El FMI ajusta a la baja la previsión de crecimiento global por el conflicto en Oriente Medio y destaca a España como líder en la eurozona con un 2,1%

El último informe de perspectivas económicas del organismo sitúa el crecimiento mundial en el 3,1% en 2026, dos décimas menos de lo que estimaba El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. (Jesús Hellín - Europa Press)

El agravamiento del conflicto en Oriente Medio ha comenzado a impactar en las previsiones económicas internacionales. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja sus proyecciones de crecimiento global para 2026 y, paralelamente, prevé un repunte más marcado de la inflación, motivado por la incertidumbre energética y geopolítica actual. Sin embargo, a pesar de este deterioro del contexto internacional, España se posiciona como una de las economías más dinámicas dentro de la zona euro, con un crecimiento estimado del 2,1%.

El último reporte de perspectivas económicas del organismo señala un crecimiento mundial del 3,1% en 2026, cinco décimas menos respecto a las estimaciones realizadas hace unos meses. Para 2027, mantiene la previsión en el 3,2%. Esta valoración se basa en la hipótesis de que el conflicto tendrá una duración limitada y que las tensiones actuales disminuirán a lo largo del año. No obstante, el FMI califica la recuperación como “frágil” y advierte sobre una “fuerte dispersión” entre países, con riesgos que se inclinan mayoritariamente hacia una evolución “a la baja”.

El efecto de la guerra también ha influido en los precios. La institución ahora anticipa una inflación global del 4,4% para 2026 y del 3,7% para 2027, lo que representa un empeoramiento frente a las proyecciones previas. De hecho, sin la irrupción del conflicto, el crecimiento habría sido superior. El FMI estima que podría haber alcanzado el 3,4% en 2026, tomando en cuenta que los datos económicos recientes eran más favorables y que existirían menos tensiones comerciales. Sin embargo, el aumento en los costes energéticos y las disrupciones derivadas de la crisis han tenido un mayor peso.

España mejora y Europa pierde impulso

Pese a las perspectivas negativas, España sobresale dentro de una Europa que pierde ímpetu. El organismo señala que la economía española crecerá un 2,1% en 2026, posicionándose a la cabeza de las principales economías de la zona euro. Para 2027, el avance se moderará hasta el 1,8% y continuará por encima de la media del bloque.

Este desempeño relativo más favorable ocurre en un contexto europeo claramente debilitado. La eurozona crecerá apenas un 1,1% en 2026 y un 1,2% en 2027, tras ajustar a la baja dos décimas en ambos años. Esta diferencia pone de manifiesto la capacidad de resistencia de la economía española frente a sus socios principales.

*Noticia en ampliación.

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