Cerca de 8.000 migrantes fallecieron o fueron reportados como desaparecidos en 2025

Unos 8.000 migrantes perdieron la vida o fueron reportados como desaparecidos en todo el mundo durante 2025, según los datos recientes publicados este martes por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Esto eleva el total a más de 82.000 casos desde 2014, reflejando cambios en las rutas durante el último año provocados por el conflicto, la presión climática y modificaciones en las políticas migratorias.
«Las rutas migratorias están evolucionando debido a los conflictos, las tensiones climáticas y los ajustes en las políticas, pero los peligros permanecen muy presentes», afirmó la directora general de la OIM, Amy Pope, destacando que «detrás de estas cifras se encuentran personas que emprenden viajes riesgosos y familias que aguardan noticias que quizá nunca reciban».
De este modo, subrayó que «los datos son esenciales para comprender estas rutas y diseñar intervenciones que reduzcan los riesgos, salven vidas y fomenten vías migratorias más seguras», señalando que alrededor de 340.000 familiares están afectados directamente por la muerte o desaparición de sus seres queridos durante estos trayectos.
El informe indica que la caída en las cifras de llegadas en algunas regiones no implica una disminución de la presión migratoria, sino un cambio en las rutas motivado por que las medidas de seguridad, las dinámicas de conflicto y la presión climática han modificado las trayectorias establecidas previamente.
En cuanto a la ruta del Atlántico occidental, las llegadas a las Islas Canarias se redujeron de manera «significativa» tras un aumento en la cooperación fronteriza, lo que ha ocasionado que los viajes sean ahora más extensos, peligrosos y geográficamente dispersos.
La OIM destacó que en América, los desplazamientos hacia el norte a través de Centroamérica disminuyeron considerablemente respecto a 2024, mientras que las llegadas a Europa también descendieron, aunque el perfil de los migrantes cambió, con los bangladeshíes como principal grupo tras la reducción de las llegadas de sirios motivada por el cambio en la situación en su país de origen.
En el Cuerno de África, los flujos hacia Arabia Saudí disminuyeron ligeramente comparados con 2024, permaneciendo sin embargo por encima de los niveles de 2023, mientras que a fin de año aumentaron los desplazamientos desde África oriental hacia el sur del continente debido a cambios en las necesidades laborales en el sur de Etiopía.
La OIM señaló que los datos reflejan una presión sostenida en las rutas migratorias, con miles de migrantes atrapados en zonas fronterizas y con acceso limitado a refugio, atención médica y protección. Además, se han incrementado los retornos y reubicaciones, lo que intensifica la presión sobre los servicios locales y complica la reintegración.
Por este motivo, el organismo enfatizó que los hallazgos del informe señalan que estos cambios en las rutas no representan una reducción de los daños, añadiendo que, aunque las travesías sean más fragmentadas y complejas, las muertes y desapariciones continúan siendo una constante, al igual que el sufrimiento de las familias afectadas.
La OIM reiteró su llamado a «renovar los compromisos para proteger a los migrantes, prevenir muertes y desapariciones, y brindar mayor apoyo a las familias afectadas por las tragedias migratorias». «Los datos son claros: una menor movilidad no implica necesariamente viajes seguros, y salvar vidas requiere una cooperación internacional más sólida y una inversión constante en respuestas basadas en evidencia», concluyó.

