Una de las reaperturas hoteleras más esperadas llegará tras una ambiciosa intervención millonaria en un edificio cargado de historia. El proyecto promete devolver el esplendor a este enclave monumental
- El Parador que volverá a abrir sus puertas el 1 de enero de 2027 completamente renovado: una inversión superior a 12 millones para el primer edificio histórico de la red
- El Parador que reabrirá sus puertas en 2026 tras cinco años de obras y una inversión de 7,4 millones de euros, alcanzando la categoría de cuatro estrellas
Paradores se prepara para 2026 con una de las reaperturas más relevantes de su red gracias a una reforma integral en un alojamiento histórico erigido en un palacio renacentista del siglo XV. Esta intervención, financiada con cerca de 11 millones de euros, busca modernizar las instalaciones, mejorar la eficiencia energética y aumentar el confort de los huéspedes sin renunciar al valor patrimonial de un inmueble que es parte fundamental de la identidad monumental de la ciudad. Además, el proyecto se configura como una acción de gran envergadura dentro de la red pública, tanto por la inversión económica como por la complejidad de los trabajos planificados.
Se trata del Parador de Zamora, situado en el antiguo palacio de los condes de Alba de Aliste, en el centro histórico de la capital zamorana. El cierre temporal comenzó el 17 de octubre de 2024 y la reapertura está prevista para el 31 de octubre de 2026. El plan incluye una renovación total del inmueble, con una nueva decoración que pretende resaltar su monumentalidad y actualizar la imagen del alojamiento. Esto resulta crucial, ya que este hotel se distingue especialmente por su atmósfera señorial, su interior cuidado y una ambientación inspirada en la época medieval que lo hace una de las joyas más singulares de la cadena.
Un cierre prolongado para devolver el esplendor a una joya histórica
Entre las acciones previstas se encuentran la renovación de la sala de calderas, la implementación de sistemas de control inteligente en las habitaciones y la sustitución completa de la carpintería exterior, todas medidas orientadas a reducir la huella de carbono del edificio. Además, se renovarán todas las habitaciones y sus baños para mejorar la accesibilidad, también se actualizarán los baños comunes y se reemplazará el ascensor en la zona nueva. A estas mejoras se suma un ambicioso proyecto decorativo, con una inversión específica de 1,2 millones de euros, que busca potenciar la personalidad del inmueble y enriquecer la experiencia de los huéspedes una vez que vuelva a operar.
dotada con casi 11 millones de euros, busca actualizar sus instalaciones, reforzar la eficiencia energética y elevar el confort de los huéspedes sin perder el valor patrimonial de un edificio que forma parte de la identidad monumental de la ciudad. Además, el proyecto se presenta como una actuación de gran alcance dentro de la red pública, tanto por su volumen económico como por la dimensión de los trabajos previstos.

