Su defensa refutó el testimonio del ex gerente del partido Mariano Moreno Pavón durante su declaración ante el Tribunal Supremo.

El ex gerente del PSOE, Mariano Moreno Pavón, entró ayer en el imponente Salón de Plenos del Tribunal Supremo con el fin de dejar patente que la «única caja» de fondos que mantiene Ferraz destinaba pagos exclusivamente a gastos efectuados por los dirigentes del partido, siempre respaldados por sus respectivos tiques o comprobantes de pago.
Su testimonio debía resultar más explícito que el brindado en la fase de instrucción, ya que sus explicaciones entonces no lograron convencer al magistrado del Alto Tribunal, Leopoldo Puente, y además propiciaron la apertura de una investigación independiente sobre las finanzas del PSOE por posible blanqueo de capitales.
Por ello, Moreno inició su exposición detallando las normas contables vigentes en el PSOE. «La caja del Partido Socialista, la única existente, se abastecía con los ingresos provenientes de su cuenta corriente operativa. Yo solicitaba anticipos de caja de esa cuenta y el banco enviaba el efectivo a través de una empresa de seguridad según la cantidad requerida. En esas solicitudes nunca, jamás, pedimos billetes de 500, 200 ni 100 euros. Por lo tanto, no es factible que tales billetes hayan sido entregados por el Partido Socialista», declaró ayer durante el denominado juicio de las mascarillas en el Tribunal Supremo el ex gerente del PSOE.
Durante su intervención, Moreno Pavón negó categóricamente que el partido gobernante distribuyese billetes de 500, 200 y 100 euros —conocidos respectivamente como «txistorras», «coles» y «lechugas»— tal como señala el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que se encuentra bajo investigación reservada en la Audiencia Nacional.

El ex gerente intentó mostrar que la contabilidad del partido cumplía con la legalidad vigente y que únicamente existía una cuenta de «funcionamiento» en Ferraz, donde la mayoría de los pagos por gastos a sus dirigentes se realizaban mediante transferencias bancarias. Aceptó que existía manejo de efectivo, aunque en forma residual. «El 99,4% de los pagos efectuados por el partido se realizaban por transferencia; el resto en efectivo», añadió. La «caja del Partido Socialista» solo se usaba para cubrir gastos «anticipados» que pertenecían a categorías específicas. Moreno Pavón especificó tres: viajes, gastos de representación y gastos de actividad. «Esa caja de efectivo solo se empleaba para esos fines», aclaró. Asimismo, explicó que los ingresos de esta caja «procedían casi en su totalidad de las dotaciones realizadas desde el PSOE», salvo «algún ingreso menor o atípico» como la venta de «merchandising».
Respecto al ex ministro de Transportes y ex secretario de Organización del partido, el ex gerente afirmó: «El señor Ábalos autorizaba todos los gastos imputados a la Secretaría de Organización del PSOE». Hasta ese punto, el interrogatorio mantuvo un tono tranquilo. No obstante, la tensión subió cuando la defensa de Koldo García, encabezada por la abogada Leticia de la Hoz, solicitó la exhibición de varias hojas de liquidación de gastos presentadas por su cliente al PSOE. La letrada enfatizó que estas liquidaciones, aunque firmadas y abonadas, carecían de fechas y de conceptos detallados. También resaltó que no habían sido presentadas ante el Tribunal de Cuentas.

Estos documentos -presentados por la defensa y reproducidos por EL MUNDO– fueron incorporados al proceso judicial, y la abogada inició su interrogatorio con ellos. «¿Cómo concilia lo que acaba de explicar con estas hojas de gasto? Hay importes que fueron abonados, están firmadas, pero carecen de fecha y concepto. ¿Cómo se explica esto?», preguntó directamente. «¿Entonces, es posible que existan gastos no contabilizados oficialmente en las cuentas del PSOE?», insistió, intentando refutar la versión previa del ex gerente sobre la completa contabilización de los gastos en la sede del partido.
La letrada, interrumpida en varias ocasiones por el presidente de la Sala, Andrés Martínez Arrieta, no logró que Moreno admitiera ninguna irregularidad. Más bien, el ex gerente destacó que ante el Tribunal de Cuentas se remiten los «asientos» que incluyen «todas» las liquidaciones contables.
El interrogatorio también abarcó la cifra que Koldo García podía administrar como gastos del área de Organización del PSOE. Según la abogada del asesor, esa cantidad alcanzaba los 127.000 euros anuales. Moreno sostuvo que dicho control correspondía exclusivamente a Ábalos, mientras que la defensa insistía en que, en la práctica, era su cliente quien gestionaba globalmente los gastos de todo ese departamento. Durante el interrogatorio, resultó llamativo que el Partido Popular, que ejerce como acusación popular, defendiera desconocer el origen de las hojas aportadas por Koldo. Tras Moreno declararon la secretaria de Ábalos en Ferraz, Celia Rodríguez, quien reconoció ser la persona encargada de entregar los sobres en efectivo a Koldo y a su ex pareja, Patricia Uriz. «Mi función consistía en sumar los gastos y reflejarlos en una hoja que poseemos en el partido», aseguró.

