María Corina afirma que no ha tenido contacto con Sánchez y que evaluará episodios opacos una vez se confirme la verdad.

Las claves

María Corina Machado asegura no haber tenido ningún contacto con Pedro Sánchez y que solo considerará reunirse con él si ello contribuye a la transición en Venezuela.

La líder opositora venezolana demanda la liberación de todos los presos políticos y califica de insuficiente la amnistía propuesta por el régimen.

Machado resalta que el régimen venezolano está desmantelando su aparato represivo y que el país empieza a recuperar espacios de libertad.

Enfatiza que los crímenes de lesa humanidad no prescriben y que quienes los cometieron deberán ser juzgados, sin oportunidad de amnistía.

María Corina Machado (Caracas, 1967) salió de Venezuela en secreto, a bordo de barcos de la Marina de Estados Unidos, el pasado diciembre, después de varios años escondiéndose del régimen que la buscaba para encarcelarla sin éxito. Actualmente, se siente «en casa».

Durante su recorrido por Madrid, ha mirado a los ojos a cientos de miles de venezolanos —a quienes llama «mis hijos»— que abarrotaron actos, homenajes y, el sábado pasado, la Puerta del Sol fue un hervidero de la diáspora.

No ha mantenido encuentro alguno con Pedro Sánchez, decisión que ella misma ha ratificado. Sin embargo, la coincidencia de su visita con las tres cumbres de izquierdas latinoamericanas y la Movilización Progresista Global organizada por el presidente del Gobierno en Barcelona mientras ella estaba en Madrid dejó más que claro, aún sin palabras, las razones de su rechazo.

Este lunes dejará España para preparar su «regreso muy pronto» a Venezuela. Pero previamente, exige una medida inmediata: la liberación de «todos los presos políticos».

Considera que la amnistía aprobada por Delcy y Jorge Rodríguez es incompleta. No obstante, en esencia piensa que el régimen «está siguiendo instrucciones».

¿De quién? De los propios Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, es «el único que arriesgó vidas de sus ciudadanos» en favor de la libertad venezolana, como lo demostró el 3 de enero con la operación para capturar a Nicolás Maduro en Fuerte Tiuna.

Para el dictador, actualmente preso en Nueva York, y otros líderes implicados en crímenes graves, no habrá clemencia. Sin embargo, algunos podrán tener un nuevo comienzo, sostiene ella.

María Corina Machado, premio Nobel de la Paz, durante su entrevista con el diario EL ESPAÑOL, este domingo en Madrid.

¿Quién es María Corina Machado? ¿Un símbolo?

Soy una venezolana que ama su país y que solo puede vivir en libertad. He decidido dedicar mi existencia a legar a mis hijos y a los millones de jóvenes venezolanos una Venezuela que les inspire orgullo en su identidad.

¿Y Delcy Rodríguez? ¿Un mal inevitable?

Ella representa el caos, la violencia y el odio. Es el pasado.

En cuanto a las noticias sobre Venezuela, que se suelen centrar en las políticas de Delcy Rodríguez supuestamente influenciadas desde Estados Unidos y que siempre resultan parciales, por ejemplo con esa amnistía incompleta. En ese contexto, ¿quiénes son Donald Trump y Marco Rubio?

Debo aclarar que llegan muchas noticias sobre Venezuela.

«¿Un símbolo? Soy una venezolana que ama su país y solo puede vivir en libertad»

Cada vez menos informaciones sobre supuestas aperturas del régimen, que finalmente no se concretan.

Es crucial decirlo, porque el régimen ha intentado imponer una narrativa que lo controla todo, monopolizando espacios… ¡cuando en realidad el país está despertando!

El fin de semana pasado se realizaron más de 150 eventos, manifestaciones, concentraciones y asambleas, algo impensable hace cuatro meses. Ahora se observa cómo el país empieza a recuperar sus espacios.

¿Para cuándo planea regresar a Venezuela? Jorge Rodríguez ha prometido encarcelarla apenas ponga un pie en el país. ¿Debe el régimen iniciar un proceso de autodisolución, similar a la Transición española?

Percibo que el régimen está acatando órdenes y que ya inició el desmantelamiento de su estructura represiva y corrupta. Se han sumado elementos de control y auditoría.

¿Qué les queda? La amenaza, sí. Pero a estas alturas, ninguna amenaza puede frenar a un país decidido a ser libre. Regresaré apenas complete las tareas que me propuse al salir.

¿Cuáles son esas tareas?

Una de ellas es esta: poder encontrarnos cara a cara.

Pero se marcha este lunes.

Y pude reunirme con muchísima gente. Recuerde que llevo más de 12 años sin permiso para salir del país. Así que toda esta multitud que nunca había tenido la oportunidad de tocar, ni siquiera de mirarme a los ojos, ahora lo hemos hecho. Esa conexión personal es irreemplazable.

Trabajo en coordinar todos los distintos sectores para lograr una transición ordenada. Me he reunido con representantes del sector productivo, financiero, tecnológico y energético, para presentarles los planes. También colaboramos con actores multilaterales y figuras políticas de todo el espectro ideológico porque Venezuela debe ser una causa global.

¿Está contemplada en esos planes una amnistía para Diosdado Cabello, Padrino López, Tareck El Aissami…?

Claro que se deberán ofrecer garantías. De hecho, ya lo hemos expresado públicamente y también en privado. Avanzar hacia la transición implica que todos los venezolanos asuman responsabilidades.

No obstante, los crímenes de lesa humanidad no prescriben, y quienes los hayan cometido tendrán que enfrentar a la Justicia.

«Habrá compromisos que asumir en la transición, pero los crímenes de lesa humanidad no prescriben; no habrá amnistía para los responsables»

¿Existe un plan definido, un equipo de trabajo y líderes que, alejados de los medios de comunicación, diseñan la Venezuela libre y democrática del futuro con apoyo de Estados Unidos?

Hay líderes expertos y activistas activos en el terreno, incluso dentro y fuera del gobierno. Con ellos hemos estado preparando durante años la completa reconstrucción de Venezuela, que se hará en coordinación con Estados Unidos y muchos otros socios a largo plazo.

Venezuela representa una oportunidad única no solo para la inversión y los negocios, sino también para la seguridad hemisférica y la democracia. Así se facilitará desde ya la preparación para el regreso de millones de emigrantes al país.

¿Qué papel jugarán otros líderes opositores que hoy no están en esa mesa? Juan Guaidó, Henrique Capriles, Leopoldo López…

Cada persona es distinta. Hoy el nivel de cohesión y coordinación entre las fuerzas democráticas es fuerte. Durante estos meses de terror, el régimen intentó, mediante chantajes, amenazas y ofertas, quebrar a muchos, pero no lo consiguió.

Es doloroso, pero la historia muestra que algunos sucumben ante presiones, aunque son una minoría. La mayoría de la dirigencia, desde la base hasta los líderes nacionales, están unidos con un objetivo común: la libertad y la democracia para Venezuela.

¿Cuál es el papel de Ismael García en esta transformación?

Como muchos dirigentes, Ismael acumula amplia experiencia. Conoce al sistema por dentro, como se dice. Y ha comprendido el daño profundo que este sistema causó al país desde su inicio.

Por ello, conocen bien la situación y tienen la autoridad para hablar a quienes aún están confundidos.

La líder de la oposición democrática de Venezuela, María Corina Machado, durante su entrevista con EL ESPAÑOL.

¿Tiene información sobre avances en la investigación de la Fiscalía de Nueva York respecto a los supuestos negocios de José Luis Rodríguez Zapatero denunciados por ‘Pollo’ Carvajal?

No deseo especular sobre informaciones que desconozco…

Le preguntaba si dispone de ellas.

Mientras no haya confirmación oficial por parte de la Justicia, prefiero no tratar el asunto.

Voy a plantearle críticas directamente para que pueda defenderse. ‘María Corina solo se reúne con Feijóo, Abascal, Ayuso y Almeida’. ¿Solo acepta el apoyo de la derecha en España?

¿Y usted me dice si Felipe González es de derechas?

Le llaman ‘facha’.

Ah, bueno, ¡imagínese!

‘María Corina dice hablar por la democracia y la libertad, pero se niega a reunirse con Pedro Sánchez’. ¿Sus vínculos con Trump se lo impiden?

Primero, soy yo quien decide con quién me reúno y con quién no.

Permítame formularlo de otra manera. Si el presidente español le ofreciese una reunión discreta, privada y sincera, ¿aceptaría?

Lo he dicho: algunas reuniones convienen en ciertos momentos y en otros no. Todo lo que hago públicamente ahora pasa por un filtro que evalúa si contribuye o acelera la transición en Venezuela. Sobre esa base decidí no aceptar.

Entonces, entiendo que reunirse con Pedro Sánchez podría ser perjudicial…

Pero eso no ha sucedido. Y ahora me voy [risas].

De acuerdo… Pedro Sánchez cuenta con haber abierto España a cientos de miles de venezolanos. Sin embargo, no recibió en 2020 al presidente encargado Juan Guaidó y permitió una extorsión de 48 horas al presidente electo Edmundo González en la residencia del embajador español en Caracas para que saliera. Tampoco la felicitó por el Nobel…

Eso está muy claro. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra.

Él dice estar «en el lado correcto de la Historia» y usted afirma que «la Historia lo juzgará».

‘Explíqueme’, como decía García Pelayo [risas]. Sin duda, el Gobierno español ha ofrecido en varias ocasiones apertura y ha acogido a miles de compatriotas; eso lo reconozco y agradezco, y siempre lo haré.

Ahora bien, efectivamente hay episodios oscuros, poco transparentes y cuestionables. Disponer de información distinta a la de otros me lleva a no emitir juicios hasta comprobar la verdad completa.

«¿Presidenta del país? Seré lo que digan los venezolanos, la libertad la está logrando una generación entera»

Hace nueve años la entrevisté durante el primer mandato de Trump. Ya entonces la acusaban de fomentar una intervención militar de EEUU en Venezuela. Usted nunca dijo ‘la quiero ni la pido’, pero sí ‘quizás sea necesaria’. ¿La operación de captura de Nicolás Maduro el 3 de enero fue un mal necesario o un bien que requería ayuda externa?

Escucho atentamente… ‘la acusan, la acusan…’ Un amigo de mí dice que si tiro el Código Penal al suelo, se abrirá cualquier página y…

¡Hay algo para María Corina!

¡Ya lo sé! Ese delito me corresponde [risas]. Por años alertamos al mundo sobre la naturaleza del régimen que se consolidaba en Venezuela y el riesgo para venezolanos y para el mundo. Dijimos ‘es un sistema criminal, hay que aplicar la ley internacional, cortando los flujos de dinero que alimentan la corrupción, la represión, el silencio, la persecución y sus negocios ilícitos’.

Donald Trump ha ido cortando esos fondos con acciones como la operación en el Caribe y las relacionadas con el mercado negro del petróleo y el oro. Fue el único jefe de Estado que arriesgó vidas por la libertad de Venezuela, y eso siempre reconoceremos y agradeceremos.

¿Con qué frecuencia habla con Donald Trump?

Menos de lo que ambos desearíamos.

¿Y alguna vez con Pedro Sánchez?

Nunca he hablado con Pedro Sánchez en mi vida.

¿Será presidenta de Venezuela?

Eso lo decidirán los venezolanos.

Si la historia la valorara como artífice de la libertad venezolana, ¿qué capítulo personal lamenta tras 25 años de lucha?

No sería justo juzgarlo así. La historia se escribirá con justicia.

La libertad en Venezuela es obra de una generación extraordinaria de ciudadanos; algunos crecieron en democracia y la dieron por sentada, otros no, y sus padres —nosotros— les enseñamos esa lección. Nunca vi una generación más preparada para construir las instituciones que mantendrán la democracia en Venezuela para siempre.

Ojalá sea pronto.

Así será. La próxima vez, te recibiré en Venezuela.

Será un honor. Muchas gracias, María Corina. Y suerte.

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