Los investigadores destacan en un nuevo informe que, tras la intervención de la actual presidenta del Congreso, se activó la adquisición de material sanitario gestionado por Aldama «sin que se hubiera firmado el contrato correspondiente».

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil afirma en un informe reciente que el empresario Víctor de Aldama ejerció su «influencia» mediante el binomio «Koldo-Ábalos» para lograr la adjudicación de contratos para material sanitario también en la comunidad balear, que en ese momento gobernaba Francina Armengol.
Los investigadores subrayan que el primer contacto entre el asesor personal del exministro de Transportes José Luis Ábalos y Armengol se produjo el 25 de abril de 2020. Tras comunicarse con la presidenta de las Islas, Koldo García se puso en contacto inmediatamente con el director de Gestión del Servicio de Salud de Baleares, Manuel Palomino, a quien se le ofreció un millón de mascarillas FFP2 por parte de la trama a un costo de 2,50 euros cada una. Desde ese momento se activó toda la maquinaria administrativa y la propia Armengol preguntó a Koldo al día siguiente si conocía a alguien que vendiera mascarillas infantiles. A lo que el asesor ministerial respondió: «Te lo arreglo».
De este modo, se activó la contratación del material sanitario intermedidado por Aldama «sin haber redactado ni firmado previamente el contrato correspondiente» tras la intervención de la actual presidenta del Congreso de los Diputados. En los mensajes proporcionados por la UCO en su nuevo informe, se muestra, por ejemplo, que Armengol también conectó a Koldo con la consejera de Salud balear, a lo que el asesor respondió: «Vale cariño, te mantengo informada de todo».

La relación entre Koldo y Armengol se extendió durante los meses siguientes, cuando la presidenta balear le solicitó al hombre de confianza de Ábalos que le «ayudara» con el tema de los fondos europeos y las inversiones en Baleares. También compartió con él el contenido de sus conversaciones con el ministro de Sanidad, Salvador Illa. «Le he visto más predispuesto», le comunicó Armengol a Koldo. A lo que este respondió: «Serás jodida».
Koldo aprovechó para presionar a Armengol con el fin de que recibiera a los empresarios relacionados con Aldama, actuando como un «facilitador» de los intereses del empresario. «Si comes con ellos mañana algo rápido en un reservado… te voy a querer siempre». La presidenta balear le facilitó el teléfono de su secretaria, que Koldo rápidamente reenvió a Aldama junto con capturas de pantalla de sus conversaciones con Armengol, a quien querían presentar «un proyecto COVID para Baleares» de los grupos empresariales Eurofins, Megalab y Fertinvest.
La actuación de Koldo estuvo siempre guiada, según la UCO, por su rol de «correa de transmisión gracias a la influencia que tendría por su posición como asesor de Ábalos entre las autoridades de la Administración balear y los intereses de Víctor de Aldama».
La UCO también documenta las gestiones realizadas por Koldo en favor de Aldama para intentar establecer sus negocios de material sanitario en la República Dominicana. En este sentido, la Guardia Civil destaca que el empresario facilitó al asesor del ministro el «teléfono personal» del presidente, y pactaron involucrar a Ábalos en el contacto con el mandatario dominicano. Cuando Koldo se retrasó, Aldama se impacientó y le reprochó: «Llamar (sic) al puto presidente de RD, que tenéis allí una persona que sin conoceros de nada ha dado todo y más». Los investigadores concluyen que «finalmente sí se llegó a establecer una relación contractual con la República Dominicana para la prestación de los citados servicios».

