Hallazgos esenciales en el escondite donde el sospechoso de asesinar a Esther guardó evidencias durante cuatro años

La Guardia Civil está investigando el escondite. Este hallazgo ha provocado la reapertura del proceso judicial.

La entrada al zulo hallado en el chalé del sospechoso de la muerte de Esther López.

El descubrimiento de un zulo en la antigua vivienda del único imputado por la muerte de Esther López en Traspinedo la madrugada del 13 de enero de 2022 ha cambiado radicalmente el desarrollo del caso, cuya instrucción se había dado por concluida. La jueza encargada de la investigación desde que apareció el cadáver de la mujer ha retomado las diligencias para examinar, junto con la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, este compartimento oculto en una de las habitaciones de la casa familiar, que fue vendida a un tercero hace varios meses.

Esta mañana, los agentes procederán a inspeccionar el zulo y a recoger muestras que quedarán a disposición de la magistrada. En la ropa de Esther se encontraron indicios de que estuvo en un lugar húmedo, además de restos de pintura azul. Los investigadores buscan determinar si el cuerpo fue ocultado en ese espacio antes de ser trasladado a la cuneta donde lo halló un senderista. La UCO ha mantenido desde siempre que el lugar donde apareció el cadáver no coincide con el escenario del homicidio y, desde el principio, Óscar S. se perfiló como principal sospechoso.

Durante estos cuatro años, se han elaborado numerosos informes con conclusiones uniformes. Se le atribuyen «graves contradicciones», se destacó «la baja credibilidad de las versiones que ha proporcionado» y se hizo hincapié en su «comportamiento extraño» durante todo este tiempo. Todo ello llevó a los investigadores a afirmar que las evidencias van más allá de las simples sospechas subjetivas y a resaltar la «claridad» de los indicios en su contra. El hallazgo de la trampilla en la residencia, la cual nunca fue mencionada por Óscar S., refuerza la teoría de la UCO.

Tras la imagen que mostraba la entrada al sótano oculto, en las nuevas fotografías a las que ha tenido acceso EL MUNDO, se observa la trampilla que da acceso al espacio subterráneo, ubicado bajo una litera en una habitación, así como el interior del zulo. «En el sótano se aprecia un nivel de agua de aproximadamente 30 centímetros, junto con restos de ferralla, dos garrafas, maderas flotando y lo que parece ser una bomba para extraer agua. El acceso al habitáculo se realiza por una escalera oxidada en mal estado y con peldaños faltantes». Así lo describe el informe de la Guardia Civil de Tudela de Duero, que acudió al antiguo chalé del único imputado tras ser alertada por el nuevo propietario de la vivienda situada en la urbanización El Romeral de Traspinedo tras el descubrimiento del sótano oculto.

El zulo recientemente encontrado, según el informe policial, es un «espacio que mide aproximadamente 2,5 metros de altura y tiene una superficie cercana a los doce metros cuadrados (4×3 metros)». Dicho informe, titulado ‘aparición de una trampilla en Traspinedo’, fue remitido el pasado domingo al Juzgado de Instrucción 5, encargado de la investigación del caso Esther López (aunque el asunto ya estaba en manos de la Audiencia de Valladolid, a la espera de fijar la fecha del juicio con jurado).

La Guardia Civil informó al juzgado que fue el nuevo propietario, quien compró el chalé en diciembre pasado, quien alertó sobre el hallazgo del espacio secreto. Para la defensa de Óscar, se trataría únicamente de una bodega que fue sellada años atrás tras detectarse humedades en el suelo del dormitorio, un cuarto con literas bajo las cuales se encontraba la trampilla de madera cubierta con aislante y una placa de terrazo. El nuevo dueño comenzó a levantar la baldosa; al retirarla, junto con la espuma de poliuretano, encontró una trampilla que conducía al sótano con los elementos ya mencionados. Este zulo no aparece en los planos originales del chalé. La Guardia Civil fortalece así su hipótesis de que Óscar ha ocultado detalles clave.

La noche en que Esther desapareció estuvo con Óscar y otro amigo. Un senderista localizó su cadáver el 5 de febrero junto a una cuneta. Inicialmente se barajó la hipótesis de un atropello, aunque la Guardia Civil señaló que la escena fue «manipulada». Según los agentes, el sospechoso ocultó dos desplazamientos a su casa en Traspinedo al día siguiente de la desaparición. «Intentó moverse sin dejar rastros». En uno de esos viajes, según el informe, activó el modo avión en su móvil y borró el historial del navegador de su vehículo.

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