La cumbre, liderada por los dirigentes políticos de Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, contó con la participación de 40 Estados de Europa, Asia y América

La cumbre de países no beligerantes realizada este viernes en Francia finalizó con el respaldo de los Estados asistentes al anuncio sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz, comunicado durante la reunión, la cual fue encabezada por Emmanuel Macron; el primer ministro británico, Keir Starmer; el canciller alemán, Friedrich Merz, y la presidenta italiana, Giorgia Meloni. Más de 40 Estados participaron de forma telemática.
El propósito de esta reunión, tal como informó previamente el gobierno francés antes de la llegada de los jefes de Estado, consistía en discutir la posible creación de una misión de seguridad marítima en el estrecho de Ormuz. Tras el encuentro, el primero en dirigirse a la prensa en los exteriores del Palacio del Elíseo fue Macron, quien celebró el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos y en Líbano, aunque subrayó que este “debe cumplirse efectivamente”.
Asimismo, el mandatario francés felicitó el anuncio sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz, señalando que todo avanza “por el camino correcto”, y explicó que dicha reapertura “depende de una coordinación establecida por las autoridades iraníes, mientras que Estados Unidos ha señalado su intención de mantener un bloqueo selectivo a los buques iraníes”.
Macron agregó que la reunión les permite transmitir el mensaje de que “exigen la reapertura completa, inmediata e incondicional del Estrecho por parte de todos los involucrados”. “Reclamamos la restauración de las condiciones de libre paso que existían antes del conflicto y el pleno respeto al derecho marítimo. Rechazamos cualquier tipo de restricción o régimen que, en la práctica, intente privatizar el estrecho y, por supuesto, cualquier sistema de peaje”, concluyó.
Nueva reunión la próxima semana en Reino Unido
Por otro lado, el primer ministro británico, quien fue el primer líder en llegar al Palacio del Elíseo para mantener una reunión con Macron antes de la cumbre internacional, también destacó la reapertura del Estrecho, aunque al mismo tiempo solicitó asegurar que “esta situación se mantenga y se confirme”, considerando que la noticia fortalece el trabajo realizado por los Estados convocados.
En segundo lugar, Starmer instó a los asistentes a gestionar el impacto económico de la guerra “evitando restricciones comerciales innecesarias, garantizando la seguridad energética y alimentaria, así como respaldando a la industria para que el transporte marítimo pueda restablecerse una vez reunidas las condiciones adecuadas”.
Además, el político británico resaltó que durante la reunión se acordó “acelerar” la planificación militar y anunció que, conjuntamente con Francia, el Reino Unido encabezará una misión multinacional “estrictamente pacífica y defensiva” destinada a proteger la libertad de navegación, cuyo proceso de preparación dará inicio la próxima semana en Londres.
(noticia en ampliación)

