Un tema que Macron ha subrayado en varias ocasiones es la "preferencia europea" en la adquisición militar para garantizar una mayor autonomía y autosuficiencia en el continente.
Francia y Polonia acordaron intensificar su colaboración en defensa en un encuentro entre sus líderes llevado a cabo el lunes, en un contexto marcado por la amenaza expansionista rusa y el debilitamiento del compromiso estadounidense con Europa.
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El presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro polaco Donald Tusk anunciaron en una rueda de prensa en Gdansk, en el norte de Polonia, que los ámbitos de esta colaboración reforzada entre ambos miembros de la OTAN podrían abarcar la disuasión nuclear, satélites militares, ejercicios conjuntos, la industria de defensa y el intercambio de inteligencia.
«Nuestra colaboración, ya sea en el ámbito nuclear o en los ejercicios conjuntos… es una cooperación sin límites,» afirmó Tusk.
Macron mencionó que se realizarán avances concretos en los próximos meses, especialmente en lo que concierne a la disuasión nuclear.
«Podría haber despliegues» en Polonia de aviones franceses con capacidad nuclear, indicó.
Aunque Francia ha dejado claro que mantendrá el control exclusivo sobre la decisión de emplear la fuerza, se espera que las fuerzas polacas participen en áreas como alerta temprana y defensa aérea, según indican ambas partes.
La manifestación pública de la mayor cercanía entre estos países refleja la adaptación de las naciones de la Unión Europea a un entorno de amenaza alterado y a la actitud del expresidente estadounidense Donald Trump, que criticó abiertamente a la OTAN y consideró retirarse de la alianza.
Trump calificó a los aliados de la OTAN como «cobardes» y al bloque como un «tigre de papel», debido a su frustración por la ausencia de su participación en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
La invasión total de Ucrania por parte de Rusia, que comparte frontera con Polonia, y la preocupación creciente en países bálticos sobre el posible uso de la capacidad militar y económica bélica de Moscú para amenazar el flanco oriental de la OTAN impulsan también un enfoque más intenso en la defensa.
‘Visiones similares’
La visita de Macron a Gdansk para reunirse con Tusk se produjo tras la firma, en mayo del año anterior, de un tratado de amistad y cooperación reforzada entre ambos países.
Durante la visita de lunes, el gigante industrial europeo Airbus, junto con las empresas francesas Thales y polacas Radmor, oficializaron un pacto para desarrollar satélites de comunicaciones militares.
El acuerdo para estos satélites geoestacionarios, que estarán al servicio de las fuerzas armadas polacas, fue rubricado con la presencia de los ministros de defensa de ambos países.
En vísperas de la llegada de Macron, Tusk resaltó que Varsovia y París «comparten visiones muy cercanas sobre cómo fortalecer a Europa».
Un eje recurrente en los discursos de Macron es la «preferencia europea» para la compra militar, que pretende fortalecer la independencia y autosuficiencia de Europa.
Esta postura ha generado cierto desacuerdo con países del este europeo, Polonia incluida, que mantienen una fuerte alianza con Estados Unidos y cuyo armamento se basa fundamentalmente en tecnología estadounidense.
No obstante, en años recientes Polonia ha realizado importantes inversiones para modernizar sus fuerzas armadas, con un gasto militar entre los más elevados dentro de la OTAN, previsto para superar el 4.8% del PIB en 2026.
El país ha formalizado «pedidos enormes de aviones F-35, helicópteros de ataque Apache, misiles Patriot y tanques Abrams», según declaró a AFP un diplomático europeo involucrado en el asunto.
Polonia forma parte de un nuevo programa de la UE denominado SAFE (Security Action For Europe), vigente desde el año pasado, que permite a los países obtener préstamos comunitarios para la adquisición de armamento y la expansión de la producción de defensa.
Sin embargo, Tusk enfrenta oposición en este tema por parte del presidente nacionalista de Polonia, Karol Nawrocki, quien ha calificado al programa SAFE como una amenaza a la «independencia» del país.
Polonia, gobernada ahora por un ejecutivo proeuropeo tras la victoria electoral de Tusk en 2023, sigue manteniendo vínculos fundamentales con Estados Unidos.
«La estrategia de Washington hacia Europa sí ha cambiado,» afirmó Tusk en conferencia de prensa. No obstante, subrayó que «las relaciones polaco-estadounidenses y euroestadounidenses siguen siendo cruciales.»
Fuentes adicionales • AFP

