El emérito ha vuelto a Sanxenxo para disfrutar de las regatas tras su recorrido por Sevilla, París y Vitoria

El rey Juan Carlos está nuevamente en España, realizando un viaje que incluye una parada gastronómica imprescindible. El padre de Felipe VI lleva varias semanas disfrutando de distintos planes en el país: primero, celebrando la Semana Santa en Sevilla; posteriormente, realizando una breve visita a París; y, finalmente, desplazándose a Vitoria para un chequeo médico. Como última escala antes de volver a Abu Dabi, el emérito ha decidido deleitarse con una de sus grandes aficiones: las regatas.
Hace apenas unas horas que Juan Carlos I arribó a Sanxenxo para participar en el trofeo Xacobeo 2027, tiempo suficiente para acudir a su restaurante favorito: la marisquería D’Berto, en O Grove, uno de los destinos turísticos más destacados de Galicia y considerada la capital del producto marino por excelencia.
Este restaurante es uno de los preferidos del emérito, ya que en una de sus recientes visitas, el pasado noviembre, D’Berto fue su primera parada tras llegar a Galicia. Su prestigio incluso aparece en importantes guías gastronómicas: “Si valoras que el tamaño sí importa, no dudes en comer aquí, porque además de pescados y mariscos realmente destacados, hallarás un trato cercano y un servicio de calidad”, afirma la Guía Michelin sobre D’Berto, uno de los destinos recomendados para degustar productos marinos selectos.
El restaurante, establecido desde 1989, llama la atención aún antes de entrar, gracias a un acuario que exhibe ejemplares grandes y que es visible desde la calle. A lo largo de sus más de tres décadas de trayectoria, D’Berto se ha consolidado como un auténtico templo del marisco y del pescado, gracias en buena parte al esmero que Berto y Marisol Domingo, los responsables del negocio, aplican en su labor.

Langostas, centolla y más de 300 vinos
Su propuesta culinaria se basa en el mejor producto atlántico, seleccionado a diario en la lonja situada a pocos pasos. Entre sus especialidades destacan el bogavante frito, la centolla vaga y las coquinas, además de otros mariscos autóctonos como langostas o percebes. La carta ofrece también una variedad considerable de pescados al peso, con precios entre 100 y 150 euros el kilo, y una única opción de carne: un solomillo de vaca valorado en 48 euros. Para complementar la experiencia, cuentan con una bodega con más de 300 referencias, destacando una cuidada selección de vinos y champagnes.
Tras este homenaje gastronómico, cuyo menú exacto no ha sido divulgado, el rey emérito fue fotografiado al salir del restaurante, mostrando una sonrisa tranquila y acompañado por sus amigos. Su expresión de satisfacción parece reflejar fielmente la experiencia que ofrece este templo del sabor. La prensa captó esta imagen a la salida, donde apareció relajado y rodeado de confianza.
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Este nuevo viaje a Galicia se enmarca en un periodo de mayor visibilidad pública para Juan Carlos I, quien en las últimas semanas ha retomado una agenda más activa tras haber pospuesto un anterior retorno a España debido a circunstancias internacionales. Desde entonces, sus desplazamientos han sido continuos, combinando compromisos institucionales, revisiones médicas y actividades ligadas a sus intereses personales.

