El partido ya ha informado al Ayuntamiento de Madrid sobre las tres expulsiones, y ahora será responsabilidad de este decidir qué ocurre con los tres concejales

En otras ocasiones, llegó a calificarlas de «telenovelas». Este jueves, las definió como «política del corazón». Sin embargo, con cualquiera de estas expresiones, el resultado es idéntico: Santiago Abascal evita manifestarse sobre los dirigentes que Vox está expulsando de sus filas. Ayer, la dirección del partido confirmó que la salida de Javier Ortega Smith es definitiva, y hoy el presidente rechazó hablar sobre el exlíder que en su día fue su mano derecha. «Ni me preocupa ni me ocupa en absoluto la política del corazón sobre la que me han preguntado 300 veces», respondió a los periodistas que lo interrogaron sobre el tema en Andújar (Jaén).
El Comité Ejecutivo Nacional de Vox, órgano máximo de dirección del partido, del cual Ortega Smith formó parte hasta diciembre pasado, rechazó en su última sesión el recurso presentado por el dirigente contra su expulsión. Por tanto, esta medida es definitiva, igual que la de sus compañeros concejales en el Ayuntamiento de Madrid, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, quienes se posicionaron junto a Ortega Smith en el conflicto abierto entre el histórico líder y la actual dirección encabezada por Abascal.
Concluido el proceso interno iniciado semanas atrás, los tres ediles de la capital cuentan ahora con una única opción para tratar de revertir su expulsión: acudir a los tribunales. Ortega Smith ya anticipó que recurriría a esta vía, y sus compañeros Ansaldo, afiliado número uno de Vox, y Toscano también han manifestado su intención de agotar esta vía judicial.
«La ilegalidad que supone la vulneración de los derechos fundamentales, la arbitrariedad y la prepotencia se resolverá en los tribunales de Justicia», publicó este jueves el aún portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, quien no dudó en lanzar una crítica adicional a la formación: «Vox se creó para combatir todo esto». Por su parte, Ansaldo ha comunicado que, «en defensa de [sus] derechos más elementales», impugnará la expulsión del «partido que ayudó a fundar», al considerarla «ilegal, injusta y arbitraria». Toscano, por último, afirmó en redes sociales que «la situación queda ahora en manos de los tribunales», junto con su condena al procedimiento interno que derivó en su expulsión definitiva.
Abascal, por su parte, se limitó a decir que «no teme absolutamente nada» sobre la decisión de los concejales de acudir a la Justicia. El líder de Vox reiteró que está «ocupado y preocupado por los problemas reales de la gente», y no por «sus problemas», evitando así profundizar en la crisis interna que atraviesa Vox debido a estas expulsiones.
Sin embargo, la controversia continúa. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, indicó este jueves que el partido de Abascal ya notificó oficialmente al Ayuntamiento la expulsión de los tres concejales, dejando ahora en manos del presidente del Pleno —con el asesoramiento jurídico del secretario general— la decisión sobre el estatus que tendrán Ortega Smith, Ansaldo y Toscano. La opción más probable es que sean excluidos del grupo municipal de Vox y ubicados entre los concejales no adscritos, aunque el proceso judicial que se inicie podría modificar esta situación.
Abascal también defiende a Meloni tras las críticas de Trump
Ayer, la portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, rompió el silencio y se distanció de Donald Trump, aliado internacional de Abascal con quien el partido había evitado confrontar a pesar de sus polémicos gestos en los últimos meses. Millán calificó algunas posturas del estadounidense como «poco comprensibles», concretamente en referencia a sus críticas hacia la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y al Papa.
Este jueves, Abascal respaldó esas declaraciones. «No se puede atacar a Meloni por no compartir algunas posturas geopolíticas o internacionales de otro líder aliado», señaló el presidente de Vox, a quien elogió calificándola de «patriota» y «valiente». No obstante, al preguntarle si se distancia de Trump, Abascal evitó ofrecer una respuesta más clara que la ya expresada acerca de Meloni.

