Juanma Moreno resalta la labor del Gobierno andaluz frente a los «bloqueos» y los conflictos del PSOE y Vox, presentando las elecciones del 17 de mayo como una cuestión de modelo para Andalucía.
Moreno señala a los partidos que, a su juicio, intentan debilitar la estabilidad y la convivencia, mencionando la parálisis institucional en Extremadura como un ejemplo negativo.
El presidente andaluz destaca la generación de casi 600.000 puestos de trabajo y la reducción fiscal, defendiendo su modelo de gestión eficiente, actual y social.
Moreno reivindica la sensibilidad y empatía de su equipo y rechaza medidas ideológicas en vivienda que, según él, han dificultado la puesta en alquiler de miles de inmuebles.
El presidente de la Junta de Andalucía y candidato del PP a la reelección, Juanma Moreno, ha enviado este sábado desde Granada un mensaje claro a los votantes andaluces: el 17 de mayo no solo se elige un gobierno regional, sino el modelo que se desea para Andalucía.
«Existen dos fuerzas políticas que intentarán de cualquier manera romper la estabilidad, la armonía y la convivencia que hemos establecido», ha declarado, haciendo una referencia indirecta al PSOE y Vox.
Para el líder andaluz, el 17 de mayo representa un referéndum sobre la dirección que debe seguir la comunidad.
El presidente ha criticado a partidos sin programa de gobierno que solo persiguen un fin: «romper la estabilidad».
La mención a la parálisis institucional de seis meses en Extremadura, la falta de un gobierno estable y las dificultades para atraer inversores, se utiliza como contrapunto negativo frente al modelo de Andalucía.
En esa línea, Andalucía se muestra como la excepción: un gobierno firme que trabaja de manera constante. «Somos un gobierno alejado del politiqueo, centrado en los problemas de la ciudadanía», añadió.
Además, criticó a aquellos que vienen «a cumplir un trámite, obligados, por eso no renuncian a su escaño en el Congreso», refiriéndose a la candidata socialista andaluza, María Jesús Montero. «Pero para nosotros no es un trámite; está en juego el futuro de nuestros hijos y nietos, y con eso no se juega», concluyó.
Moreno mostró su faceta más humana destacando la sensibilidad, empatía y compasión como valores claves de su equipo.
«No me da vergüenza ser una persona sensible. Siento orgullo de que mi equipo también lo sea», afirmó, vinculando esa sensibilidad al compromiso con los ciudadanos y la necesidad de que los candidatos «sientan los problemas como propios». Incluso instó a los 109 integrantes de las listas del PP andaluz a retirarse si no comparten este compromiso.
Sanidad, impuestos
En un discurso con numerosos referencia a sanidad, impuestos, vivienda e innovación, presentó a Andalucía como el laboratorio de una gestión eficiente, actual y social, destacando la creación de casi 600.000 puestos de trabajo y la reducción del desempleo durante 59 meses seguidos.
A nivel nacional, este mensaje critica a un gobierno de coalición que ha visto un aumento anual de impuestos, especialmente para la clase media trabajadora, y que ha recibido duras críticas por parte de la coalición andalucista.
El presidente aprovechó la apertura de la campaña de la declaración de la renta para reafirmar su compromiso de continuar bajando la carga fiscal, frente a lo que tilda de «asfixia» económica en otras partes del país.
Todo esto en una defensa firme de la gestión realizada hasta ahora, en contraste con la imagen de «bloqueo» que se transmite desde otras regiones, como Extremadura, de la cual, indirectamente, responsabiliza a Vox.
Su intervención fue también un análisis sobre la gestión pública: el Ejecutivo andaluz se define como un gobierno que ha asumido los servicios públicos en una situación «muy compleja» y ha conseguido llevar la sanidad por encima de la media nacional tras años de recortes.
Respecto a la vivienda, rechazó que la solución esté en implementar medidas ideológicas, que han provocado que un 30% de las viviendas que podrían estar en alquiler hayan quedado fuera de este mercado.

