El investigador del ‘caso Kitchen’ relata en el juicio la amenaza de Villarejo a Rajoy sobre revelar «información comprometedora» con frases como «Me lo llevo por delante» y «le busco una avería»

El mando de asuntos internos ha declarado en la Audiencia Nacional que el ex presidente del Gobierno era «el Asturiano» al que aludían los investigadores.

"Me lo llevo por delante; le busco una avería": el investigador del 'caso Kitchen' recuerda en el juicio la amenaza de Villarejo a Rajoy de sacar "información comprometedora"

Tras descartarse la suspensión o anulación del juicio la semana pasada, la vista oral por la operación Kitchen dio inicio este lunes con la prolongada declaración del inspector jefe de Asuntos Internos, encargado de la investigación sobre la supuesta maniobra del Ministerio del Interior para sustraer a Luis Bárcenas material comprometedora relacionado con el PP y sus líderes.

Uno de esos dirigentes, el máximo en aquel momento, fue identificado pronto con nombre y apodo: Mariano Rajoy Brey, el Asturiano. Al ser interrogado por la Fiscalía Anticorrupción, el mando policial detalló que en los registros practicados al comisario José Manuel Villarejo se incautaron numerosas grabaciones; entre ellas, dos correspondían al entonces secretario de Estado de Seguridad, el acusado Francisco Martínez, y en una de ellas se mencionaba a el Asturiano.

En un principio, no tenían certeza sobre a quién se referían, tal y como reflejaron en un informe de noviembre de 2018. Sabían que debía tratarse de «una persona con un cargo jerárquico superior al secretario de Estado, que tendría autoridad para destituir al jefe de asuntos internos, que habría actuado como intermediario entre los acusados Villarejo y Francisco Martínez, y sobre quien existía información comprometida».

«Me lo llevo por delante», «le busco una avería», afirmó Villarejo en esa conversación, según recordó el mando policial. Corría el año 2015 y acababan de surgir noticias sobre los negocios presuntamente ilegales de Villarejo, quien intentaba que el Gobierno detuviera esas investigaciones.

Varias personas encajaban en ese perfil de mando. Por ejemplo, el entonces ministro y hoy acusado Jorge Fernández Díaz, por lo que no estaba claro que la referencia fuese a Rajoy. Sin embargo, otro material hallado durante el avance de la investigación llevó a afirmar, y repetir en el juicio, que «la persona llamada el Asturiano es Mariano Rajoy, quien en ese momento era presidente del Gobierno».

En otro audio, en conversación con un abogado, «Villarejo se muestra muy duro con su interlocutor si no se cumplen sus condiciones». El abogado comenta: «¿Pero qué podría comprometer al barbas, si solo lee el Marca?», usando otro de los apodos que se empleaban para Rajoy. Villarejo le pide que haga llegar esa presión al Asturiano. Posteriormente, el ex comisario dejó constancia del episodio en su agenda: envió mensaje a RAJ para cita con número 1 [ministro] y número 2 [secretario de Estado]».

Tras ese segundo indicio que identifica al Asturiano como Rajoy, llega uno definitivo: una grabación de Villarejo con la periodista Ana Rosa Quintana. «En ella, en un momento dado, explica literalmente que Asturiano es el apodo que utilizan para Mariano Rajoy. Lo dice claramente, sin dejar dudas».

Estas referencias llevaron a que las acusaciones populares solicitaran que Mariano Rajoy testificara en el caso Kitchen. La petición fue rechazada, aunque el ex presidente del Gobierno está citado para declarar como testigo el próximo 23 de abril.

En su declaración del lunes, el testigo repasó, junto a la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones -que representan al ex tesorero del PP, PSOE y Podemos-, los principales episodios de espionaje a los Bárcenas. La lista es extensa: la captación del chófer de entonces para que informara sobre posibles escondites de la documentación comprometedora; el acceso policial ilegal al estudio de la esposa de Bárcenas para sustraer lo que pudiera interesar; el asalto y secuestro de la esposa y el hijo por un falso sacerdote que reclamaba documentos; la vigilancia de un preso con conocimientos informáticos a quien el ex tesorero encargó eliminar material almacenado en la nube…

El inspector jefe afirmó en varias ocasiones que el entonces secretario de Estado estaba «informado» de la operación para impedir que el material perjudicial para el PP llegara al juez que investigaba el caso Gürtel. «Las agendas de Villarejo están repletas de anotaciones sobre el control de Sergio Ríos [el chófer de los Bárcenas]. Además, en los audios, Francisco Martínez pregunta directamente quién financia dichas acciones. El seguimiento por parte de Francisco Martínez, a quien Villarejo llama el coordinador de la operación, es constante».

El número dos de Interior durante la operación -entre 2013 y 2015- no es la persona de mayor rango en el banquillo. Ese lugar lo ocupa Jorge Fernández Díaz. Su conocimiento sobre el espionaje ha resurgido en distintas ocasiones. El primer mensaje entre ellos, que el secretario de Estado llevó al notario, provenía del ministro e incluía «los datos personales del chófer» que debía ser captado. El testigo también señaló que Villarejo anotó en su agenda: «Llamadas constantes del ministro sobre el asunto LB [Luis Bárcenas]». Anti corrupción solicita para estos dos cargos un total de 15 años de prisión.

En la sesión vespertina comenzó el interrogatorio por parte de las defensas. La primera, la de Fernández Díaz, inició negando dos afirmaciones al investigador: que no existe ningún audio de Jorge Fernández en la causa y que en el teléfono del secretario de Estado no había mensajes con el ministro. Sí existen, en cambio, actas notariales de mensajes supuestamente intercambiados, que su ex mano derecha llevó al notario «indignado» tras una entrevista donde el ex ministro declaró que se estaba enterando de Kitchen por la prensa.

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