
A medida que la tecnología progresa y evoluciona, la humanidad amplía sus horizontes más allá del planeta Tierra, enfocándose también en el espacio exterior. La misión lunar actual de la NASA es solo uno entre cientos de ejemplos existentes hoy en día, y aunque el regreso del ser humano a la órbita lunar atrae la atención, en las últimas semanas se ha dado a conocer un hallazgo aún más significativo.
Esto se debe a que un equipo de científicos alemanes de las universidades de Ulm y Jena ha conseguido desarrollar un tipo novedoso de «batería solar» que destaca no solo por su capacidad para almacenar energía durante varios días, sino también por su facultad para convertir dicha energía en hidrógeno bajo demanda cuando el Sol deja de brillar.
La demanda energética actual exige un almacenamiento inteligente y adaptable debido a la naturaleza intermitente de las energías renovables, motivo por el cual los investigadores propusieron una solución basada en una macromolécula diseñada para acumular electrones.
Gracias a su estructura, pueden capturar y guardar energía química derivada de la luz solar durante días. Esto implica que la energía obtenida puede conservarse para ser transformada en hidrógeno días después.
De esta forma, se resolvería el inconveniente de tener que generar y usar energía solar simultáneamente. «Los resultados abren nuevas perspectivas para tecnologías de almacenamiento solar económicas y escalables, constituyendo un soporte crucial en el camino hacia una economía energética sostenible basada en la química», resalta el profesor Ulrich Schubert.

