Se encuentra con la ministra de Infancia, Sira Rego, quien se muestra firme ante la petición: «No existen contingencias a medida»

«Somos conscientes de que no cumplimos con los criterios establecidos por el Gobierno de España para declarar la contingencia migratoria, por ello vamos a solicitar una contingencia preventiva». La presidenta de las Islas Baleares, Marga Prohens (PP), mantiene su empeño en detener la distribución de menores migrantes y así lo ha manifestado este jueves tras una reunión de casi dos horas con la ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego. «Se trata no de solidaridad, sino de capacidad», aclaró luego de solicitar la medida.
«Ya no disponemos de espacio para acoger en condiciones dignas a cualquier persona, sin importar su procedencia. No podemos continuar con las acogidas», sostuvo con énfasis. Prohens subrayó la situación de «crisis migratoria» que enfrenta el archipiélago, donde en 2026 han arribado un 20% más de personas en comparación con el mismo periodo de 2025, detalló.
«En cinco años han llegado más de 10.000 migrantes en patera», destacó la presidenta balear, quien calificó la ruta hacia las islas como la que «más crece en toda Europa»; convirtiéndose, a su vez, en «una vía de entrada de inmigración irregular a Europa a través de Baleares».
En esta línea, la líder popular centró su atención en el sistema de acogida de menores migrantes no acompañados, que según sus datos alberga a 733 jóvenes: «Representan casi dos tercios de los menores bajo tutela en las islas», puntualizó. Esto representa, continuó, un exceso de «240 menores por encima de la capacidad ordinaria de acogida asignada actualmente por el Ministerio; más de un 50% y más de un 1.000% de sobreocupación en las plazas previstas para menores migrantes».
Por tal motivo, Prohens ha reclamado acelerar la repatriación de menores, principalmente aquellos originarios de Argelia, que llegan a la comunidad y mantienen contacto directo y constante con sus familiares.
Durante la rueda de prensa posterior al encuentro, la dirigente autonómica agradeció la disposición de la ministra Rego, considerando que el Delegado del Gobierno en Baleares «había rechazado este formato hace más de un año». Ahora, a su juicio, Rego abandona las islas «con una imagen más precisa de la realidad de Baleares», aspecto que valoró como «positivo», pues ahora dispone de las demandas «concretas» del territorio sobre la mesa.
A la reunión en el Consolat de Mar también asistieron presidentes de los Consells insulares, la titular autonómica de Familias y el delegado del Gobierno en las islas.
REGO: «NO HAY CONTINGENCIA A LA CARTA»
«Resulta curioso oponerse a un Real Decreto y luego intentar acogerse a él», señaló la ministra, enfatizando que «no existen contingencias a la carta» y defendiendo los «indicadores objetivos» que establece la normativa diseñada hace ya más de un año. Así, explicó, «la capacidad y sobrecapacidad se relacionan con la creación de estas plazas y su posible saturación». Solo en ese caso, prosiguió, se declara la contingencia, «no antes».
Aunque Rego afirmó «comprender» la situación de Baleares, también manifestó que al Gobierno no le parece «razonable que cada territorio se autoevalúe y determine si está saturado o no».
En su opinión, el decreto que establece la capacidad ordinaria de las Comunidades Autónomas es «una historia de éxito que funciona bien y fue creado para gestionar un fenómeno dinámico». En este sentido, aseguró que el real decreto ha tramitado 1.500 expedientes sin inconvenientes y que Baleares ha recibido únicamente cuatro menores porque la medida «permite adaptarse» a la realidad de cada territorio.

