La reciente aprobación de la Ley de Seguridad Interior ha generado una serie de manifestaciones, cuando menos en la capital del país. Múltiples convocatorias han surgido para hacer explícito el repudio a dicha ley. Pero, para hacer más efectiva ésta lucha se requiere, además de la labor práctica de salir a las calles y agitar, la labor de teórica de comprender cabalmente los objetivos e interés de quienes la impulsaron dicha ley.
