Dos antiguos jefes de gabinete han sido imputados por supuestamente recibir fondos de la red, y resultará fundamental el testimonio de Pedro Saura, ex número dos de Transportes, quien habría manifestado oposición a la manipulación en la adjudicación de contratos.

Hoy el PSOE está presente en varios de los banquillos del Tribunal Supremo. Por un lado, en el de los encausados por el Caso Mascarillas, permanecen desde hace dos semanas tanto el exministro y ex número dos del partido José Luis Ábalos como su colaborador cercano, el ex portero de un puticlub, Koldo García. Mientras, en el banquillo de testigos, desfilará una serie de ex altos cargos y cuadros del Gobierno de Pedro Sánchez, quien permanece impasible en Moncloa observando los acontecimientos.
Para aportar pruebas que puedan condenar o absolver a Ábalos, García y al empresario Víctor de Aldama, comparecerán ante el Alto Tribunal distintos testimonios: Carlos Moreno, exdirector de gabinete de María Jesús Montero, vicepresidenta hasta hace pocas semanas; Ricardo Mar, ex jefe de gabinete del actual ministro de Transportes, Óscar Puente; Pedro Saura, ex secretario de Estado de Transportes y presidente de Correos; Mariano Moreno, exgerente del PSOE, y Celia Rodríguez, secretaria de la sede central del partido en Ferraz, Madrid.
Carlos Moreno, quien dejó su cargo como mano derecha de María Jesús Montero en el Ministerio de Hacienda hace 21 días, fue señalado en la Audiencia Nacional por Víctor de Aldama por haber recibido 25.000 euros en un bar próximo a la sede ministerial en 2020, supuestamente a cambio de un favor: la suspensión del pago de una deuda de su empresa Pilor RealState. Según Aldama, el aplazamiento fue concedido.
«Carlos Moreno nos dijo que antes de cualquier gestión debía consultar con su jefa, la ministra Montero, y que si ella autorizaba procedían con el aplazamiento», declaró el empresario ante el juez Ismael Moreno.
Ricardo Mar, ex jefe de gabinete de Óscar Puente y con 15 años en Transportes, primero con Ábalos y antes incluso con José Blanco, fue director de gabinete del exministro acusado entre julio de 2020 y julio de 2021, además de compartir una docena de viajes con él y su pareja, Jésica Martínez. Mar, que actualmente es secretario general de Paradores, habría recibido 6.000 euros en efectivo de Koldo García tras dos reuniones en Marbella con miembros de la red, tras facilitar gestiones en favor de Air Europa. Más tarde, ya con Puente al frente del Ministerio, se le atribuye el papel de intermediario para que el grupo presuntamente criminal introdujera en Adif a Vicente Calzado, actual director de la empresa pública Emfersa.
Pedro Saura, ex secretario de Estado durante la etapa de Ábalos, estuvo muy cerca de las supuestas operaciones del exministro con Koldo y Aldama, así como con Isabel Pardo de Vera.
Su nombre figura repetidamente en los informes y, particularmente en el Caso Mascarillas, actuó como enlace para los negocios de la red en Baleares, entonces presidida por Francina Armengol, hoy presidenta del Congreso, quien negoció la compra de mascarillas con Koldo. En un mensaje interceptado por la UCO, Koldo preguntaba: «¿Pedro te solucionó?». Armengol respondía: «Me dijo que lo ve factible. El problema es Sanidad, Pedro lo vio bien». Saura es considerado una pieza fundamental en todo lo investigado en el caso Koldo, no solo en esta causa: informes de la Guardia Civil relacionan su salida como secretario de Estado de Transportes con presiones de la red, ya que su negativa a favorecer adjudicaciones lo transformó en un impedimento.
También declarará Mariano Moreno, exgerente del PSOE, quien ya reconoció en el Supremo la posible existencia de descuadres en las entregas de dinero en efectivo a Ábalos, Koldo e incluso a su hermano Joseba, bajo la sombra del dinero B en el partido. Finalmente, comparecerá Celia Rodríguez, la secretaria encargada de entregar fondos a la red —incluida su ex pareja, Patricia Uriz—, quien en su declaración previa ofreció datos poco precisos.

