Desde el sector han valorado de manera positiva la estrategia, aunque destacan la necesidad de un presupuesto sólido que permita a los ganaderos enfrentar desafíos como las enfermedades

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado a conocer este jueves un plan basado en cinco puntos para rescatar la ganadería extensiva, promoviendo un modelo que aúna “tradición, competitividad y sostenibilidad”. La estrategia, creada en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha y aprobada por asociaciones agrarias y el colegio de veterinarios, se mantiene “dinámica” y se implementará “según la realidad”, según explicó el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán.
Tal como indicó el consejero, este plan de cinco puntos se diseñó para reconocer la función social de los ganaderos, que son “fundamentales” para fijar población, generar empleo y preservar la vida en sus comunidades. “No en vano, la ganadería es un pilar estratégico dentro del sector primario, aportando un 4% relevante al PIB agrario regional”, destacó.
Martínez Lizán resaltó también que, desde el punto de vista económico, apuntan a fortalecer los más de 184 millones de euros con los que cuenta el sector ganadero, procedentes de fondos europeos, la Administración general del Estado y recursos propios de la comunidad autónoma. A esta suma se añaden otras ayudas, como la destinada a la extensificación avícola con casi 12 millones de euros, o los 48,5 millones para la incorporación de jóvenes al sector.
Cinco ejes de actuación y 40 medidas
Desde el gobierno regional señalaron que el plan no busca eliminar el modelo intensivo, sino que “reconoce su complementariedad y promueve su coexistencia equilibrada”. No debe existir una división tajante entre la ganadería intensiva y la extensiva, pues son compatibles y ambas resultan importantes, aunque en la extensiva se observa una mayor tendencia a la desaparición paulatina de este tipo de ganado, razón por la cual es preciso apoyarla”, subrayó el consejero.
De acuerdo con los datos de Castilla-La Mancha, en la región existen más de 10.000 explotaciones ganaderas, de las cuales 5.600 han solicitado ayudas relacionadas con el pastoreo a través de la PAC, lo que indica que el porcentaje de explotaciones vinculadas a la ganadería extensiva supera el 50%. Por ello, la estrategia, estructurada en cinco ejes y con 40 medidas, combina modernización, sostenibilidad ambiental, sanidad animal, innovación y valorización de productos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para "proteger a los ciudadanos, apoyar a las pymes, al sector primario y por supuesto a la industria".
El primer eje consiste en la mejora de la competitividad, con acciones dirigidas a fortalecer la viabilidad económica de las explotaciones. El segundo eje es la sostenibilidad ambiental, reconociendo a la extensiva como una herramienta esencial en la gestión territorial, promoviendo el pastoreo para conservar, prevenir incendios y proteger la biodiversidad.
El tercer eje se centra en la sanidad animal, con prioridad en la prevención y control de enfermedades mediante una comunicación más efectiva en el sector. El cuarto, formación I+D+i, apuesta por la profesionalización y el impulso a la innovación mediante colaboraciones con centros de investigación. Finalmente, el último eje, comercialización y promoción, está orientado a incrementar la rentabilidad de los ganaderos mediante la diferenciación y la promoción de productos de origen extensivo.
Las reacciones del sector
El sector ganadero ha valorado favorablemente el proyecto, aunque con algunas observaciones. La presidenta de Asaja Toledo, Blanca Corroto, indicó que la organización ya había presentado hace tres años a la Consejería un plan para la ganadería que comprendía no solo la extensiva, sino también la intensiva y semiintensiva. “Un plan considerablemente más ambicioso de lo que se presentará hoy”, declaró.
Asimismo, lamentó que la ganadería extensiva esté “en riesgo de desaparición” y “no sea rentable”, lo cual genera problemas de relevo generacional y escasez de mano de obra. En este sentido, solicitaron que la estrategia vaya acompañada de un “presupuesto sólido” que permita hacer frente a problemas como las enfermedades, la falta de orientación de la PAC hacia este tipo de ganadería y los crecientes costos de producción.
Por otro lado, el secretario de la Asociación Nacional de Ganaderos de Raza Manchega (Agrama), Roberto Gallego, mostró un “firme apoyo” al reconocimiento y valorización que puede darse a la ganadería extensiva. “Consideramos que esto principalmente beneficia la protección y el apoyo a las razas autóctonas”, añadió.

