquema es familiar: acreditar el nivel de inglés mediante un título mundialmente reconocido, gracias a organismos como el British Council o los exámenes de Cambridge Assessment English.
Esta certificación abre caminos académicos y profesionales, estableciendo un estándar global.
Ahora, la Comunidad de Madrid desea aplicar un modelo semejante para el español, creando una certificación de excelencia para estudiantes extranjeros que deseen aprender el idioma en la región.
Este proyecto se integra en la estrategia Región Universitaria, a través de la cual el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso pretende consolidar el sistema de educación superior regional como un referente internacional.
Con este fin, impulsará una certificación propia que avale el conocimiento del español como lengua extranjera con proyección internacional y refuerce la posición de Madrid como destino académico.
El vehículo para este objetivo será el c-LoVe (Campus Lope de Vega), una estructura que aprovechará la red ya consolidada de Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI), sin necesidad de construir nuevas infraestructuras.
Estos centros públicos, gestionados por las comunidades autónomas, se encargan de la enseñanza especializada en idiomas, así como de la evaluación y certificación oficiales. Madrid dispone actualmente de 29 escuelas y seis extensiones.
Desde la Consejería de Educación, liderada por Mercedes Zarzalejo, indican a EL ESPAÑOL que aunque la Comunidad no cuenta con un centro autonómico de referencia para la enseñanza de español a extranjeros, sí posee una red consolidada de EOI donde esta formación ha crecido significativamente en los últimos años.
El Ejecutivo regional pretende ahora estructurar esta base en una red coordinada que ordene, fortalezca y projecte internacionalmente bajo una estrategia común.
El plan contempla la creación de un centro coordinador que funcione como nodo principal y que se apoye en las escuelas de idiomas para desplegar el proyecto a lo largo del territorio.
Se busca alcanzar diversas localidades de la región, con especial atención en aquellas que ya disponen de campus de universidades públicas, para fortalecer el vínculo entre la enseñanza del idioma, el intercambio académico y la captación de talento internacional.
Actualmente, el español para extranjeros representa el 6,2% del alumnado de las EOI de Madrid, con 2.682 matriculados según datos del curso 2024-2025. Se espera que esta cifra siga aumentando debido a la creciente demanda internacional y a una oferta más estructurada y reconocida.
El modelo se desarrollará a través de dos líneas.
Por un lado, la enseñanza reglada, organizada siguiendo el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (de A2 a C2), que permite obtener titulaciones oficiales permanentes tras superar las correspondientes pruebas de certificación.
Por otro, la enseñanza no reglada, con cursos de actualización, mejora y especialización (APEs), destinados a estudiantes extranjeros —universitarios o no— que buscan formación más flexible y adaptada a necesidades específicas.
Basándose en esta doble vía, la Comunidad pretende crear un sello propio de calidad que complemente las certificaciones existentes. Este distintivo requerirá un desarrollo administrativo propio y su reconocimiento dependerá de su integración en sistemas internacionales de acreditación, aunque la intención es que funcione como una marca vinculada a la red pública madrileña.
El Gobierno regional aclara que este modelo no busca competir con entidades como el Instituto Cervantes, sino complementar su labor, aprovechando una estructura oficial ya consolidada.
La estrategia Región Universitaria incluye también un componente tecnológico orientado a posicionar a Madrid en sectores de alto valor añadido. Entre sus medidas destaca la instalación del primer computador cuántico en una universidad pública española, localizado en la Politécnica de Madrid.
Actualmente, no hay en España ningún dispositivo de este tipo instalado en una universidad pública. La infraestructura será financiada por la Consejería de Digitalización, con una inversión aproximada de dos millones de euros, si bien el coste final dependerá del proceso de adquisición.
El computador cuántico no se limitará al ámbito académico: dará servicio a todo el ecosistema de investigación e innovación, incluyendo universidades, centros como los IMDEA o el IMIDRA, organismos públicos —entre ellos hospitales— y también al tejido empresarial, especialmente pymes y startups.
El propósito es múltiple: acelerar la investigación científica, facilitar la transferencia de conocimiento, atraer inversión internacional y, fundamentalmente, generar empleo altamente especializado en un sector con amplio potencial de crecimiento.
El Gobierno regional considera que este será el primer paso para una red más amplia. Conforme avance el proyecto y se consolide su uso, no se descarta la instalación de nuevos dispositivos en otras universidades públicas e incluso en hospitales, según las necesidades y la evolución tecnológica.

