Francia critica la reducción de impuestos sobre el combustible en España y apuesta por limitar el consumo de gas

El Gobierno francés planea reducir la dependencia energética para 2030, sustituyendo un 60% de petróleo y gas en el consumo final por un 60% de energía libre de carbono

El primer ministro francés, Sebastien Lecornu, durante un discurso televisado en el Hotel de Matignon en París, Francia, el 10 de abril de 2026. (IAN LANGSDON/REUTERS)

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, comunicó este viernes las acciones que su Gobierno llevará a cabo para enfrentar las repercusiones de la crisis energética global derivada del conflicto en Oriente Medio. A diferencia de otros países europeos —como España— que han decidido bajar los impuestos a los combustibles, la administración francesa ha optado por prohibir la instalación de calderas de gas en las viviendas nuevas a partir de 2027 y promover el uso del vehículo eléctrico.

“Cuando importamos petróleo o gas, también absorbemos las crisis externas. La guerra en Oriente Medio no es asunto nuestro, pero nos impacta directamente”, señaló el primer ministro en un video divulgado por su Gobierno, enfatizando la “ventaja” que posee Francia: la generación de electricidad en su propio territorio, principalmente por medio de la energía nuclear.

Así, la meta del Ejecutivo francés es cambiar la actual dependencia energética externa para 2030, reduciendo el consumo final de petróleo y gas del 60% a alcanzar un 60% de energía descarbonizada. Además, el primer ministro anunció que la inversión en la electrificación del sector energético aumentará de 5.500 millones a 10.000 millones de euros anuales para ese año.

Prohibición de instalaciones de calderas de gas

El primer aspecto del plan francés para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles está enfocado en la prohibición del uso de calderas de gas. A partir de 2027, las viviendas construidas no podrán incluir este tipo de sistemas para el suministro energético, motivo por el cual se ofrecerán subvenciones destinadas a reemplazarlas por bombas de calor.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantó este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para «proteger a los ciudadanos, beneficiar a las pymes, al sector primario y, por supuesto, a la industria».

“Este cambio de escala implicará la instalación de un millón de bombas de calor anualmente para 2030. Estas permiten reducir a la mitad los costos de calefacción”, explicó Lecornu. En cuanto a la vivienda social, el Ejecutivo tiene la intención de electrificar hasta dos millones de hogares para 2050, con el fin de “priorizar la protección de las personas más vulnerables”.

Impulso al vehículo eléctrico

De manera complementaria, otra medida presentada por el político francés es la financiación de 50.000 vehículos eléctricos desde junio, bajo un alquiler accesible, destinada a “conductores que recorren largas distancias” y sufren el incremento en los precios de los combustibles, como cuidadores, enfermeros y trabajadores que utilizan intensamente sus coches en labores profesionales, sumando otros 50.000 a partir de 2027. Asimismo, las empresas podrán acceder a ayudas de hasta 100.000 euros por vehículo para renovar sus flotas.

Sobre las reducciones fiscales que han adoptado otros países europeos, España incluida, para aliviar los impuestos al combustible, el primer ministro francés las calificó como medidas superficiales que intentan limitar los efectos de la guerra con “acciones sencillas pero ineficaces”: “No solo resultan muy costosas, sino que favorecen principalmente a los exportadores de petróleo, como Estados Unidos, Kazajistán y Argelia, por mencionar algunos, y por ende no benefician a Francia, ni mucho menos al pueblo francés”.

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