La tarjeta roja a Camavinga condicionó la eliminación en Champions y en el conjunto blanco no dan crédito a la rigurosidad mostrada por el árbitro.
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Minuto 86. Real Madrid y Bayern de Múnich prácticamente ya contemplaban la posibilidad de la prórroga, cuando Camavinga comete una falta en campo alemán. Tras cometerla, toma el balón y se aleja. El árbitro Vincic interpreta que el francés está perdiendo tiempo y le muestra la segunda tarjeta amarilla. El resultado fue la expulsión y la condena casi definitiva para el conjunto blanco.
Esta jugada fue clave. Decantó la eliminatoria a favor de los alemanes que, con uno menos en el campo rival, lograron marcar dos goles en apenas cinco minutos y eliminaron al Real Madrid de la Champions .
La polémica no tardó en surgir. Para algunos, un error de Camavinga, mientras que para otros, una aplicación excesiva de la normativa por parte del árbitro que condicionó el resultado y provocó el fin de la temporada para el Real Madrid.
Arbeloa no puede creerlo
Tras el encuentro, Arbeloa expresó una sensación amarga y emociones a flor de piel. El entrenador, fiel a su estilo, se centró en la controvertida expulsión.
Según el técnico del conjunto blanco, la jugada no da lugar a dudas: «No se puede expulsar a un jugador por eso. Arruinaron una eliminatoria y un partido espectacular que estaba en un momento álgido».
«El árbitro destruyó el partido y la eliminatoria».
🎙️ Álvaro Arbeloa, con @sergiostd tras la derrota en Múnich. #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/qPLxL2XYaI
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El salmantino continuó en rueda de prensa y profundizó en la controversia: «Es una acción que nadie comprende, expulsar a un jugador por eso resulta incomprensible e injusto«.
Además, añadió una crítica que va más allá del árbitro presente: «Creo que los árbitros en muchas ocasiones no han jugado al fútbol o no entienden cómo se deben manejar estas situaciones».
Camavinga sujeta a Musiala, acción que le costó la primera amarilla. EFE
Alejado de la polémica, Arbeloa tuvo palabras para sus jugadores: «Hicieron un gran encuentro, lo siento por ellos, por el esfuerzo que han puesto, dejaron todo en el campo».
También valoró la actitud con la que encararon el choque: «Debíamos venir aquí a ganar, quería marcar goles. Lo repetiría». Algo que logró en una primera mitad brillante.
Asimismo, reconoció al Bayern por lograr la clasificación, aunque no por su forma de conseguirla, en gran parte debido a la expulsión: «Nos hubiese gustado que nos ganasen de otra manera».
Las voces de los jugadores
Durante el partido, el capitán del Real Madrid, Dani Carvajal, mostró un fuerte descontento con la actuación del equipo arbitral y en varias ocasiones se dirigió tanto al cuarto árbitro como al principal con las palabras: «Es por tu culpa, es por tu maldita culpa».
Al concluir el encuentro, ninguno de los jugadores atendió a los medios, pero mientras abandonaban el estadio, algunos pronunciaron comentarios que reflejaban la indignación dentro del vestuario.
Uno de ellos fue Bellingham, quien no respondió preguntas pero, en perfecto castellano, calificó la expulsión de su compañero como «un chiste».
Camavinga en el instante de su expulsión. EFE
Luego, pasaron varios jugadores hasta que llegó el turno de Rüdiger, quien, ante una pregunta sobre la roja, respondió: «¿La has visto, verdad? Mejor no hablar hoy». Después del alemán, ninguno dio más declaraciones.
No obstante, vía redes sociales, Arda Güller expresó su opinión sobre la eliminatoria: «Esto no es como debería haber sido». Mostrando con claridad la tristeza por quedar fuera de las semifinales de Champions.
¿Y qué sigue ahora?
Con todas las esperanzas puestas en salvar la temporada a través de la Champions, el horizonte inmediato para el Real Madrid es poco esperanzador. Con una Liga prácticamente decidida para el FC Barcelona y eliminado de los demás torneos, la sensación es que la campaña de los blancos terminó con el pitido final en Alemania.
Al respecto, Arbeloa manifestó: «Hay que continuar porque esto es el Real Madrid. Tenemos un escudo que defender». Esa es la mentalidad del entrenador: mantenerse en la lucha hasta el último momento por el título nacional.
Arbeloa celebrando con Güller. Reuters
Además, quiso manifestar su postura sobre su futuro: «Soy el responsable de las derrotas. Asumiré las consecuencias de una caída como esta». Con ello dio a entender que aceptaría, en un supuesto, su no continuidad como técnico del Real Madrid.
No obstante, también destacó cuál fue su objetivo principal desde su nombramiento: «Siempre he intentado apoyar al club de la manera que he podido».
Lo cierto es que el Real Madrid tiene muy pocas posibilidades de lograr un título esta temporada y afronta semanas complicadas por delante.

