El FMI destaca que las energías renovables ayudaron a mitigar el efecto de la guerra en Irán sobre la inflación en España

Imagen del logo del Fondo Monetario Internacional (INFOBAE)

El conflicto en Oriente Medio ha tenido un efecto desigual en los países a nivel global. La interrupción del Estrecho de Ormuz durante más de 45 días —hasta su reapertura anunciada este viernes— ha provocado un aumento en los costos de los combustibles para todas las naciones, independientemente de la dependencia que tengan de las importaciones desde el Golfo. En España, el alcance de la guerra ha sido menor en comparación con otras regiones europeas, principalmente debido al peso de las energías renovables.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó este viernes la apuesta española por la transición hacia las energías limpias, subrayando que la escalada en los precios energéticos provocada por el conflicto en Irán habría sido más pronunciada de no ser por el compromiso del país con las renovables en la generación eléctrica.

A pesar de esta percepción positiva, las proyecciones más recientes de la organización multilateral, presentadas esta semana en Washington —coincidiendo con la visita del vicepresidente primero y ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo— anticipan un significativo aumento de las tasas de inflación previstas para 2026 en España, estimando una subida del 3%, es decir, un punto porcentual superior respecto a la previsión anterior.

Esta actualización del FMI para España representa la mayor revisión al alza entre las economías europeas principales. Según el FMI, esta modificación obedece a una tasa subyacente de inflación que inicialmente era algo más elevada, atribuida a la fortaleza del mercado laboral, con mayor dinamismo y un incremento salarial más marcado, explicó en rueda de prensa Oya Celasun, subdirectora del Departamento Europeo del FMI.

Asimismo, la subdirectora recordó que España se encuentra desde hace varios años entre las economías con crecimiento más vigoroso en Europa, beneficiándose de una fuerza laboral consolidada, que ha crecido parcialmente gracias a una importante inmigración, además del respaldo de los fondos europeos recibidos y de políticas como la transición energética, las cuales han impulsado dicho crecimiento.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para «proteger a los ciudadanos, apoyar a las pymes, al sector primario y, por supuesto, a la industria».

El peso de la renovable en España

Por otra parte, Celasun señaló que, pese a la baja dependencia de España respecto a las importaciones del Estrecho, el efecto sobre la inflación en España no difiere considerablemente del observado en otros países, aunque “habría sido mayor si España no hubiese avanzado tanto en la ampliación de la participación de las energías renovables en la generación eléctrica”.

El último informe del Observatorio de Energías Renovables para la Economía Digital, elaborado por Opina 360, pone en primer plano la producción y la importancia territorial del autoconsumo energético renovable, en un contexto donde los mercados de gas y petróleo registran incrementos del 55% y 42%, respectivamente.

La producción interna mediante instalaciones de autoconsumo renovable superó los 12.387 gigavatios hora en el último año, lo que corresponde al 73,7% de toda la energía destinada al autoconsumo y al 7,7% de la producción renovable total en España. Este dato, recogido en el informe del Observatorio con base en información de Red Eléctrica, destaca el papel predominante de la solar fotovoltaica, que aportó 10.732 gigavatios hora, equivalente al 63,8% del total de autoconsumo.

El grueso de la producción asociada al autoconsumo renovable procede de instalaciones solares fotovoltaicas, mientras que el resto se reparte entre otras fuentes como residuos renovables (160 GWh), eólica (26 GWh), hidráulica (20 GWh) y solar térmica (2 GWh).

Dentro de este esquema, el 63,7% de la generación renovable de las instalaciones de autoconsumo (7.895 GWh), mientras que el 36,3% restante (6.089 GWh) se vierte a la red eléctrica nacional, contribuyendo así a reducir el coste de las facturas. Tecnologías como residuos renovables, eólica e hidráulica tienden a destinar la mayoría de su producción a la red, según detalla el informe de Opina 360.

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