China presenta un innovador sistema capaz de cortar cables submarinos de internet a una profundidad de 3.500 metros

China presume de un nuevo sistema para cortar cables submarinos de internet a 3.500 metros de profundidad

Aunque Internet sea una conexión intangible, la mayoría de los miles de datos que permiten estas acciones se transmiten de un lugar a otro mediante cables submarinos. Dado que Internet se ha convertido en una necesidad vital, el sabotaje de estas redes o cables representa una táctica de ataque empleada en conflictos internacionales.

Incidentes como el enigma de los cables cortados en el Mar Rojo o en el Ártico han evidenciado que este asunto tiene un fuerte componente geopolítico, obligando a estados y entidades como la OTAN a implementar sistemas de vigilancia, en particular con drones, para supervisar y protegerse frente a este tipo de ataque propio del Siglo XXI.

En las ocasiones recientes en que se han presentado estos sabotajes, el método empleado ha sido bastante básico: utilizando las anclas de embarcaciones que se desplazaban repetidamente sobre los cables submarinos, el desgaste provocado terminaba por romper y dañar estas conexiones.

No obstante, China ha avanzado en esta táctica y, según reporta South China Morning Post, el país asiático ha logrado probar exitosamente un «actuador electrohidrostático para aguas profundas» capaz de cortar cables submarinos a profundidades de hasta 3.500 metros.

Este dispositivo está diseñado para soportar la presión y corrosión de las profundidades oceánicas, permitiendo realizar «operaciones mecánicas de precisión» a grandes profundidades. Un informe citado menciona que esta tecnología ya había sido presentada anteriormente «para cortar cables submarinos y manipular pinzas de gran profundidad».

Si bien el proyecto no está destinado exclusivamente a fines destructivos, ya que también puede emplearse en la reparación y construcción de oleoductos y gasoductos submarinos, su uso se extiende más allá de estas aplicaciones.

Considerando el historial de China, especialmente la escalada de tensión con la isla de Taiwán, donde ya se documentan cortes de cables submarinos, todo indica que esta nueva tecnología será un instrumento recurrente en ataques contra las redes de internet y la transmisión de datos bajo el océano.

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