El partido de Puigdemont cortó relaciones tras que la vicepresidenta lo calificara de «racista» y «clasista».

Sumar intenta revertir la situación tras el error cometido la semana pasada. Cuando Yolanda Díaz etiquetó a Junts de «racista» y «clasista» justo en un momento clave, en el que se pretendía obtener sus votos para aprobar el real decreto ley para prorrogar los alquileres. Estas manifestaciones provocaron un enfrentamiento directo con Carles Puigdemont, y los catalanes decidieron romper definitivamente con el socio minoritario del Gobierno.
A siete días de la crucial votación en el Congreso, Sumar vuelve a dirigirse a Junts con el fin de reabrir el diálogo. Pese a ello, el peso de las acusaciones formuladas por la vicepresidenta segunda sigue afectando negativamente las relaciones entre ambos partidos y frena las iniciativas de Sumar, repercutiendo en el desarrollo de la votación. Desde el inicio, esta votación tuvo dificultades debido a la oposición de la derecha, y actualmente las previsiones son menos favorables que cuando el texto fue aprobado en el Consejo de Ministros.
Al ser consultado sobre estas cuestiones, el portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, evitó respaldar las palabras de su líder respecto a si Junts es «racista» o «clasista», y asimismo esquivó ofrecer una disculpa pública que facilitaría una reconciliación.
«Las diferencias que mantenemos con Junts son conocidas, pero en esta legislatura eso no nos impidió alcanzar acuerdos relevantes. Porque, además de las discrepancias, siempre debe primar el avance social y la protección de los derechos de los ciudadanos», afirmó Urtasun en una rueda de prensa conjunta con Eduardo Fernández Rubiño, dirigente de Más Madrid.
Urtasun sostuvo que, pese a las diferencias existentes entre ambas formaciones, desde Sumar continuarán intentando lograr un acuerdo con Junts tras los contactos realizados en las últimas semanas. Como ministro de Cultura, se niega a rendirse y se apoya en el consenso alcanzado en temas previos para mantener una postura «optimista».
«Dialogamos con quienes sea necesario, incluso con partidos con los que tenemos posiciones distintas», afirmó, resaltando así su disposición al acuerdo.
«La primera en ir a Bruselas»
Aunque ni Díaz ni ningún miembro de Sumar ha ofrecido retractación o disculpas a Junts, y tampoco lo hizo hoy Urtasun pese a las preguntas, el portavoz recordó a los independentistas catalanes que la vicepresidenta segunda fue la «primera» del Gobierno en desplazarse a Bruselas para reunirse con Puigdemont.
Además, mencionó otros puntos que los unieron anteriormente. «Fuimos pioneros en defender la amnistía, que ha supuesto uno de los avances democráticos más significativos de esta legislatura, y logramos consensuar con Junts tanto el decreto sobre la guerra como la reforma fiscal aprobada en diciembre pasado, además de otros muchos acuerdos», detalló.
De este modo, Urtasun explicó que Sumar seguirá esta semana con su «ronda» de encuentros, tanto presenciales como a distancia, con el propósito de obtener los votos necesarios para convalidar el texto. «Estamos movilizados y trabajando para convertirlo en realidad, y creemos firmemente que este decreto podrá salir adelante, por ello seguimos esforzándonos», aseguró.
En su estrategia de presión, Sumar ha utilizado una encuesta encargada por The Left, uno de los grupos parlamentarios europeos al que pertenece Sumar, que concluye que tres de cada cuatro españoles apoyan la prórroga de los alquileres y que «el 65% de los votantes del PP» la respalda, al igual que «el 60% de los votantes de Vox».

