El PCM retoma la herencia de la Sección Mexicana de la Comintern y del Partido Comunista Mexicano de 1919, pero también es heredero de las militancias de Arturo Gámiz, Rubén Jaramillo, Gernaro Vázquez y Lucio Cabañas.
Y explican: “Así fue como en 1994 la necesidad de la existencia del partido comunista fue retomada como tarea principal. Colocados frente al dilema de Hamlet, ser o no ser, los comunistas de México respondimos: fuimos, somos y seremos comunistas. Fuimos somos y seremos constructores del partido comunista. Fuimos, somos y seremos organizadores pacientes y perseverantes del derrocamiento del capitalismo e impulsores de la revolución socialista.”
Así es que con frecuencia, una delegación del PCM acude y saluda a nombre del pueblo de México a sus Partidos hermanos como recientemente ocurrió en la Marcha Patriótica de Colombia, el congreso Sólo Lenin de Venezuela o bien firma los desplegados conjuntos del movimiento comunista internacional tanto del Dïa del Trabajo como el que recientemente convocó el KKE griego sobre los peligros que cierne la OTAN sobre la humanidad, además de los convenios partidarios que sostiene alrededor del mundo. De manera que, en tiempos revueltos por las elecciones presidenciales en nuestro país, resulta imprescindible que el pueblo se entere y conozca que México tiene su Partido Comunista; que desde hace 18 años trabaja en la construcción de la vía socialista para el cambio social, cultural, político y económico en la nación y que, frente a la traición representativa de los partidos “oficiales”, el Partido Comunista de México se ha mantenido firme como alternativa probada de cambio, cuando en Europa y Estados Unidos, los trabajadores y la juventud alzan las banderas rojas para desterrar para siempre al capitalismo del mundo.
