La disposición adicional elimina cualquier posibilidad de acuerdo

Este día se retoma la discusión sobre el burka y los velos integrales en el Congreso de los diputados, aunque con una trampa. La Cámara Baja llevará a debate y votará la admisión a trámite de una proposición de ley impulsada por Junts, que propone prohibir esta vestimenta y delegar las competencias en seguridad y emisión de documentos de identificación a la Generalitat de Cataluña. Aunque ningún partido ha declarado su voto, se considera que la iniciativa, que podría aprobarse por mayoría simple, no prosperará.
El Congreso ya desestimó la admisión a trámite de una proposición de ley de Vox para prohibir el burka y el niqab. Junts, que votó en contra, registró ese mismo día su propia propuesta legal, pero no parece que vaya a salir adelante.
A pesar de que se había señalado que el PSOE estaría dispuesto a un debate «serio» sobre estas prendas (según Patxi López), el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, rechazó ayer que el PSOE participe «en cualquier iniciativa política que discrimine a personas por su credo, creencias, religión o raza, que solo plantee debates para segregar al diferente».
Sumar subrayó que existen «debates de mayor importancia, impacto y preocupación social para todo el país» que el uso del burka, afirmó la coordinadora Lara Hernández, sin referirse a la demanda catalanista de Junts, con quienes mantienen negociaciones para sacar adelante otras propuestas.
El PP no ha definido aún su postura, aunque llegó a presentar su propia iniciativa para regular este tipo de vestimenta, cuyo trámite de admisión aún está pendiente. Por su parte, Vox considera que la propuesta de ley de Carles Puigdemont representa una «deriva separatista», un «intento de fracturar la unidad y soberanía nacional» con el que se busca transferir a Cataluña competencias en seguridad, frente a lo cual el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, aseguró que se opondrán.

