Maíllo destaca la regularización como una acción positiva que beneficia al país y a un millón de personas

El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, posa antes de la entrevista a EL ESPAÑOL en el 'Jueves', mercadillo de la calle Feria. Las claves

Antonio Maíllo defiende la legalización masiva de migrantes como una iniciativa beneficiosa que contribuirá a convertir a España en un país más justo.

El representante de Por Andalucía resalta la cohesión de la izquierda como un ejemplo válido y apuesta por un proyecto federal enfocado en garantizar los derechos sociales y laborales.

Maíllo critica la gestión pública de la sanidad, la vivienda y la educación en Andalucía, proponiendo la reversión de privatizaciones y el aseguramiento de servicios públicos eficientes.

Rechaza el principio de ordinalidad en la financiación autonómica y defiende una distribución basada en la suficiencia financiera y la protección de los servicios públicos.

Suaviter in modo, fortiter in re, es decir, «amable en las formas, firme en el fondo». Así quisiera que transcurriera la campaña andaluza Antonio Maíllo (Lucena, Córdoba, 1966), siempre profesor de latín, coordinador federal de IU y candidato a la Presidencia de la Junta con la coalición Por Andalucía.

Con experiencia en múltiples disputas, Maíllo lidera una coalición conformada el pasado Viernes Santo, inspirada en el modelo de reconciliación irlandesa.

Ese día se formalizó la unión electoral de IU, Sumar, Unidas Podemos además de organizaciones ecologistas, dispuestas a movilizar el voto.

Hay movimiento, subraya Maíllo, señalando que un 40% de electores están indecisos, por lo que podría haber sorpresas a pesar de las encuestas firmes.

Arranca con un respaldo indiscutible entre los votantes de izquierda.

Varias personas lo detienen para saludar mientras posa para las fotos de la entrevista con EL ESPAÑOL en el mercadillo de la calle Feria de Sevilla, conocido como El Jueves, zona tradicionalmente de izquierda y un área que muestra la complejidad de clasificar tantas realidades en esta ciudad.

«¡Viva el Gran Poder y viva Izquierda Unida!», exclama uno de quienes solicitan una foto con Maíllo.

«¡Exacto, exacto!», responde el candidato, que también recurre a un dicho latino para definir lo que puede lograr la izquierda en España si sigue el espíritu de unidad andaluza: «Audentes fortuna iuvat». La suerte favorece a los valientes.

El 17 de mayo afronta el reto de encabezar, tras tres años, la primera candidatura que agrupa a casi todas las formaciones a la izquierda del PSOE: Izquierda Unida, Sumar y Podemos, junto a varios partidos ecologistas. ¿Considera que esta experiencia de unidad podrá consolidar el frente para las generales de 2027 o ve complicado replicarla a nivel nacional?

Este logro sin duda abre un camino nuevo que entusiasma a la sociedad, y estoy seguro de que no se quedará solo en Andalucía. El desafío es precisamente trascender y establecer un modelo a seguir.

Llama la atención que en el gran mitin que organizan este domingo en Sevilla no estén previstos líderes de Podemos. ¿A qué se debe?

El acuerdo ha supuesto una bocanada de aire fresco y alegría para mucha gente en Andalucía, pero cada organización debe avanzar según considere oportuno.

¿Han dado alguna explicación sobre su ausencia?

Nosotros los hemos invitado. Invitamos a todos.

Decían que logró unificar casi toda la izquierda, pero quedaron fuera los nacionalistas de Adelante Andalucía. ¿Es irreconciliable Por Andalucía con la formación liderada por Teresa Rodríguez?

Sin dramas. En Andalucía ha habido otros ciclos políticos con IU y el Partido Andalucista de Rojas Marcos. Nosotros apoyábamos un proceso unitario y garantizamos que quien quisiera estar, estará.

«Somos de tradición de una izquierda clásica. Las aportaciones de Rufián serán bienvenidas siempre que vayan en la misma dirección»

Este proceso será valorado por la ciudadanía. No se trata de egos, sino de mejorar la vida de la gente, recuperar los servicios públicos, solucionar la sanidad colapsada por Moreno Bonilla y dignificar a las personas dependientes que requieren el apoyo del Estado.

Las negociaciones para alcanzar el acuerdo entre tantas formaciones fueron complejas, pero ¿cómo explica que Juan Antonio Delgado, que iba a ser cabeza de lista por Jaén en Podemos, haya acabado en sexto puesto por Cádiz?

No puedo opinar sobre decisiones soberanas de los partidos respecto a candidaturas. Creo que es una decisión totalmente respetable. Lo importante es que todos empujan, incluido Juan Antonio.

Podemos se quejó de que su peso político no se reflejó en las candidaturas…

¿Sabe lo que implica lograr que todos, incluso los que antes se negaban a ir juntos, ahora estén juntos? Puede parecer repetitivo, pero el resultado ha sido muy positivo.

¿Qué opina de la incorporación de Gabriel Rufián, líder independentista, como figura aglutinadora de la izquierda? ¿Cree que su discurso puede calar en Algeciras o Ronda?

Nosotros defendemos un modelo de país federal. Mi visión política es un proyecto para España coherente territorialmente y con una perspectiva global, basada en la alianza de los trabajadores y trabajadoras, independientemente de su procedencia.

El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, posa antes de la entrevista a EL ESPAÑOL en 'El Jueves', mercadillo de la calle Feria.

Provenimos de una izquierda clásica que integra nuevos movimientos, y las contribuciones como las de Gabriel Rufián serán bien recibidas siempre que avancen en la misma dirección. Al final, la política debe situarse por encima de todo.

¿Ha tenido contacto directo con él? ¿Sabe si piensa venir a Andalucía para la campaña? Comentó que si le invitaban, vendría, y usted ha dicho que invitan a todos…

Este domingo vendrán personas importantes para este proyecto, como la ministra de Sanidad, Mónica García, y los ministros de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, y de Cultura, Ernest Urtasun; también la compañera Esperanza y yo.

Queremos mostrar claramente lo que representan las organizaciones que nos unen, la participación en el Gobierno de coalición en España y que no nos conformamos solo con nuestro espacio. Como la buena cocina, se puede preparar en distintas cacerolas, pero al final todo va a la misma olla.

La mayoría de sondeos asignan a Por Andalucía uno o dos escaños más que en 2022, pero ¿teme que el discurso del PSOE sobre temas como el ‘no a la guerra’ o el antitrumpismo de Sánchez les pueda restar votos, como ocurrió en Castilla y León?

Al contrario, nos beneficiará. Cada situación es distinta y Andalucía cuenta con una izquierda que no se dejará engañar por discursos novedosos a los que hemos resistido históricamente.

Celebramos que nuestras propuestas se vayan imponiendo. Llevamos años en minoría exigiendo salida de la OTAN, desmantelamiento de bases en Rota, ruptura con Israel y reconocimiento del Estado palestino, y hemos ido logrando esos objetivos.

El PSOE solo no se habría atrevido a rechazar aumentar el gasto militar al 5%, ni a reconocer el Estado palestino ni a realizar una reforma laboral tan valiente como esta, ni a subir el salario mínimo en 500 euros.

Recibimos admiración del exterior. España se identifica con la esperanza de la paz, la historia correcta contra la guerra, el fascismo de Franco y el genocidio de Netanyahu.

No obstante, esas medidas y el peso de la izquierda no se reflejan en las encuestas, que pronostican mayoría derecha. ¿Cree que ha habido un cambio sociológico en Andalucía?

Existe un 40% de indecisos. ¿Sabe qué significa en demoscopía? Que hasta el 17 de mayo todo está abierto y puede surgir una sorpresa, como en otras elecciones. ¿Recuerda cuando Moreno Bonilla ganó con los peores resultados de su partido?

Ninguna encuesta preveía ese escenario. Andalucía está habituada a giros inesperados y vamos a propiciar ese cambio, buscando movilizar a ese voto indeciso ahora en la abstención. Ese es mi desafío.

«Las reformas estructurales en Andalucía no se realizarán con un PSOE que permitió los conciertos privados en sanidad y educación»

Las encuestas reflejan opiniones puntuales. No han captado aún el acuerdo del Viernes Santo, la gran novedad de la precampaña. Y frente a quienes intenten minimizarlo, para nosotros es una noticia sobresaliente por su significado como punto de inflexión y cambio en la izquierda.

¿Confía en superar sus expectativas?

Me siento orgulloso de simbolizar ese reencuentro, sobre todo para encarar la campaña en mejores condiciones que hace dos semanas. Tengo más fuerza y convicción para pedir el voto sin límites en la defensa de Andalucía.

Se están dando fenómenos que ocasionan un gran daño social. La Ley de Universidades está desmantelando la universidad pública, nuestro orgullo andaluz.

El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, posa antes de la entrevista a EL ESPAÑOL en El Jueves', mercadillo de la calle Feria.

Moreno Bonilla ha reemplazado esas instituciones por auténticos chiringuitos de universidades privadas sin solvencia. Además, muchas personas esperan hasta 500 días para recibir servicios de Dependencia. En Formación Profesional, hay quienes pagan 4.000 euros por un ciclo formativo al no estar disponibles en la pública.

¿Cómo puede la gente votar por quienes generan estos problemas? Personas que no pueden salir de sus casas porque la política de vivienda quedó en manos de fondos de inversión y especuladores… Son los grandes tenedores quienes controlan el mercado.

Creo que si la gente reflexiona sobre esto, Moreno Bonilla perderá. No entiendo que alguien vote en contra de sus propios intereses.

Como decía Julio Anguita, hablemos de programa. Mencione tres motivos por los que un votante debería preferirlo a usted antes que a otros candidatos.

Porque representamos a la izquierda andaluza y apoyamos a los trabajadores y trabajadoras.

En segundo lugar, porque nos comprometemos a gobernar. No estamos aquí para pedir votos e ir en la oposición; queremos gobernar e intervenir en la política andaluza.

Ejecutaremos la Ley de Vivienda y estableceremos topes al alquiler en zonas tensionadas. Incrementaremos el parque público y privado mediante la prohibición del aumento de pisos turísticos, que son incompatibles con el derecho a la vivienda.

En sanidad, revertiremos los fondos destinados a Quirón, Asisa y otros grupos privados en hospitales públicos, y reduciremos a un máximo de 48 horas la espera para citas con médico de primaria. Asimismo, revelaremos la verdad del escándalo de los cribados de cáncer de mama.

Tercero: garantizaremos la formación profesional gratuita y eliminaremos el sentido de la formación profesional privada.

Sus propuestas guardan gran semejanza con las del PSOE. ¿Por qué debería votarlo a usted?

Las reformas estructurales en Andalucía no se lograrán con un PSOE que abrió la puerta a los conciertos privados, que también mantuvo los conciertos en la educación, y que en vivienda no interviene en el mercado como nosotros sí proponemos.

Las reformas profundas dependen de la fuerza y el apoyo que tenga la coalición Por Andalucía. Cuanto mayor sea, mayor será la capacidad de transformación, como ha demostrado la coalición en el Gobierno de España.

¿Cree que a María Jesús Montero le favorece o perjudica su paso por el Gobierno?

No me interesa la opinión de María Jesús Montero. Quiero un compromiso con los andaluces para intervenir el mercado, ampliar la vivienda pública y, sin duda, expropiar para uso de grandes tenedores con cientos de viviendas vacías para que las pongan en el mercado, obligándolos a usarlas.

Y le aseguro: no dudaremos en hacerlo realidad, sí o sí.

Los candidatos eligen una imagen para presentarse. Moreno Bonilla se muestra moderado, María Jesús Montero como alternativa al Gobierno. ¿Y usted?

Como la izquierda andaluza que resuelve los problemas de la gente trabajadora.

Si el PP gana, ¿será por su gestión o por la debilidad de la oposición durante estos años?

Lo discutiremos el 18 de mayo. No pongo límites para buscar aliados y creemos en un proyecto honesto con el que la gente puede coincidir o no.

Sentimos pasión por Andalucía y aplicamos una ética de solidaridad y compasión que es fundamental también en el Gobierno: sentir y ponerse en el lugar de quienes sufren.

«Nos hubiera gustado otra correlación de fuerzas en el Congreso, pero es la que tenemos. Eso genera contradicciones. Hay una derecha vasca y catalana que se une al PP y Vox sin complejos»

Porque cuando la gente sufre o la vida se tuerce, el Estado y las administraciones públicas deben estar ahí.

Cuando la vida va bien, no necesitas al Estado. Pero si tienes un hijo con enfermedad mental o dificultades para estudiar, entonces necesitas la administración pública. Cuando enfermas y requieres una operación con 20 sanitarios en quirófano, precisas del Estado.

Digo esto porque considero que Moreno Bonilla está en una etapa de frivolidad profunda y falta de empatía hacia el daño social que provocan sus políticas.

Un momento sincero: si Moreno Bonilla se queda justo para la mayoría absoluta, ¿preferiría que se apoyase en Vox o gobernara en solitario?

¿Por qué no me plantea un escenario en el que la izquierda progresista sea mayoría y forme Gobierno? ¿Quién dijo que no es posible?

Me pregunta por sinceridad como si aceptara una realidad, y me niego. Si no, nos suspendemos esta entrevista, elecciones y campaña.

El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, posa antes de la entrevista a EL ESPAÑOL.

Soy honesto: tengo un desafío. Mi objetivo es combatir cualquier resignación que dé por hecho a Moreno Bonilla como gobernante. Si la gente se moviliza, ahí está mi clave, habremos triunfado. Si no, deberán pedirme cuentas por el fracaso.

Imposible obviar el debate nacional: ahora la regulación masiva de inmigrantes aprobada por el Gobierno. ¿Cuál es la opinión de Por Andalucía? ¿Se hizo bien o faltó consenso con las autonomías?

Me parece una medida fantástica porque dignifica al país. España fue un país de emigrantes, muchos limpiaron váteres en Alemania, Luxemburgo o Francia, y sufrieron la desconexión que implica tener que rehacer la vida.

El impacto es tan grande que quizás el 30 de junio se quede corto. El debate debería centrarse en prorrogar la regularización para atender la demanda, dado el atasco administrativo, comprensible por la magnitud del proceso.

Hay confusión con las cifras. El presidente mencionó cerca de medio millón, pero Extranjería indica que podría ser el doble.

Si es el doble, ¿qué? Mejor todavía, con mayor impacto y beneficio. En Andalucía esto es importante: termina la explotación de temporeros por la irregularidad administrativa.

Se acabó. Obtener derechos también es un estímulo. Si son 500.000 o un millón, bienvenidos sean, porque mejorarán el país.

Sánchez dijo estar dispuesto a gobernar al margen del Parlamento, y lo ha hecho por decreto. El PP incluso lo llama el «Orbán del Sur». ¿Qué opina de esta gobernabilidad?

Defendemos gobernar con máximo respeto al Congreso. Aunque el Gobierno utilice decretos-leyes, deben ratificarse en el Congreso.

Pueden decir lo que quieran, incluso el presidente, pero la realidad es insistente. La aplicación de las normas prevalece. Esto es un constructo con poco impacto político real.

¿Teme que la dependencia de partidos como PNV o Junts diluya la agenda de IU en Madrid?

Nos habría gustado otra correlación de fuerzas en el Congreso, pero esta es la realidad. Inevitablemente genera contradicciones. La derecha vasca y catalana se alía con PP y Vox, especialmente la catalana, sin complejos.

«¿Por qué abandonar un gobierno donde hemos sido honestos? No soporto a un responsable de organización así»

Mucho discurso de bandera, pero al final se unen la bandera y el dinero, que conecta a Vox y Junts. Creo que debemos aceptar la realidad y buscar estrategias de acuerdos políticos y lograrlos.

Pese a ello surgen desencuentros. Uno destacado es el debate sobre financiación. Usted rechaza el principio de ordinalidad, que parece aplazado hasta tras las elecciones andaluzas…

No existe ordinalidad real. Me respaldo en el acuerdo del Parlamento andaluz de marzo de 2018, aprobado por PP, PSOE, IU y Podemos, donde se definió un modelo de financiación.

Ese modelo contempla suficiencia financiera, garantía de servicios públicos y lucha contra el déficit fiscal — incumplido ya por Moreno Bonilla — y rechaza la ordinalidad. Como esta no existe, no genera conflictos para mí.

Si la cuestión cambiara, y el principio de ordinalidad se aplicara, ¿qué postura adoptaría?

Con nuestro voto no se aprobaría. La ordinalidad no puede ser principio, quizás criterio, porque establecería que quien recauda más siempre tendría más recursos que quien menos, independientemente del servicio público.

El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, durante la entrevista a EL ESPAÑOL.

No, imagine. Si alguien necesita tratamiento para cáncer, no puede depender de que en su región haya más ricos. ¿Se entiende?

Una persona con cáncer en Huelva no debería verse afectada por financiación, aunque haya menos riqueza que en otras provincias.

Terminamos con corrupción. Vemos avances en ‘caso Kitchen’ y ‘caso Mascarillas’, que afectan PP y PSOE. ¿Cree que hay ‘lawfare’ en España o es excusa de políticos salpicados?

Que algunos jueces politizan es evidente. En Andalucía se dice “el que asó la manteca no se entera”.

La instrucción del juez Peinado en el caso de la esposa del presidente avergüenza a un país que quiere ser democrático.

El juicio al fiscal general, sentenciado antes de empezar, estaba ya hecho.

El escándalo por la intervención política de jueces ha superado todos los límites posibles.

Si su persona de confianza estuviera en el banquillo, su hermano esperando juicio y su pareja imputada, ¿seguirá en el cargo?

Depende. Creo que lo que más pesa a Sánchez — el asunto de su esposa es extravagante — es la situación de responsables de Organización del PSOE, lamentable.

Es responsabilidad política, más allá de delitos, de quienes eliges acompañarte.

Pero ustedes no renuncian a estar en ese Gobierno…

¿Por qué abandonar un gobierno honesto, sin tropelías, que trabaja para mejorar derechos?

No soporto a un responsable de Organización así, pero no asumiré responsabilidades políticas por errores ajenos. Sería absurdo.

Para finalizar, como profesor de latín, ¿qué locución describiría la política andaluza?

Veamos. [Piensa] Me gustaría que el debate político andaluz fuera así: Suaviter in modo, fortiter in re. Que la pasión y firmeza en las ideas no menoscaben la cortesía ni el respeto político.

Y algo más: Moreno Bonilla pide juego limpio y respeto. Él lo reclama, pero quien cumple soy yo, pues él no lo practica.

¿Y para la política española?

Audentes fortuna iuvat. Creo que la suerte sonríe a quienes se atreven.

Así, la audacia del Gobierno de España, especialmente en lo que nos corresponde a la izquierda transformadora, está generando bienestar y conquistas sociales. La sociedad nos apoyará con suerte para el futuro.

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