Chloe, el segundo gato de Ábalos, causó heridas graves a Koldo tras arañarle rápidamente y jugar con él

Las heridas de Koldo García y Chloe, el segundo gato de José Luis Ábalos.

La gata Chloe, que fue propiedad de José Luis Ábalos, atacó a Koldo García causándole heridas considerables en el momento en que intentaba impedir que escapara por una ventana.

Este suceso forma parte del material incautado por la UCO y evidencia la difícil convivencia de Chloe tras el traslado de Ábalos tras dejar el Ministerio de Transportes.

Actualmente hay un conflicto por la custodia de Chloe entre Andrea de la Torre, pareja de Ábalos, y Carolina Perles, exesposa del exministro, quien sostiene que la gata fue un obsequio para su hijo.

Otro felino, ‘Pequeño Ratón’, también ha tenido relevancia en la vida de Ábalos, incluso influyendo en la decisión de mantener el pago del alquiler de un piso después de romper con una expareja.

La gata Chloe, propiedad de José Luis Ábalos y que fue cedida a su pareja Andrea de la Torre, atacó a Koldo García mientras intentaba impedir que saliera por una ventana, causándole heridas graves que requirieron atención médica.

Este hecho, ocurrido el 19 de julio de 2024, se incluye dentro del material confiscado por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), al que EL ESPAÑOL ha tenido acceso en exclusiva.

En las imágenes que Koldo envió al entonces exministro se observan varios cortes profundos en su mano izquierda. Apenas una semana antes, Pedro Sánchez había cesado a Ábalos en el Ministerio de Transportes.

¿Pero cómo la sujetaste para que te hiciera eso?? [sic]”, fue la reacción inmediata de Ábalos al ver las fotos, sorprendido por la gravedad de las lesiones.

El exasesor respondió claramente que intentaba evitar que la gata se escapara por la ventana del domicilio.

Las heridas de Koldo García provocadas por la gata de José Luis Ábalos.

Chloe permaneció en el piso de Koldo García después de que Ábalos abandonara su residencia oficial como ministro. Actualmente, esta gata reside con Andrea de la Torre, pareja del excolaborador principal de Pedro Sánchez.

La gata mostró una actitud agresiva. «Rasguñó rápidamente y, como no la soltaba, se entretuvo«, describió Koldo García, relatando que su entonces esposa, Patricia Úriz, intentaba cerrar la ventana.

El incidente terminó con varias heridas abiertas. Según el relato de Koldo, fue atendido por Ignacio Palomo, ginecólogo experto y vinculado a varios negocios.

Entre ellos, el doctor Palomo obtuvo un contrato de 600.000 euros por pruebas covid que no cumplían las normativas europeas. Esta adjudicación fue concedida por el Ministerio de Interior, bajo la dirección de Fernando Grande-Marlaska.

Palomo además era el médico de cabecera de la familia García, tanto para su especialidad como para otros temas de salud. «Me curó el doctor Palomo [sic]«, señaló el asesor.

Conversación entre José Luis Ábalos y Koldo García

No fue la única ocasión en que Chloe intentó escapar. Más tarde, en la nueva vivienda del exministro, la gata salió por una terraza. Ábalos la encontró y comunicó a Koldo: «Chloe apareció ayer en la terraza desde la que se había ido. No sé cómo subió hasta esa altura [sic]«.

La mudanza de Ábalos

La presencia de Chloe en el domicilio de Koldo García no fue fortuita. El animal llegó allí pocos días antes debido a la salida de José Luis Ábalos del Ministerio de Transportes.

Tras ser cesado, dejó el piso oficial. En plena mudanza y sin un destino concreto para la mascota, pidió a su asesor que se ocupara de ella temporalmente.

Chloe, un regalo para el hijo menor de Ábalos, fue trasladada así al hogar de Koldo García y su esposa. No obstante, su adaptación resultó complicada.

El comportamiento del animal y el cambio de entorno provocaron fricciones con la familia que la acogió.

La custodia de Chloe

Con el paso de los años, la historia de Chloe ha derivado en un conflicto familiar. La disputa sobre su custodia enfrenta a Andrea de la Torre, última pareja conocida de Ábalos, y a Carolina Perles, exesposa del exministro y madre del niño para quien fue adquirida la gata.

El conflicto salió a la luz tras las declaraciones de Perles en El Programa de Ana Rosa, en Telecinco. Según su versión, Chloe fue un regalo de cumpleaños para su hijo.

Tras la separación del matrimonio, la gata Chloe permaneció en la casa de José Luis Ábalos y fue cuidado por Andrea de la Torre.

La gata Chloe, en la casa de Koldo García.

Cuando Ábalos fue ingresado en prisión preventiva en Soto del Real, en noviembre de 2025, el menor pidió quedarse con la mascota. Sin embargo, la gata no retornó con el niño.

Perles afirma que en la actualidad el animal está bajo el cuidado de Andrea de la Torre. La exesposa del exministro no ha disimulado su molestia, llegando a calificar la situación como un caso de apropiación indebida.

La tensión aumentó cuando De la Torre propuso una solución intermedia: una custodia compartida de la gata. La propuesta planteaba que Chloe pasara quince días con cada una.

Perles rechazó rotundamente la idea. «Me parece una falta de respeto tremenda jugar con los sentimientos de un niño«, expresó, subrayando que la mascota pertenece al menor y no a los adultos involucrados en el conflicto.

El otro gato de Ábalos

Chloe no es el único gato que ha tenido protagonismo en la vida del exdirigente socialista. Otro felino, llamado ‘Pequeño Ratón’, también ha estado presente durante el juicio en el Tribunal Supremo.

Este gato fue adoptado en 2018 durante la relación entre Ábalos y Jésica Rodríguez. La expareja del político declaró en el Tribunal Supremo que tomó la iniciativa «por él», refiriéndose al entonces ministro.

El felino vivió en el piso de Plaza de España, en Madrid, donde ambos mantuvieron su relación. En los mensajes y vídeos recuperados por EL ESPAÑOL, el animal aparece integrado en la vida diaria de la pareja.

'Pequeño ratón', el gato de Jésica Rodríguez y José Luis Ábalos.

En un vídeo de cumpleaños enviado a Ábalos en 2019, Rodríguez incluyó imágenes del gato. En una de ellas lo presenta como «nuestro Pequeño Ratón«. En otra, ya más crecido, aparece bajo el encabezado de «familia».

La relevancia del animal superó lo simbólico. Según la declaración de Rodríguez, la tenencia del gato influyó en decisiones posteriores del exministro.

Rodríguez aseguró en su testimonio esta semana en el Supremo que una de las causas por las que Ábalos continuó abonando el alquiler del piso tras la ruptura fue precisamente la presencia del gato.

«Por él también adopté un gato y evidentemente si es difícil hallar un piso, imagínate con un animal«, indicó durante su declaración.

El inmueble, ubicado en Plaza de España, tenía un coste mensual de 2.700 euros. Según la investigación, fue pagado durante un tiempo por el empresario Víctor de Aldama mediante sociedades vinculadas.

Se abonaron un total de 32 meses, elevando la cifra cercana a 88.000 euros. El pago del alquiler continuó incluso después de que la relación sentimental entre Ábalos y Rodríguez hubiera terminado.

La expareja del exministro también señaló que Ábalos asumió otros gastos relacionados con el animal, incluyendo una operación veterinaria superior a 1.000 euros tras una fractura en una pata del gato.

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