
Fuente de la imagen, NASA
Información del artículo
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- Autor, Richard Hollingham
- Título del autor, BBC Future*
- 20 abril 2026
- Tiempo de lectura: 7 min
Cuando Frank Borman, comandante del Apolo 8, observó por primera vez la cara oculta de la Luna desde la ventana de su nave en 1968, quedó impactado por su aspecto desolado.
"La superficie lunar mostraba graves daños provocados por cráteres de meteoritos y restos volcánicos", relató durante una entrevista con la BBC en 2018. "Era gris, negra o blanca; carecía totalmente de color y se encontraba en un estado deplorable".
Sin embargo, al completar la cuarta órbita lunar, la nave reveló una imagen completamente distinta.
"Alzamos la vista y allí estaba la Tierra, asomándose sobre la superficie lunar. Bill Anders capturó la fotografía que probablemente se convirtió en una de las imágenes más emblemáticas creadas por la humanidad", comentó Borman.
"La Tierra era el único objeto en todo el universo que mostraba color; esa visión fue extraordinaria. Vivimos en un planeta realmente afortunado".
Esta imagen del amanecer terrestre (Earthrise, en inglés), como se la conocería, se volvió una de las fotografías más difundidas en la historia. Al exhibir el planeta en el contexto del árido paisaje lunar y la inmensidad espacial, fomentó el movimiento ecológico y condujo a la creación del Día de la Tierra en 1970.
Cincuenta y ocho años después, astronautas de la NASA capturaron otra impresionante fotografía, esta vez de la Tierra hundiéndose bajo el inhóspito terreno lunar: "Earthset" (o Puesta de la Tierra). Durante el sobrevuelo lunar a comienzos de este mes, la tripulación de Artemis II obtuvo una nueva imagen de nuestro delicado planeta azul en la vastedad espacial. (La autoría de la foto no se atribuye a ningún astronauta individual, dado que los cuatro decidieron asignar la toma a la tripulación en conjunto).
Geológicamente, medio siglo representa apenas un instante. No obstante, el cambio climático ha modificado notablemente la apariencia del planeta en estas seis décadas. Expertos explican a la BBC las diferencias observables entre las imágenes del amanecer y la puesta, y lo que revelan sobre la Tierra en ambos momentos.

Fuente de la imagen, NASA
Aunque la fotografía del amanecer fue impactante y con un legado duradero, lo más llamativo es que en la NASA nadie la había anticipado. "La tomaron por azar, ¿no es así?", menciona la astronauta estadounidense Sian Proctor, piloto de la primera misión espacial totalmente civil, Inspiration. "El Apolo 8 transformó nuestra percepción del planeta y creo que ahora necesitamos justo eso: más inspiración".
En la rueda de prensa tras el lanzamiento de Artemis, al preguntarse por la intención de obtener una nueva imagen del amanecer terrestre, quedó claro que esta vez la NASA estaba preparada.
"Haremos todo lo posible para lograrlo", comentó Lori Glaze, directora de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la agencia.
La foto del atardecer de la Tierra fue tomada desde la ventana de la nave Orion a las 18:41 hora del este (22:41 GMT) el 6 de abril, durante un vuelo lunar que duró siete horas.
"El lado iluminado de la Tierra exhibe nubes blancas y agua azul sobre Oceanía, mientras que las áreas oscuras están en plena noche. La imagen también muestra detalles minuciosos de la superficie lunar, con sus cráteres y cuencas superpuestas", explica la NASA en su descripción de la fotografía.

Fuente de la imagen, NASA
Cambios evidentes
En contraste con 1968, hoy en día, múltiples satélites registran miles de imágenes diarias de la Tierra. Analizan y supervisan océanos, tierra y hielo en diferentes rangos del espectro electromagnético, que van desde microondas hasta ultravioleta, más allá de lo visible.
Actualmente existe una emisión de video constante desde la Estación Espacial Internacional, y naves robóticas han tomado fotos del planeta desde la Luna y otros puntos lejanos; sin embargo, el valor de "Puesta de la Tierra" reside en que fue capturada por humanos.
Craig Donlon, responsable de los planes para la siguiente generación de satélites en la Agencia Espacial Europea (ESA), señala que los humanos aportan una perspectiva singular.
"Las fotos obtenidas por personas están compuestas con intencionalidad; el astronauta toma decisiones, tanto conscientes como subconscientes, en el momento de disparar la cámara; tiene algo presente en su mente", afirma Donlon. "Esto genera una emoción que provoca pensar: ‘Wow, ahí está la Tierra, ese es nuestro hogar, ahí está todo’".

Fuente de la imagen, Getty Images
No obstante, no es solo la conexión humana la que da peso a estas dos fotografías. Aunque tomadas con casi 58 años de diferencia, sirven para ilustrar cómo ha evolucionado la Tierra en ese lapso.
"Desde la imagen del amanecer, los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera han subido cerca de un tercio y las temperaturas globales han aumentado al menos un grado Celsius", comenta Richard Allan, profesor de ciencias climáticas en el Centro Nacional de Observación de la Tierra de la Universidad de Reading, Reino Unido.
"El planeta ha cambiado a medida que la actividad humana altera la textura terrestre visible desde el espacio: la expansión urbana, la deforestación de bosques densos reemplazados por tierras agrícolas y la drástica reducción del mar de Aral, que hoy ocupa menos del 10% de su extensión en la década de 1960".
Una parte de esta transformación puede apreciarse en las propias imágenes, aun cuando la Tierra está cubierta de nubes.
"Aunque muestran distintas zonas del planeta, en ambas se pueden identificar la Antártida y el Océano Austral", señala Benjamin Wallis, glaciólogo de la Universidad de Leeds, Reino Unido.
"La Península Antártica es una de las regiones que se calienta más rápido, y entre la foto histórica y la reciente han colapsado 28.000 km de plataforma de hielo".
Investigaciones indican que estos cambios en el hielo antártico no se habían registrado en los últimos 10.000 años. Otras áreas terrestres con presencia de agua sólida, o criosfera, han experimentado impactos similares.

Fuente de la imagen, Getty Images
"Hemos sido testigos de cambios profundos", afirma Petra Heil, directora científica del Relevamiento Antártico Británico (BAS). "En ambos hemisferios observamos un marcado retroceso de la capa estacional de hielo marino, y en norteamérica, Eurasia y Asia, la capa de nieve estacional aparece más tarde y se derrite antes".
"Basándonos en datos y modelos numéricos, es probable que atribuyamos entre el 90% y el 95% de este cambio a la acción humana", añade Heil.
Aunque resulta preocupante, es importante recordar que ya en 1968 —a pesar de la imagen desde el espacio profundo— el impacto humano sobre el planeta era evidente.
"(Earthrise) fascinó a muchos con la belleza de la Tierra y la evidencia del daño que se le estaba infligiendo", recuerda Kathleen Rogers, presidenta de la red del Día de la Tierra. "Por aquel entonces, en Los Ángeles, durante las horas punta, la contaminación impedía ver al otro lado de la calle y los ríos estaban incendiándose".
"Desde tan lejos, la Tierra parece perfecta y hermosa, pero al acercarse se observan los estragos causados por 150 años de lo que llamamos progreso", continúa Rogers. "Sin embargo, esa imagen motivó a toda una generación a intensificar esfuerzos y unirse a un movimiento".
Borman falleció en 2023, pero el legado de su misión Apolo 8 permanece, y sus palabras siguen resonando entre la nueva generación de astronautas lunares: "Ninguno de nosotros anticipó que al ir a la Luna nos interesaríamos tanto en observar la Tierra".
*Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original (en inglés).

