El entrenador alemán, sujeto central en las especulaciones sobre su vinculación con el Real Madrid, compró hace tiempo una villa de lujo situada en el suroeste de Mallorca.
Más información: El pueblo de Raúl González Blanco: patrimonio medieval, lechazo asado y sopas de ajo
Jürgen Klopp eligió hace años su lugar de retiro en el sur de Europa. Este técnico alemán, reconocido como uno de los más carismáticos en el fútbol contemporáneo, decidió fijar en Santa Ponça, al suroeste de Mallorca, su espacio para desconectar del banquillo y del ajetreo que rodea al fútbol.
Allí transcurre gran parte de sus vacaciones y allí apostó por una villa de alto standing valorada en aproximadamente 3,9 millones de euros, enclavada en una zona de colinas con vistas al mar, campos de golf y un entorno notablemente más tranquilo que otras áreas insulares.
Santa Ponça no constituye un núcleo urbano extenso, sino una población costera que forma parte del municipio de Calvià. Cuenta con algo más de 10,000 habitantes y su fisonomía está definida por su bahía: una playa principal que mide alrededor de 500 metros, con arenas claras y aguas poco profundas, protegida por la forma de su cala.
Este tramo costero, flanqueado por pinares y construcciones blancas en la ladera, es uno de los factores por los que la zona se ha consolidado como un destino vacacional para familias, además de atraer a propietarios de alto nivel que valoran la combinación de mar, buen clima y cierta privacidad.
La elección de Klopp se ajusta perfectamente a este perfil. La residencia donde invirtió, situada en una urbanización residencial de Santa Ponça, responde a la tipología local: viviendas contemporáneas con amplios ventanales, piscina, terrazas orientadas hacia la bahía y un grado de privacidad que permite conservar el anonimato, salvo por algunas fotos ocasionales tomadas por curiosos.
Para este entrenador, quien en alguna ocasión ha reconocido soñar con poseer una casa «en el sur», el lugar ofrece más que solo sol: una combinación equilibrada entre la vida local mallorquina, servicios de calidad y acceso rápido al aeropuerto de Palma.
Fuera de la playa principal, Santa Ponça cuenta con un entorno atractivo especialmente para quienes practican actividades marítimas. Próximas se encuentran las islas Malgrats y la reserva marina de El Toro, dos áreas frecuentadas para buceo y snorkel debido a la transparencia de sus aguas y la abundante vida marina.
Jürgen Klopp, en su presentación con Red Bull Europa Press
Desde el pequeño puerto deportivo o varios puntos costeros parten embarcaciones que trasladan a los visitantes a estas zonas protegidas, posicionando al pueblo como una base ideal para quienes buscan algo más que simplemente descansar en la playa.
La conjunción de playa amplia, caleta resguardada y fondos marinos interesantes dota al pueblo de un perfil dual: familiar durante la jornada y con una oferta náutica y de ocio más exclusiva.
Además, existen varios campos de golf cercanos que complementan la oferta como destino «premium», lo que desde hace años atrae a visitantes alemanes, británicos y nórdicos. En este contexto, la presencia de una figura como Klopp resulta casi natural: un entrenador de élite que busca cierto anonimato, pero dispone de todas las comodidades en el entorno.
Mientras su futuro en el terreno técnico se define, el alemán tiene claro dónde desea continuar pasando sus veranos. En Santa Ponça halla algo que el fútbol no siempre ofrece: tranquilidad, mar a pocos pasos y la oportunidad de sumergirse, en sentido literal y figurado, lejos de la presión que conlleva estar al mando del banquillo.

