
Sullivan & Cromwell, un reconocido bufete de abogados de Wall Street, ofreció disculpas ante un juez federal tras entregar un escrito judicial que incluía citas erróneas y otros fallos originados por una Inteligencia Artificial.
Los fallos fueron identificados por el despacho Boies Schiller Flexner, también parte involucrada en el litigio. «Presento disculpas en nombre de todo nuestro equipo. El viernes me comuniqué con Boies Schiller Flexner LLP para agradecerles por habernos alertado sobre este asunto y para disculparme personalmente con ellos», reconoció Andrew Dietderich, codirector del área de reestructuraciones globales de la firma.
Entre los fallos detectados figuraban las denominadas «alucinaciones» de la IA, en las que la IA inventaba citas jurisprudenciales, referenciaba incorrectamente la legislación o generaba fuentes jurídicas inexistentes.
El bufete informó al juez que dispone de «normativas exhaustivas y programas formativos que regulan el empleo de herramientas de IA dentro de la práctica legal», creadas para reducir al mínimo los errores. En la misiva se explicó que estas políticas de IA no fueron respetadas y que un proceso adicional de revisión tampoco «logró identificar las inexactas citas producidas por la IA».
Sullivan & Cromwell, con una plantilla superior a 900 abogados, es reconocido como uno de los principales despachos especializados en derecho mercantil en el país, y pueden llegar a facturar sumas que alcanzan hasta 3.000 euros por hora.
El uso de IA entre los abogados en EE.UU. no está prohibido, pero tienen la responsabilidad ética de asegurar la precisión de los documentos que presentan ante los tribunales. En los últimos años, los jueces estadounidenses han sancionado a abogados en decenas de procesos tras emplear IA para la investigación jurídica y elaboración de documentos sin realizar una verificación exhaustiva de los resultados.

