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- Autor, Lindsey Galloway
- Título del autor, BBC Travel*
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En aeropuertos de los Estados Unidos a lo largo del país, los viajeros tuvieron que afrontar recientemente demoras de hasta cuatro horas, las más extensas en los 24 años de existencia de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).
Esta situación se originó por un cierre parcial del gobierno, que se ha prolongado por siete semanas, convirtiéndose en el más largo registrado en la historia estadounidense.
Durante este periodo, los agentes de la TSA estuvieron sin salario por más de un mes, lo que derivó en ausencias masivas y renuncias que superaron las 500 personas.
Aunque una orden presidencial firmada el 30 de marzo restableció el pago a los empleados de TSA con la intención de reducir considerablemente las colas, las imágenes de largas filas reflejan solo uno entre varios obstáculos que atraviesa la industria de viajes y turismo en los EE.UU.
Este trastorno en el transporte global llega en un momento desafiante: el país coorganiza la Copa Mundial de la FIFA este verano, celebra el centenario de la Ruta 66 y prepara el 250 aniversario de su independencia en 2026.
Habitualmente, cada uno de estos acontecimientos sería un motor para la industria turística nacional, pero en contraste, Estados Unidos enfrenta una combinación de imagen pública negativa y políticas poco populares que provocaron una caída del 5,4% en el turismo durante 2025, mientras que otros países reportaron un aumento del 4% en viajeros internacionales, según el Barómetro Mundial del Turismo.
Las visitas de turistas canadienses a Estados Unidos descendieron un 22% en 2025 frente al año anterior, siendo esta la mayor disminución registrada en cualquier mercado.
Presencia de ICE en los aeropuertos
La permanencia continua de agentes del ICE en los aeropuertos estadounidenses tampoco favorece la imagen del país. Originalmente asignados para cubrir la falta de personal en la TSA, el Secretario de Transporte de EE.UU. ha asegurado que estos agentes permanecerán «el tiempo necesario».
Dado que el ICE no está entrenado específicamente en seguridad aérea, una parte de los viajeros muestra cierto recelo.
Sandra Awodele, originaria de Nigeria y ciudadana estadounidense naturalizada, expresó mayor precaución ante la presencia del ICE.
«Teniendo en cuenta que el ICE detiene a personas que podrían o no ser ciudadanos, para luego disculparse en caso de error, he tenido que modificar mis planes de viaje varias veces si el aeropuerto donde aterrizo cuenta con una significativa presencia del ICE», explicó.
«Nunca tuve inconvenientes, pero ahora temo que puedan surgir debido a procedimientos y protocolos que desconozco. Eso genera preocupación».

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La incorporación de agentes del ICE en aeropuertos representa solo una de las varias políticas en constante variación que genera confusión entre algunos viajeros internacionales.
Un plan propuesto por la administración Trump en diciembre de 2025 plantea exigir a visitantes de 42 países exentos de visa, incluyendo Reino Unido y gran parte de Europa, que presenten su historial de redes sociales de los últimos cinco años para ingresar al país.
Aunque esta medida aún no ha sido implementada, algunos viajeros creen que ya se encuentra en vigor.
«La legislación no ha cambiado, pero el ambiente sí», comenta Evan Oshan, abogado especializado en derechos civiles y director de Oshan & Associates.
«Cuando funcionarios federales se atribuyen poderes excesivos, esto equivale a un cambio de política, incluso si no se ha aprobado una ley por parte del Congreso».
Largas filas y sentimiento antiestadounidense
La conjunción entre la percepción negativa hacia Estados Unidos generada por ciertas políticas del presidente Trump y las persistentes largas esperas en numerosos aeropuertos ha llevado a algunos a cuestionar si es el momento adecuado para visitar el país.
Johan Konst, director de una firma de relaciones públicas en Ámsterdam, viaja regularmente a Estados Unidos unas tres o cuatro veces al año para acudir a conferencias y reuniones. Indica que sigue planeando sus viajes, pero ahora selecciona con más cuidado las fechas.
«La situación actual parece tratar a Europa más como un rival que como socio, ya sea por los aranceles, la retórica de la OTAN o el enfoque general hacia los países europeos», afirmó.
«Este cambio en la dinámica genera una sensación de menor bienvenida, aunque a nivel personal ningún estadounidense me ha hecho sentir así».

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Konst comentó que esta percepción ha influido en sus hábitos viajeros.
«Ahora evalúo con cuidado cuáles viajes son estrictamente necesarios y cuáles no», indicó. «Soy más cuidadoso que antes, porque puedo trabajar remotamente».
Además, agregó que los vuelos desde Ámsterdam a Estados Unidos han estado visiblemente menos concurridos últimamente. «En varias ocasiones tuve una fila completa solo para mí».
Anita Shreider, quien reside en Alemania y dirige el área de marketing de Bikes Booking, una plataforma de alquiler de bicicletas, también planea viajar a Estados Unidos este año, combinando reuniones de trabajo con turismo en Chicago y un recorrido para admirar las secuoyas gigantes en la costa oeste. Reconoce, sin embargo, entender la decisión de algunos viajeros de no desplazarse.
«Tengo conocidos que cancelaron sus viajes de verano a Estados Unidos debido a desacuerdos con las políticas internacionales del país», comentó.
Para quienes optaron por cancelar, «no se trataba tanto de un cambio político puntual, sino más bien de un malestar general. Simplemente no se sentían cómodos viajando a Estados Unidos en este momento».
Haz las cosas con tiempo
Diversos operadores turísticos estadounidenses aseguran que, cuando los viajeros internacionales arriban, sus expectativas suelen cambiar.
«Las personas llegan esperando problemas, pero en lugar de caos, encuentran un sistema que, aunque imperfecto, resulta bastante manejable», afirmó Paul Whitten, fundador e historiador de Nashville Adventures.
«Gestiona tu documentación con antelación y reserva tiempo suficiente para los desplazamientos. La diferencia entre un viaje estresante y satisfactorio suele estar en la preparación y no en las políticas en sí».
Oshan coincide con esta opinión y aconseja a los viajeros internacionales portar documentos que acrediten el motivo de su visita y conocer sus derechos antes de iniciar el viaje.
«Aunque la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.) tiene amplias atribuciones en frontera, los derechos constitucionales permanecen vigentes una vez dentro de territorio estadounidense», explicó.
«Es recomendable hacer valer dichos derechos y, si son vulnerados, considerar acciones legales».

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Erik Hansen, responsable de relaciones gubernamentales de la Asociación de Viajes de Estados Unidos, destacó que la industria reconoce la importancia de acortar la distancia entre los temores de los viajeros y su experiencia real.
Asimismo, señaló que varios aeropuertos han implementado procesos aduaneros acelerados que han ayudado a disminuir las filas para pasajeros internacionales.
Whitten coincide: «Las políticas evolucionan, pero no suelen reflejar un cambio cultural profundo, al menos no en lo que afecta la experiencia cotidiana del viajero común», señaló.
«En resumen, EE.UU. continúa siendo uno de los destinos más accesibles y acogedores a nivel mundial».
Por ahora, persiste una brecha entre la calma oficial y la preocupación entre quienes viajan.
Los funcionarios de la TSA han advertido que el entrenamiento de nuevos agentes toma entre cuatro y seis meses, por lo que la Copa Mundial podría comenzar antes de que el personal recupere su número habitual.
No se espera una resolución pronta del cierre gubernamental ni del conflicto entre EE.UU. e Israel con Irán, conflictos que generan ansiedad y elevan los precios de los vuelos.
Para Konst, el atractivo de Estados Unidos se mantiene, aunque las señales a su alrededor se vuelvan más complejas.
«Sigo queriendo a Estados Unidos y a su gente», afirmó. «Son las políticas las que me hacen reconsiderar la frecuencia de mis viajes».
*Esta nota fue publicada en BBC Travel. Haz clic aquí si quieres leer la versión original (en inglés).

