Las claves
Ignacio Cosidó, antiguo director de la Policía y exsenador del PP, niega haber tenido conocimiento o haber ordenado el espionaje ilegal realizado contra Luis Bárcenas durante su gestión.
Cosidó compareció como testigo en el juicio del caso Kitchen, que investiga un supuesto operativo parapolicial enfocado a vigilar y sustraer documentos a Bárcenas.
El exdirector afirmó no mantener una relación cercana con el excomisario Villarejo y aseguró desconocer la existencia del operativo Kitchen, así como la implicación de unidades policiales distintas a la UDEF.
Cosidó se desligó de la administración de los fondos reservados y declaró que su conocimiento sobre la Operación Kitchen se limitaba a la información publicada por la prensa tras iniciarse la investigación judicial.
Ignacio Cosidó, exsenador del PP y antiguo director general de la Policía Nacional, ha negado haber tenido conocimiento sobre algún espionaje ilegal contra Luis Bárcenas durante su mandato como máximo responsable del Cuerpo.
Este miércoles, Cosidó declaró como testigo en el juicio por el caso Kitchen, que trata sobre un presunto operativo parapolicial dirigido a vigilar al extesorero del Partido Popular y sustraerle documentos que pudieran perjudicar al partido.
Obligado a decir la verdad, Cosidó señaló que únicamente sabía que desde 2013 la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Financiera de la Policía Nacional) estaba investigando a Bárcenas, actuando como Policía Judicial en el marco del caso Gürtel, donde el excontable del PP era objeto de pesquisa por orden de la Audiencia Nacional.
Del mismo modo, Cosidó explicó que no mantenía «una relación de confianza especial» con uno de los principales acusados de este juicio, el excomisario José Manuel Villarejo.
Reconoció tan sólo un “saludo protocolario” con él durante la ceremonia en la que fue nombrado director general de la Policía. “Pero ni Villarejo me facilitaba información ni yo le daba instrucciones”, comentó el testigo.
Además del Ministerio Fiscal, Cosidó fue interrogado por la abogada del PSOE, quien representa la acusación popular en este caso.
—¿Ha escuchado hablar sobre operaciones con confidentes policiales denominadas Kitchen, cocina o cocinero?
Según consta en el sumario, Villarejo habría reclutado como confidente policial a Sergio Ríos, entonces chófer de Bárcenas, también acusado en este juicio y apodado “El cocinero” (Kitchen significa cocina en inglés).
—No tengo constancia de haber oído al respecto. Recuerdo claramente el caso Gürtel —respondió Cosidó.
La letrada del PSOE, Gloria de Pascual, interrogó al exdirector de la Policía sobre por qué su nombre aparece en las agendas de Villarejo, específicamente en las fechadas en 2013.
“Villarejo anota que usted considera que la señora Cospedal está politizando la Policía…”, recordó la letrada, en referencia a la exministra de Defensa, expresidenta de Castilla-La Mancha y exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.
El PSOE intentó hasta la primera sesión de este juicio que esta exdirigente fuese sentada en el banquillo de los acusados en la causa de la Operación Kitchen.
La presidenta del tribunal de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional reprendió a De Pascual por su pregunta: “La señora Cospedal no está siendo juzgada…”.
Sin embargo, Cosidó afirmó que su principal objetivo al frente de la Policía Nacional fue dotarla de “la máxima profesionalidad”.
Igualmente, se desligó de la gestión de los fondos reservados, de los cuales provinieron los 2.000 euros mensuales que Ríos cobró durante dos años a cambio de suministrar información a la red parapolicial.
Cosidó y Villarejo
Parte del interrogatorio a Cosidó se centró en su relación con Villarejo. El testigo admitió que, tras la aparición en medios de información sobre actividades privadas del comisario, ordenó a la DAO (Dirección Adjunta Operativa) realizar un informe sobre dichas actividades.
Finalmente, no se abrió expediente disciplinario contra Villarejo.
Gorka Vellé, abogado de Podemos —partido que también ejerce la acusación popular— interrogó a Cosidó sobre las funciones de la DAO. El exdirector adjunto operativo Eugenio Pino, quien comandaba esa unidad, es acusado en este juicio.
Una testigo declaró este martes que miembros de la CGI (Comisaría General de Información) realizaron seguimiento sobre la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias.
Cosidó, por su parte, afirmó desconocer «que otras unidades de la Policía Nacional estuvieran implicadas» en las investigaciones sobre el extesorero, indicando que únicamente tenía conocimiento de la UDEF.
No obstante, ante preguntas de Vellé, admitió que entre las funciones de la Dirección Adjunta Operativa estaba la de “impulsar o prestar apoyo” a otras unidades policiales.
El abogado de Podemos también preguntó si mantenía conversaciones frecuentes con Pino. Cosidó aseguró que sólo se le informaba sobre operaciones de relevancia o las que iban a hacerse públicas.
En todo caso, subrayó que su conocimiento sobre la Operación Kitchen se limitó a las noticias publicadas en prensa una vez que la Audiencia Nacional comenzó a investigar el presunto espionaje ilegal a Bárcenas.
Vellé intentó preguntar si, como miembro del PP, tenía constancia de alguna “preocupación” dentro del partido acerca de Luis Bárcenas. La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, impidió plantear dicha cuestión.
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