Las víctimas del voyeurismo explican el sufrimiento de ser grabadas en su hogar para la venta de videos sexuales

Lucy Domaille en su casa en Reino Unido.

    • Autor, John Fernandez
    • Título del autor, BBC News
  • 1 hora
  • Tiempo de lectura: 4 min

Una mujer que fue grabada sin su consentimiento dentro de su hogar manifiesta que esta vivencia ha "controlado su existencia" y la ha dejado con sensación de inseguridad.

Lucy Domaille, residente en Guernsey, una isla británica ubicada en la costa occidental, decidió perder su anonimato como víctima de un delito sexual para compartir públicamente el impacto que el voyeurismo ha tenido en su vida y en la de su familia.

"No descanso en las noches", comentó Domaille a la BBC.

"Cada sonido, cada apertura de la puerta, se siente como si alguien me estuviera observando las 24 horas. Ha dominado por completo mi vida. Ha consumido todos mis pensamientos", añadió.

En octubre del año pasado, la policía de Guernsey le confirmó a Domaille que fue víctima de voyeurismo.

Un hombre que conocía desde hacía 25 años la había grabado en secreto mientras salía de la ducha en su casa, a través de una abertura en las cortinas y escondido fuera de una de las ventanas.

Hombre con una cámara vigila por una ventana

Fuente de la imagen, Getty Images

Desde ese momento, el suceso ocupa todo pensamiento de Domaille cuando está despierta.

"Ya no soy la misma persona. Es una experiencia agonizante para el alma, es un tormento constante", explicó.

Además, le ha arrebatado su sensación de protección.

"Llegar a casa es para sentirse seguro, y yo he perdido completamente esa sensación", añadió.

"Estoy obsesionada. No descanso… he perdido todo", afirmó.

"Han arrebatado la inocencia de mis hijos"

Lucy estaba en un supermercado cuando su esposo le informó que había dos agentes de policía en su domicilio buscándola.

Después se enteró que había sido víctima de Kirk Bishop, cuyos crímenes relacionados con violaciones a la privacidad fueron detectados por la policía local en una página web.

Mencionó que el daño emocional ocasionado implicaba que "ya no soy la misma persona; no creo que vuelva a serlo".

Como madre de dos niños pequeños, señaló que esta situación modificó la manera en que se relaciona con ellos en el hogar.

"Antes un niño podía salir del baño y correr desnudo por el pasillo hasta su habitación. Ahora no permito eso. Les han quitado la inocencia a mis hijos. Siempre me aseguro de que lleven alguna prenda puesta".

Kirk Bishop en la foto acusado de grabar videos de personas dentro de sus casas para venderlos por internet.

Fuente de la imagen, BBC News

Bishop, de 40 años, admitió su culpa frente a la justicia británica el 9 de febrero, enfrentando 20 cargos en total, relacionados con 12 víctimas diferentes.

Estos cargos incluían entrada ilegal con intención de cometer un delito sexual, agresiones, voyeurismo, robo con allanamiento y posesión de sustancias ilícitas, ocurridos entre 2022 y 2025.

En diversas ocasiones, forzó la entrada a viviendas y grabó a las personas en actos sexuales.

A pesar de la condena, Lucy expresó que su experiencia con la policía y el sistema judicial generó incertidumbre sobre denunciar futuros delitos.

Comentó que parte de la orientación recibida de los agentes fue "verificar que las cortinas estuvieran completamente cerradas".

Asimismo, descubrió que una fotografía suya encontrada en un dispositivo de Bishop provenía de un fotograma extraído de un video, que fue compartido en la comisaría para su identificación.

Esto significó una nueva violación de su privacidad.

Lucy concluyó que uno de los mayores beneficios de vivir en una isla era la sensación de seguridad, algo que, según ella, ha perdido completamente.

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