El obispo Mazuelos advierte que «para ser cristiano» es necesario atender y «proteger» a las personas migrantes

Durante este año, 2.097 personas migrantes han arribado a las Islas Canarias en cayucos. Estos individuos se suben a estas embarcaciones artesanales y recorren la ruta atlántica para alcanzar la principal puerta de entrada a Europa. Esta cifra es reducida en comparación con el mismo lapso del año anterior, cuando más de diez mil arribaron a las costas del archipiélago. Esta realidad social será el eje principal de la agenda durante los dos días que el Papa permanecerá en Canarias, cerrando así su recorrido de siete días por España.
Desde la Conferencia Episcopal, donde se ha realizado esta mañana una rueda de prensa enfocada en la migración en Canarias y el trabajo de Cáritas, se señaló que «la visita a Canarias es un legado del Papa Francisco para reconocer a quienes sufren en esta región».
A la espera de la confirmación definitiva del programa, se sabe que León XIV llegará a Las Palmas de Gran Canaria el 11 de junio. Entre las actividades previstas se contempla una visita al muelle de Arguineguín, un punto clave para la llegada de migrantes, que llega a concentrar más de mil personas simultáneamente. Ayer llegaron 12 migrantes a esta playa, donde, como destacó el obispo de Canarias, José Mazuelos, durante la rueda de prensa en la Conferencia Episcopal, la cofradía de pescadores desempeña un papel fundamental, ya que frecuentemente se lanzan al mar para socorrer a quienes arriban desorientados y congelados tras cinco días de travesía por el Atlántico.
«Muchas personas deberían pasar cinco días en un cayuco para comprender realmente qué se necesita hacer,» afirmó el obispo, recordando que la obligación de «acogerlos y protegerlos» va más allá de la fe: «No solo corresponde a los cristianos, sino a toda persona humana». Estas declaraciones se producen días después de que Vox y PP acordaran en Extremadura un nuevo concepto de ‘prioridad nacional’, favoreciendo a los españoles, aunque sin definir claramente el alcance de estas medidas. Vox, además, ha expresado su interés en eliminar ayudas a ONGs que apoyan a migrantes.
Durante la rueda de prensa, ninguno de los tres ponentes quiso opinar sobre esta controversia. Junto a Mazuelos estaban Eloy Santiago, obispo de Tenerife, y Cayi Suárez, responsable de Cáritas en Canarias. Santiago describió la visita papal como «altamente relevante en este contexto migratorio» y recordó que «la misión de la Iglesia consiste en brindar una primera acogida, intentando que sea una recepción amable y que se respeten los procedimientos legales correspondientes».
Para dimensionar el fenómeno, Cayi Suárez mencionó que el 24% de la población en Canarias está formada por migrantes, y que el archipiélago «se encuentra en una situación de pobreza estructural, donde el 25,5% está en situación de pobreza». Por su parte, Santiago recordó que la isla de El Hierro cuenta con una población de 9.000 habitantes, y que en ocasiones han llegado a recibir el doble de migrantes en su territorio. Aunque sus habitantes desearían que el Santo Padre visitase su isla, esta posibilidad parece complicada por motivos logísticos y la apretada agenda durante las 48 horas de estancia en Canarias.
El primer día, además de Arguineguín, León XIV planea recorrer alrededor de la catedral de Santa Ana en el papamóvil y concluir la jornada con una misa multitudinaria. El Vaticano calcula que más de 80.000 personas asistirán el jueves 11 de junio, a las 18.30 horas, en el estadio de Gran Canaria. El acceso será mediante inscripción en una página web, aunque, una vez más, los migrantes contarán con un protagonismo especial, pues ya se ha anunciado que participarán en la misa.
Una agenda ajustada que el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, espera que suponga «un respaldo, una motivación» y ayude a «dar visibilidad internacional a este triste drama de la inmigración».

