Las claves
Dos antiguos agentes del CNI testificaron ante el juez que Leire Díez no se identificó como periodista durante una reunión en la que criticó al teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas.
Leire Díez está siendo investigada por presuntas acciones para entorpecer la investigación de la Fiscalía Anticorrupción y la UCO, alegando que actuaba como periodista para un libro de investigación.
Los exintegrantes del CNI manifestaron su desconcierto ante la presencia de Díez y aseguraron que, si hubieran sabido que era periodista, habrían abandonado la reunión.
La reunión, celebrada en 2024 y grabada en secreto, también contó con la asistencia del empresario Alejandro Hamlyn, quien está siendo investigado y actualmente se encuentra fugado en Dubái.
Dos exmiembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) declararon ante el juez que lleva la causa contra Leire Díez que esta mujer, conocida como la fontanera del PSOE, no se presentó como periodista en la reunión donde criticó duramente al teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas.
El juez Arturo Zamarriego investiga a Díez por supuestas maniobras destinadas a desactivar las pesquisas de la Fiscalía Anticorrupción y de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, a la que pertenece Balas.
Sin embargo, Díez ha afirmado en diversas ocasiones que mantuvo encuentros con, entre otros, empresarios bajo investigación judicial o con un fiscal para recopilar información con el objetivo de un libro de investigación, argumentando su papel de periodista.
Estos dos exmiembros del CNI estuvieron presentes en la reunión, realizada en 2024 en un despacho de abogados, durante la cual Díez atacó a Balas con la frase: «Si está muerto, mejor».
Uno de los testigos declaró con firmeza que la mujer nunca se identificó como periodista de investigación, a pesar de que en varias ocasiones ha utilizado ese argumento para justificar sus actuaciones.
De hecho, interrogado por Hazte Oír, una de las acusaciones populares en el caso Leire, reiteró que, de haber informado Díez de su profesión, él habría abandonado el encuentro.
Ambos testigos coinciden en la sorpresa que les causó la presencia de Leire Díez en aquella reunión, especialmente cuando mostró interés en conocer irregularidades y, de manera insistente, el papel de Balas.
El primero de ellos, quien tras su paso por el CNI es actualmente abogado, explicó que asistió a la reunión con la intención de captar como cliente a otro participante: el empresario Alejandro Hamlyn, investigado por la Audiencia Nacional y fugado de la Justicia en Dubái.
La reunión fue grabada de forma clandestina y el audio se divulgó en la prensa. Así se evidenció el interés de la fontanera del PSOE en la figura de Balas, responsable de investigaciones que generan inquietud tanto en el Gobierno como en el Partido Socialista.
Al inicio de su declaración, uno de los testigos intentó excusarse con su condición actual de abogado en ejercicio para no testificar, pero el juez Zamarriego le obligó a declarar.
El segundo testigo explicó, por su parte, que es amigo del primero y que conocía a Hamlyn, quien buscaba cambiar de abogado.

