La preferencia por destinos mediterráneos aumenta, aunque los viajeros europeos optan por estancias cortas, flexibilidad y un control estricto del presupuesto debido a la incertidumbre causada por la guerra y la inflación
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha emitido un mensaje de confianza respecto al sector turístico, asegurando que el transporte aéreo, principal medio de llegada de visitantes, cuenta con suministro energético garantizado y que las reservas aéreas hacia España continúan creciendo.
La escalada del conflicto bélico en los últimos meses no ha mermado el interés de los turistas internacionales por visitar el sur de Europa en esta temporada de primavera y verano, con una demanda un 17% superior a la del año previo. En este escenario, España lidera las preferencias con el 14% de los viajeros europeos, seguida por Italia (11%), Francia (8%) y, en niveles similares, Grecia y Portugal, ambas con un 6%. No obstante, la actual coyuntura global sí ha influido en otros hábitos de viaje: la mayoría planea desplazamientos menos frecuentes y más breves.
La European Travel Commission (ETC) indica que, pese al optimismo, los europeos adoptan mayor prudencia a la hora de organizar sus vacaciones. La incertidumbre, provocada por el conflicto en Oriente Próximo y la inflación, ha resultado en viajes más cortos y con presupuestos restringidos.
De forma concreta, el nivel de interés en viajar es el más elevado desde 2020, aunque los turistas tienden a disminuir tanto la cantidad de desplazamientos como la duración de sus estancias. El informe resalta que el 38% opta por viajes de entre 4 y 6 noches, mientras que las estancias largas, de 7 a 12 noches, han bajado hasta el 37%.
Dominan la seguridad y el control presupuestario
La seguridad se ha consolidado como el factor clave de elección de destinos, según el 22% de los viajeros encuestados por la ETC. A continuación, destacan la búsqueda de un clima agradable y estable (15%) y ofertas interesantes (14%). Esta evolución responde a la creciente preocupación por las tensiones geopolíticas y la variación de precios en regiones con gran afluencia turística.

El informe indica que la preocupación por el coste de los viajes afecta a un 20% de los europeos, mientras que el efecto del conflicto en Oriente Próximo incide en el 18%, lo que implica un aumento de nueve puntos respecto al año anterior. Estos dos elementos explican en gran medida el incremento de personas que prefieren contar con planes flexibles y presupuestos bien definidos.
Según Miguel Sanz, presidente de la ETC, “lo que cambia es la manera de viajar. Se observa un enfoque más selectivo, enfocado en la relación calidad-precio, donde los viajeros eligen estancias más cortas, planes flexibles y presupuestos cuidadosamente controlados”.
La juventud y la frecuencia de viajes, elementos clave en las nuevas tendencias
Los jóvenes de entre 18 y 34 años lideran el aumento del interés por viajar. Sus planes para organizar escapadas se han incrementado considerablemente, inyectando dinamismo al turismo europeo. Respecto a la frecuencia de viajes, el 39% de los europeos prevé realizar solo un viaje en los próximos seis meses, cifra que representa un aumento del 7% en comparación con el año anterior. Por otro lado, la proporción de quienes planean viajar al menos dos veces ha disminuido, situándose en el 57%.
La tendencia hacia la moderación también se observa en los presupuestos: la proporción de viajeros que planean gastar hasta 1.000 euros por viaje ha aumentado cuatro puntos, mientras que quienes destinan 1.500 euros o más han disminuido en un 9%. Este ajuste refleja una mayor sensibilidad al precio y un enfoque claro en optimizar el valor obtenido por el gasto realizado.

