Las claves
El acuerdo entre PP y Vox en Aragón se complica debido a la controversia generada por el término «prioridad nacional» tomado del pacto en Extremadura.
El PP busca evitar la utilización literal de «prioridad nacional» y opta por expresiones como «arraigo» para aminorar la tensión política.
Vox mantiene su postura de extender la «prioridad nacional» a Aragón y otras regiones, mientras líderes del PP alertan sobre posibles ilegalidades.
Las negociaciones entre PP y Vox en Aragón están casi finalizadas, pero la controversia obliga a ambas fuerzas a calibrar con cuidado el lenguaje del acuerdo.
El pacto entre el PP y Vox en Aragón para investir a Jorge Azcón está siendo complicado por la polémica en torno al término «prioridad nacional», introducido desde el acuerdo en Extremadura y que ha generado un conflicto interno entre los partidos de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.
En la fase final de las negociaciones en Aragón, fuentes cercanas al candidato popular comentan a EL ESPAÑOL que observan con atención: «Hay que ser prudentes con las palabras».
El PP está consciente del impacto político que ha suscitado este concepto en las últimas horas.
La expresión «prioridad nacional», incluida en el pacto de investidura en Extremadura para nombrar presidenta a María Guardiola, ha provocado un revuelo político dentro del PP y ha obligado a la dirección nacional a aclarar su significado.
El líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, tuvo que intervenir para calmar los ánimos y asegurar que este término equivale en realidad a «arraigo», la misma expresión utilizada en los documentos programáticos firmados entre el PP y Vox en Extremadura.
Además, añadieron la garantía de que «ninguna persona quedará sin atención en la sanidad pública».
Desde Andalucía, el presidente autonómico Juanma Moreno Bonilla definió anoche el concepto de Vox como «hiperbólico» y con un «exceso literario», intentando rebajar la polémica.
«Vox, obviamente, ha utilizado un lenguaje más exagerado para expresar puntos que benefician su interés electoral», afirmó.
En Madrid, la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso fue aún más tajante, afirmando que este tipo de planteamientos podrían ser ilegales. Señaló que Vox ya le ha propuesto esta medida en la Asamblea de Madrid, pero ella no la implementó porque «no cumple con la legalidad».
Mientras tanto, el líder de Vox, Santiago Abascal, reiteró este miércoles que la «prioridad nacional» no se limitará solo a Extremadura.
Indicó que la medida acordada con Guardiola se extenderá a los pactos con el PP en Aragón y Castilla y León, y posiblemente se aplique también en Andalucía si se abren nuevas negociaciones.
«Este es el paquete que ofrecemos», defendió, enmarcando la propuesta dentro de un enfoque de «sentido común».
Negociaciones
En Aragón, la controversia rodea unas negociaciones que las dos partes describen como «muy cerca» de concluirse.
Desde el equipo de Azcón, la vicepresidenta en funciones Mar Vaquero admitió que el acuerdo está prácticamente finalizado, aunque aún continúan «ajustando» algunos puntos del texto para que ambas fuerzas queden satisfechas.
El objetivo político del PP era incluso disponer del acuerdo firmado antes del Día de Aragón, que se celebra este jueves, en un contexto en que la comunidad permanece en funciones desde febrero.
No obstante, la polémica nacional sobre la «prioridad nacional» ha sumado un elemento adicional de tensión en la fase final de la negociación.
Mientras se espera que se publique el documento definitivo, en el entorno de Azcón insisten en la importancia de medir cuidadosamente cada palabra.

