Alberola Rojas no señaló un penalti en los minutos finales, y los de Arbeloa, incapaces de superar el empate, fueron abucheados nuevamente en el Santiago Bernabéu.
Si la intención era tomar impulso antes de la decisiva cita en Múnich, el resultado fue adverso. En caso de buscar animar a la afición para confiar en Alemania, el madridismo efectivamente se encendió, aunque en contra de su propio equipo. [Así vivimos el empate del Real Madrid ante el Girona en La Liga]
El Real Madrid volvió a tropezar esta temporada y con el empate frente a Girona probablemente despidió sus aspiraciones en la lucha por La Liga, si es que aún no lo había hecho. Fue con polémica, ya que Alberola Rojas no sancionó un penalti a favor de Mbappé en el tiempo cumplido.
El partido tuvo momentos brillantes y apagados, pero tras el tanto de Lemar, la noche se oscureció por completo para el conjunto blanco. Lo que prometía ser una tarde tranquila se tornó en una trampa, y el Real Madrid evidenció que no está preparado esta temporada, pese a que ya estemos en abril.
Mbappé, con sangre en la cara. REUTERS
El Madrid se queda sin recompensa
Una defensa poco habitual junto a un ataque titular. Álvaro Arbeloa optó por una combinación antes del crucial encuentro de Champions. Este partido casi sobraba, pero el calendario debe cumplirse y el Real Madrid debía superar el trámite ante el Girona.
No se puede decir que mostrara una actitud pasiva pensando en el choque del miércoles, pues el equipo blanco mereció más, aunque no logró adelantarse en la primera mitad.
El Real Madrid fue construyendo el duelo con paciencia. Las opciones claras de gol tardaron en llegar, pero paulatinamente los locales fueron cogiendo ritmo para definir el desarrollo esperado del partido.
Jude Bellingham se abre de brazos. REUTERS
A los diez minutos, los dirigidos por Arbeloa ya habían generado peligro en la portería rival. Primero con una penetración de Mbappé que no remató, luego con un disparo de Bellingham que chocó contra la defensa, y más tarde con un rápido contragolpe finalizado por Kylian que el Girona logró despejar sobre la línea.
El Girona tardó 15 minutos en crear peligro ofensivo. Replegado y con cada vez más dominio blanco, avisó con una acción de Ounahi dentro del área que obligó a intervenir a Lunin. La falta de intensidad defensiva del Real Madrid casi le cuesta caro.
La advertencia activó aún más al Madrid. Vinicius jugó una excelente pared con Camavinga, aunque su tiro fue deficiente. Luego, Bellingham remató forzado un centro de Brahim, y el Girona recuperó aire.
Mbappé, ante Gazzaniga. REUTERS
En el Bernabéu, todos esperaban el primer gol local, pero entonces llegó un susto nuevo para el Madrid. Los blancos presionaban alto, pero cuando debían defender en su campo surgieron dudas.
En una de estas ocasiones, Arnau avanzó libre hasta la frontal del área sin oposición, armó el disparo con la derecha y la pelota se fue por poco.
El Real Madrid siguió intentando. Con Bellingham constante en su empeño por ganarse un lugar en la alineación titular, Brahim incisivo y Vinicius intentando superar a su marcador, los blancos acorralaron al Girona en su propio territorio.
Mbappé, amonestado en el partido ante el Girona. REUTERS
El Bernabéu, bastante calmado y en modo espectador, solo se alteró cuando Alberola Rojas mostró amarilla a Mbappé tras un contacto leve en la cara con un rival. El ánimo subió aún más cuando en una acción similar con Arnau no hubo sanción por parte del árbitro.
Al final de la primera parte, dominó el Real Madrid. Asencio se animó a entrar en área rival para hacer una pared con Brahim y soñar con el gol. Luego Mbappé falló un remate a un centro desde la derecha de Carvajal.
El Girona pudo respirar tranquilo por haber llegado al descanso con el empate, casi milagroso.
Lemar y la controversia
Era un riesgo que el Girona mantuviera la misma táctica tras la primera mitad para salvar el Bernabéu. El Real Madrid les recordó ese peligro a los dos minutos del segundo tiempo con un robo de Vinicius y un disparo suave y centrado de Bellingham que casi termina en gol.
Pero la defensa catalana aguantó hasta ese momento. El Real Madrid continuó presionando alto, evidenciando su intención de ir a Múnich con confianza, y por fin obtuvo el premio que resistía tras tanta presión.
Fran García fue rápido para intensificar la presión y provocar un saque de banda a favor del Girona. Pronto, el balón llegó a Fede Valverde en la frontal y el uruguayo, tras una actuación discreta en la primera mitad, anotó el primero con la colaboración de Gazzaniga.
Fede Valverde celebra su gol ante el Girona con Brahim Díaz. REUTERS
El Madrid respiró y el Girona estuvo cerca de estallar. Mbappé tuvo la ocasión de sentenciar, pero no logró rematar un centro de Valverde, y Vinicius forzó a Gazzaniga a intervenir.
Era una fase decisiva. Todo indicaba que el partido se rompería favorablemente para el Real Madrid, pero apareció Lemar. En la primera llegada del Girona en el segundo tiempo, y cuando nadie lo esperaba, sacó un golpe con la zurda impresionante para sorprender a Lunin y a todos los presentes.
Esto alteró completamente el guion y todo empezó a complicarse para el Real Madrid. Desaparecieron las llegadas al área, el Girona aumentó su posesión y protagonismo, y el pesimismo se apoderó del Bernabéu.
Los jugadores del Girona celebran su gol en el Santiago Bernabéu. REUTERS
Desde ese instante hasta el final, todo resultó caótico. Los de Míchel navegaron cómodos entre las dudas del Madrid y alguna acción defensiva dudosa aumentó los silbidos en el templo blanco.
A cuatro minutos del final, Mbappé tuvo una oportunidad clara. Gran movimiento para desmarcarse, excelente recorte, aunque el disparo fue centrado y desviado por Gazzaniga.
El equipo blanco todavía intentó apurar la última opción en los momentos finales. La tuvo, sí, pero Alberola Rojas no quiso pitar. Mbappé entró en el área, recibió un golpe en la cara similar al que le había costado una amarilla, y la acción quedó sin castigo.
Mbappé pide penalti por el codazo de Vitor Reis en el partido ante el Girona. REUTERS
El francés permaneció unos minutos en el césped y requirió atención incluso fuera del terreno de juego. Sin embargo, el VAR no intervino ni hubo revisión.
El Real Madrid dejó escapar La Liga en casa, salvo que el Barça mantenga vivo el último resquicio de esperanza por un tiempo más. Solo resta Múnich, donde los blancos deberán mostrar una versión completamente distinta.
Real Madrid 1 – 1 Girona
Real Madrid: Lunin; Carvajal, Militao (Huijsen, min. 64), Asencio, Fran García (Mendy, min. 80); Valverde, Camavinga (Tchouaméni, min. 80), Bellingham (Güler, min. 64); Brahim, Mbappé y Vinícius.
Girona: Gazzaniga; Arnau, Francés, Vitor Reis, Álex Moreno; Lemar (Hugo Rincón, min. 70), Witsel, Iván Martín (Fran Beltrán, min. 84); Tsygankov, Ouhani (Bryan Gil, min. 70) y Echeverri (Abel Ruiz, min. 64) (Stuani, min. 85).
Goles: 1-0, min. 50: Valverde; 1-1, min. 61: Lemar.
Árbitro: Javier Alberola Rojas (Comité Castellano-Manchego). Mostró tarjeta amarilla a Mbappé (min. 35) y a Valverde (min. 76) por parte del Real Madrid y a Hugo Rincón (min. 88) por parte del Girona.
Incidencias: encuentro correspondiente a la trigésimo primera jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante cerca de 70.000 espectadores.

