Un padre continúa investigando durante 10 años la desaparición y fallecimiento de su hija tras un viaje escolar

lustración de Victoria con tres imágenes en total, la del medio de color rojo. En cada una de las imágenes aparece sonriendo.

Fuente de la imagen, BBC/Coleeción personal de Natalini

    • Autor, BBC News Brasil
    • Título del autor, Sao Paulo
  • 29 minutos
  • Tiempo de lectura: 7 min

El 11 de septiembre de 2015, un conjunto de estudiantes de la escuela Waldorf Rudolf Steiner en Sao Paulo, Brasil, realizó una visita a una finca rural.

Victoria Mafra Natalini, una joven de 17 años, formaba parte de este grupo y estaba entusiasmada por ver a su banda preferida, Queen, al regresar del viaje.

Sin embargo, no llegó a cumplir ese deseo, pues aquel resultó ser su último viaje. Fue hallada sin vida días después de su llegada a la finca.

La causa de la muerte de Victoria permanece sin esclarecer casi diez años después, pero su padre ha continuado buscando justicia y comenzó una investigación personal sobre el caso.

El escenario de la tragedia

Un total de 34 estudiantes se alojarían durante varios días en la Finca Pereiras, ubicada en Itatiba, Sao Paulo.

Estos jóvenes, junto a dos docentes y tres técnicos en topografía, tenían previsto realizar ejercicios prácticos de matemáticas y topografía, incluyendo un levantamiento detallado de la finca.

La escuela prohibió el uso de teléfonos móviles durante la estancia en la finca.

"No se permitía a los alumnos contactar a sus padres. Confiábamos plenamente en el compromiso de la escuela", expresó Joao Carlos Natalini, padre de Victoria, a BBC News Brasil.

En el quinto día, los estudiantes se dividieron en grupos para realizar el mapeo de distintas zonas de la finca.

Sobre las 14:30 horas, Victoria informó a sus compañeros que iría al baño y caminó por un sendero de tierra hacia la casa principal, que distaba unos 500 metros.

De acuerdo con la pesquisa policial, ese fue el último momento en que el grupo la vio con vida.

Victoria, vestida con un vestido negro, y su padre, que lleva una elegante chaqueta negra y una camisa blanca, sonríen a la cámara.

Fuente de la imagen, Colección personal de Natalini

Dos horas después de no haber retornado, sus compañeros avisaron a los profesores, quienes iniciaron la búsqueda.

Natalini relata que las autoridades fueron notificadas al oscurecer, según le comunicaron en ese momento.

Él recibió la noticia de la desaparición esa misma noche y solo pudo llegar a la finca cerca de las 23:00 horas.

En ese instante se detuvo la búsqueda, con la hipótesis de un secuestro.

Al día siguiente por la mañana, las pesquisas continuaron tras localizar un helicóptero policial el cuerpo sin vida de Victoria en las cercanías.

"Fue un impacto fuerte recibir la noticia del hallazgo. Intenté controlar mi respiración para poder levantarme. La situación fue muy dura. Tuve que informar a la familia y reconocer el cuerpo de mi hija", relata Natalini, quien califica ese día como el más terrible de su vida.

¿Muerte accidental o delito?

Victoria, vestida con una blusa roja y sentada en un sofá, sonríe a la cámara. Tiene el pelo largo y castaño.

Fuente de la imagen, Colección personal de Natalini

Dado que no se encontraron lesiones visibles ni indicios claros de delito, la hipótesis principal era que su muerte se produjo por causas naturales.

Un informe inicial del Instituto Médico Legal (IML) señaló una "causa indeterminada, que sugiere una muerte natural".

Los análisis indicaron que Victoria no había consumido sustancias como drogas o alcohol.

Durante ese tiempo, la prensa llegó a informar que Victoria tenía antecedentes de convulsiones, dato desmentido por su familia.

Natalini destacó que su hija gozaba de buena salud, llevaba una dieta adecuada y practicaba deportes, lo que le generó dudas sobre el informe oficial.

"Con el paso de días o semanas, comenzamos a notar lo extraño de la situación. Su cuerpo apareció delante de la casa de campo, el destino al que se dirigía cuando desapareció, lo que levantó sospechas. Insistimos ante la policía local para que investigara, pero se negaron, afirmando que era una muerte natural", relata Natalini.

Tres vehículos policiales en un campo rodeado de vegetación y árboles, y cinco personas de pie cerca.

Fuente de la imagen, Diario Itatiba

Natalini se mostró especialmente desconfiado por la forma en la que apareció el cuerpo: boca abajo y con los brazos cruzados, lo que para él sugería que alguien pudo haberlo movido.

Por ello, empezó su propia investigación y contrató peritos privados que concluyeron que, pese a no haber señales visibles de lesiones, Victoria fue asesinada y su cuerpo trasladado al sitio del hallazgo.

"Los especialistas que contraté examinaron toda la documentación vinculada a mi hija, la analizaron y reconstruyeron la secuencia de los hechos. Esto demostró que no fue una muerte natural", afirma Natalini.

Presentó este informe privado a las autoridades, lo que llevó a que el caso fuera revisado y transferido al Departamento de Homicidios y Protección de Personas (DHPP) de Sao Paulo.

A comienzos de 2016, el DHPP solicitó un nuevo análisis al Centro Forense del Departamento de Seguridad Pública, que determinó que Victoria había fallecido por "asfixia mecánica, tipo sofocación directa", lo que insinuaba que pudo tratarse de un homicidio.

Los expertos indicaron que esta modalidad de sofocación suele realizarse con las manos, sugiriendo que Victoria fue atacada por otra persona.

Victoria lleva una blusa azul y una gorra de béisbol.

Fuente de la imagen, Colección personal de Natalini

Natalini sostiene que su hija fue emboscada mientras caminaba hacia la casa principal de la finca.

"Probablemente intentó protegerse y, ante el temor de que ella gritara y denunciara, el agresor trató de silenciarla. Le cubrieron boca y nariz, provocándole asfixia", comenta Natalini.

En respuesta al informe, Finca Pereiras afirmó que colaboró con la investigación y facilitó el trabajo de los investigadores y peritos, quienes entrevistaron a todo el personal disponible y revisaron los documentos solicitados tantas veces como fue necesario.

"La investigación policial se realizó con total libertad y se siguieron estrictamente las indicaciones de los investigadores", indicó el comunicado.

La Policía Civil de Sao Paulo negó haber cometido errores en su pesquisa y aseguró que "tomaron todas las medidas judiciales correspondientes" en un comunicado a BBC News Brasil.

Reapertura de la investigación

A principios de febrero, la Sala 4 del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ordenó a la Escuela Waldorf Rudolf Steiner en Sao Paulo pagar alrededor de US$188.000 en concepto de daños morales —una compensación por perjuicios no materiales como angustia emocional, humillación o daño reputacional— al padre de Victoria.

En marzo, la justicia penal desestimó la responsabilidad penal de los docentes y directivos escolares por la negligencia que derivó en la desaparición y fallecimiento de Victoria.

Natalini planea apelar esta resolución, argumentando irregularidades procesales en la pesquisa.

Por otro lado, se reabrió la investigación por homicidio tras haber sido cerrada inicialmente bajo la hipótesis de muerte natural. Fuentes oficiales informan que esta pesquisa está en su etapa final.

Varios vehículos policiales en la granja tras la muerte de Victoria. Un hombre uniformado observa los vehículos desde la carretera.

Fuente de la imagen, Diario Itatiba

La Secretaría de Educación del Estado de Sao Paulo indicó que examinó el funcionamiento del centro educativo en esa época y no detectó irregularidades.

El colegio emitió un comunicado señalando que adoptó "todas las medidas de seguridad requeridas durante la excursión y que, al notar la ausencia de Victoria, contactó a las autoridades competentes".

"Además, aclara que en todas sus actividades pedagógicas, tanto dentro como fuera del centro, proporciona personal cualificado para acompañar a sus estudiantes", añadió el comunicado.

El comunicado lamentó el fallecimiento de Victoria y afirmó que "mantiene su disposición a colaborar con la justicia y autoridades desde el inicio de las investigaciones" y "lamenta profundamente que aún no se hayan aclarado las circunstancias de su muerte".

"Es mi hija y no lo lamento"

El padre de Victoria está sentado a una mesa de cristal con las manos juntas. Tiene el pelo gris y lleva una chaqueta azul y una camiseta blanca.

Fuente de la imagen, Colección personal de Natalini

Natalini sigue impulsando iniciativas para obtener respuestas sobre la muerte de su hija, incluso con la reapertura del caso. Hace tres años creó una petición en línea en demanda de solución, que ya alcanzó casi 58.000 firmas. Planea continuar promoviendo campañas y concientizando hasta esclarecer totalmente el caso.

En redes sociales mantiene espacios para compartir novedades, como su perfil en Instagram "Victoria Natalini vive", donde publica noticias relacionadas.

El padre también desarrolla una investigación privada intentando descubrir nuevos datos para entregar a la policía e incluso ofreció recientemente una recompensa por información.

En medio de esta larga búsqueda, ha soportado años de gran tensión emocional, aunque afirma que lo volvería a hacer sin dudar: "Es mi hija; no me arrepiento".

Con información adicional de Vitor Tavares y Rute Pina.

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