Las claves
Luis Bárcenas declaró que poseía un audio en el que entregaba un sobre con dinero a Mariano Rajoy en la sede del PP.
El ex tesorero afirma que dicho audio, guardado en un pendrive, fue sustraído de la galería de arte de su esposa tras su salida de prisión.
Además, Bárcenas señaló que dio la orden de eliminar copias de los audios almacenados en la nube, encargando la tarea a otro preso desde la cárcel.
El pendrive desaparecido contenía también grabaciones vinculadas a Javier Arenas y la contabilidad paralela del Partido Popular.
El extesorero del PP Luis Bárcenas ha afirmado que tuvo en su poder una grabación en la que se escucha cómo entregó un sobre con dinero a Mariano Rajoy, quien en ese momento era presidente del Gobierno.
Así lo ha manifestado este lunes en el juicio del caso Kitchen, que investiga el supuesto operativo parapolicial, organizado desde el Ministerio del Interior, destinado a sustraer documentación perjudicial para el Partido Popular.
De acuerdo con Bárcenas, esta grabación, contenida en un pendrive, le fue «robada» tras ser trasladada a la galería de arte y restauración que tenía su esposa, Rosalía Iglesias, en la calle General Díaz Porlier de Madrid.
No obstante, reconoció que «nadie ha escuchado ese audio», que asegura grabó con un dispositivo en el despacho de Rajoy en la sede nacional del PP, en la calle Génova, Madrid.
«El pendrive lo llevo yo [a la galería]», explicó el extesorero del PP durante su declaración como parte afectada en este juicio, que se prolongó desde las diez y veinte de la mañana hasta pasadas las tres de la tarde.
Bárcenas detalló que, poco después de salir de prisión —estuvo en prisión provisional de 2013 a 2015 por el caso Gürtel—, intentó organizar la documentación almacenada en Díaz Porlier, pero no encontró el pendrive.
El excontable del PP destacó que uno de los acusados en este juicio, Sergio Ríos, quien fue chófer de la familia Bárcenas-Iglesias entre 2013 y 2015, tenía acceso permanente a ese local.
Según la tesis de la Fiscalía Anticorrupción, Ríos fue reclutado por la presunta red policial que espiaba al extesorero y suministraba información.
Bárcenas también corroboró que tenía una copia digital de la grabación a Rajoy almacenada en la nube. Relató que, mientras estaba en prisión, encargó a otro interno que borrara esos archivos del cloud.
Mostrando una nota manuscrita durante este juicio, el extesorero del PP indicó que pidió al preso: «Hay que destruir todos los audios de M. R. [Mariano Rajoy] cuando yo te dé la orden. No debe quedar nada. Es mi compromiso. Por favor, ve recuperándolos».
«Un sobre» para Rajoy
Aunque en declaraciones previas —como investigado en otros procesos— Bárcenas negó la existencia de dicha grabación, hoy afirmó que la realizada a Rajoy es «muy breve» y que tuvo lugar en el despacho del entonces presidente del Gobierno en la sede nacional del PP, en la calle Génova de Madrid.
Cuestionado por la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, explicó que entregó un sobre con dinero en efectivo a Rajoy, correspondiente al «saldo» restante de la contabilidad extraoficial del partido.
Según su versión, el entonces presidente le reprochó que mantuviera un registro físico de esas cuentas, los llamados papeles de Bárcenas.
Asimismo, contó que entregó a Rajoy una de esas hojas, la última de la libreta, la cual fue posteriormente destruida en la trituradora. «Era una fotocopia», explicó durante la sesión.
Por otro lado, Bárcenas indicó que en el pendrive también había un audio grabado a Javier Arenas, exdirigente del PP, donde se le escucha mencionar que elaboró un acta notarial sobre esa contabilidad paralela.
Este pendrive igualmente guardaba un audio —ya desaparecido junto a los otros— en el que Bárcenas se graba a sí mismo explicando cómo funcionaba «la contabilidad extracontable del partido».
«En 2015, fui a la calle Díaz Porlier y el pendrive no estaba. No aparecía allí», destacó Bárcenas este lunes.
«Podría haberlo denunciado, pero no tenía intención de reportar que existía un pendrive con grabaciones que alguien me había robado ni nada parecido…», agregó.
Sin embargo, el extesorero relató cómo en 2013, mientras estaba en la prisión de Soto del Real (Madrid), encargó a otro preso que destruyese durante un permiso penitenciario los tres audios mencionados.
Manifestó que entregó 4.500 euros —monto distinto al declarado en otras ocasiones— a aquel interno, quien se presentó como un «genio de la informática» vinculado a una red de narcotráfico. «Le di las claves de acceso a esa documentación», aseguró.
«Algo tuvo que hacer: cuando salgo [de prisión], en la nube ya no quedaba nada«, relató el excontable del PP.
Este lunes, Bárcenas explicó que cursó esa instrucción a través de Sergio Ríos, a quien también ordenó trasladar unas 25 cajas con documentos desde la sede del PP al estudio de arte de su esposa.
No obstante, comentó que él mismo, antes de ingresar en prisión, llevó personalmente el pendrive al local de la calle General Díaz Porlier.
—¿Por qué transportó un material tan sensible desde su domicilio hasta el estudio de su mujer, un lugar al que tenían acceso varias personas?— preguntó Jesús Mandri, abogado de otro acusado, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.
—Sólo ella tenía llave del despacho. Me pareció que mi casa no era el lugar más adecuado para conservar algo tan delicado, pues podría haber un registro en mi domicilio— respondió Bárcenas.

