
La Guardia Civil ha arrestado a seis individuos como supuestos responsables de fraudes cibernéticos realizados contra tres empresas y dos particulares de Cantabria, con un perjuicio aproximado de 123.000 euros.
Tres de los detenidos están vinculados a estafas informáticas dirigidas a compañías de la región, que provocaron un daño económico de 107.000 euros, y los otros tres a engaños cometidos contra particulares, sumando un total de 16.000 euros. Según un comunicado de la Guardia Civil, los arrestos tuvieron lugar a finales de marzo en Zaragoza.
Las tres firmas afectadas padecieron la llamada ‘estafa BEC’ (Business Email Compromise, en inglés), basada en la recepción de un correo electrónico esperado de un contacto conocido, en cuyo adjunto ven una factura pendiente de pago.
Previo a esto, los ciberdelincuentes accedieron tanto al correo como a la factura, alterando la cuenta bancaria para el pago.
La investigación realizada por el Equipo @ Cantabria de la Guardia Civil reveló que, en uno de los casos reportados, la totalidad del dinero defraudado (más de 72.000 euros) fue transferida a una sola cuenta bancaria. El titular de dicha cuenta fue arrestado. En relación con los otros dos casos, se detuvo a dos personas que recibieron parte del dinero estafado.
Por otro lado, un titular de tarjeta bancaria residente en Cantabria detectó una serie de cargos no autorizados que alcanzan aproximadamente los 14.000 euros. Aunque la investigación permanece abierta, en este momento se ha detenido a una persona que recibió uno de los cargos, y las pesquisas continúan.
En otro caso, un particular recibió una llamada supuestamente proveniente de su entidad bancaria, donde se le informó que intentaban extraer fraudulentamente 2.000 euros de su cuenta.
Tras ganarse la confianza de la víctima, el operador le propuso, como solución, transferir ese dinero a una nueva cuenta segura, propuesta que fue aceptada, lo que permitió a los ciberdelincuentes apoderarse del dinero.
Recomendaciones
Para prevenir este tipo de fraudes, la Guardia Civil aconseja a las empresas verificar, antes de realizar cualquier pago —especialmente a empresas con las que mantienen relaciones habituales— si el número de cuenta bancaria ha cambiado, y, en caso afirmativo, realizar una comprobación telefónica directa para confirmar la autenticidad del cambio.
Asimismo, recomienda estar atento a cualquier modificación en las direcciones de correo electrónico, como cambios en algún carácter, lo cual puede ser indicativo de mensajes fraudulentos.
Respecto a las llamadas que se realizan en nombre de entidades bancarias, se recuerda que estas nunca solicitarán contraseñas u otros datos que comprometan la seguridad de las cuentas bancarias. También se recomienda no realizar movimientos bancarios solicitados en estas llamadas ni facilitar datos o claves recibidas por SMS de la entidad.
En caso de dudas, siempre se aconseja contactar directamente a través del teléfono oficial de atención al cliente del banco.
Por último, si alguien resulta víctima de estos hechos, la Guardia Civil indica la importancia de denunciar lo ocurrido lo antes posible, aportando toda la información y documentos disponibles relacionados con el caso, como mensajes, correos electrónicos, capturas de pantalla, entre otros.

