El Ministerio de Trabajo ha contabilizado 104 fallecimientos por accidentes laborales hasta febrero, seis más que el año previo

El accidente laboral más letal en España difiere de la típica imagen de caídas o golpes. En los dos primeros meses de 2026, los infartos, derrames cerebrales y otras causas naturales fueron la principal causa de mortalidad en jornada laboral, con 40 fallecidos, superando a las caídas y a los accidentes de tráfico, ambos con 14 muertes.
En total, el Ministerio de Trabajo registró 91 decesos laborales en jornada entre enero y febrero, distribuidos también entre causas como atrapamientos o colisiones; de modo que los episodios cardiovasculares representaron cerca de cuatro de cada diez muertes.
Los datos oficiales publicados este lunes evidencian además un aumento en la mortalidad laboral al inicio del año. Entre enero y febrero se contabilizaron 104 accidentes de trabajo mortales, seis más que en igual periodo de 2025. De estos, 91 ocurrieron durante la jornada y 13 fueron in itinere, es decir, en los desplazamientos de ida o vuelta al puesto laboral.
Este incremento en fallecimientos sucede a pesar de una leve caída en la siniestralidad con baja, que son los accidentes que provocan la suspensión del trabajo: en los dos primeros meses se reportaron 91.383 casos, un 0,6% menos que el año anterior, mientras que los accidentes sin baja —aquellos que no implican ausencia laboral— descendieron un 2,3%, hasta 76.104.
Por lo tanto, los datos reflejan que la mortalidad en el trabajo no se explica únicamente por riesgos físicos o mecánicos asociados al empleo, sino también por problemas repentinos de salud ocurridos durante la jornada.
Disminuyen las muertes en el camino al trabajo, aunque la mayoría se atribuyen al tráfico
De las 104 muertes registradas hasta febrero, la mayoría sucedió dentro de la jornada laboral. En este ámbito, los fallecimientos aumentaron en 12 casos respecto al mismo periodo de 2025, pasando de 79 a 91. Por otro lado, las muertes in itinere bajaron de 19 a 13, lo que representa seis menos que el año anterior.
En los desplazamientos hacia el trabajo, el patrón varía: 12 de los 13 accidentes mortales in itinere reportados entre enero y febrero estuvieron vinculados al tráfico, que continuó siendo por mucho la principal causa de muerte en este tipo de incidentes.
2024 cerró con 1.154 fallecidos en accidentes de tráfico en España.
Por sectores: la construcción concentra la mayoría de los fallecimientos
Analizando por sectores económicos, la construcción fue el ramo con mayor número de muertes en jornada laboral durante enero y febrero, con 20 fallecidos, seguida por la industria manufacturera con 14, y la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca con 8.
Simultáneamente, el ministerio reportó 77.663 accidentes con baja en jornada, lo que representa una reducción del 1,7% respecto al año anterior. En contraste, los accidentes in itinere con baja aumentaron un 6,3%, totalizando 13.720 casos.
Esta comparación entre ambos tipos de siniestros evidencia otro punto crucial: mientras disminuyen los accidentes con baja ocurridos dentro del centro de trabajo o durante la jornada, aumentan los casos en los trayectos, subrayando que la movilidad constituye un foco significativo de riesgo laboral.
La mortalidad laboral continúa concentrada principalmente en hombres
Las estadísticas reflejan nuevamente una marcada desigualdad por género. De las 91 muertes en jornada laboral, 86 correspondieron a hombres y 5 a mujeres. En los accidentes mortales in itinere, 12 de las 13 víctimas también fueron hombres.
Según la situación profesional, 101 de los 104 accidentes mortales afectaron a asalariados y tres a trabajadores autónomos. En el grupo de asalariados, las muertes en jornada aumentaron de 75 a 88 en comparación con los dos primeros meses de 2025.
No obstante, el propio informe advierte que las variaciones observadas en periodos tan cortos deben analizarse con cautela, ya que la cantidad diferente de días laborables puede afectar la representatividad estadística al comparar con el año previo.
De todas formas, el avance correspondiente a enero y febrero proporciona una imagen clara: la mortalidad laboral aumentó al inicio de 2026 y los episodios cardiovasculares se reafirmaron como la causa principal de muerte durante la jornada laboral.

