La deuda en relación con el PIB se ha reducido hasta el 42,8%, la tasa más baja desde finales de 1999

La riqueza financiera neta de los hogares españoles alcanzó un récord histórico al cierre de 2025, registrándose en 2,645 billones de euros. Esta cifra, que representa un incremento del 11% respecto al año anterior, establece un nuevo tope para las familias en España, según indican las Cuentas Financieras de la Economía Española publicadas por el Banco de España este viernes y consultadas por la Agencia EFE. Las estadísticas analizadas por la institución reflejan la diferencia entre los ahorros y las deudas que poseen los hogares en el territorio nacional, presentadas en términos absolutos, sin considerar desigualdades ni promedios familiares.
El total de la riqueza financiera neta, que equivalía al 156,8% del PIB en diciembre de 2025, superó claramente el promedio establecido desde 2022, fijado en el 149,1%. Dentro de los activos que componen esta riqueza, las participaciones en el capital y fondos de inversión registraron el mayor aumento, explicando en gran medida este avance junto con la revalorización acumulada de dichos activos.
De este modo, las familias españolas aumentaron sus activos financieros —incluyendo efectivo, acciones, depósitos y valores en renta— hasta alcanzar 3,436 billones de euros, destacando un aumento interanual de 292.100 millones, lo que representa un 9,3% más que en diciembre de 2024. Así, los activos financieros constituyen el 203,7% del PIB, cifra superior al 196,8% registrado el año anterior.
Quienes nacieron en las décadas de los 80 y 90 enfrentan salarios más bajos, una capacidad de ahorro reducida y un acceso limitado a la vivienda. A los 42 años, acumulan hasta un tercio de la riqueza que generaciones anteriores tenían a esa misma edad.
La deuda crece, pero no de manera preocupante
El saldo de los depósitos y efectivo de los hogares, que en 2025 alcanzó los niveles más bajos en 30 años, representa el 33,4% del total de los activos financieros. Por otro lado, las participaciones de capital tienen un peso muy similar, ubicándose en el 32,3%, cercano al máximo histórico. Además, los fondos de inversión han permanecido próximos a niveles máximos, según el desglose provisto por el Banco de España a EFE.
En paralelo al aumento de los activos, la deuda de los hogares experimentó un repunte del 3,88%, alcanzando los 723.000 millones de euros. Esta cifra contrasta con los 696.000 millones registrados al cierre de 2024. Sin embargo, en relación con el Producto Interior Bruto (PIB), la deuda descendió hasta el 42,8%, el porcentaje más bajo desde finales de 1999.
La deuda consolidada de las empresas creció un 0,76%, situándose en 1,056 billones de euros en 2025 frente a los 1,048 billones de 2024. A pesar de este ligero aumento en términos absolutos, la proporción respecto al PIB descendió hasta el 62,6%, alcanzando su nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2001.
Finalmente, en cuanto a las operaciones financieras consolidadas, el volumen acumulado de los activos financieros totales de las empresas se mantuvo estable en el 4,1% del PIB a fines de 2025, manteniéndose en línea con el promedio observado desde 2022. En el caso de los hogares, este porcentaje subió hasta el 5,6%, en comparación con el promedio del 3,4% registrado desde ese año, según los datos proporcionados por el Banco de España.
*Con información de EFE

