Un histórico establecimiento local se prepara para comenzar una nueva etapa tras una transformación profunda que modificará por completo su identidad. La reapertura reactivará la actividad en uno de los espacios más emblemáticos de la hostelería zaragozana.
- El pintoresco pueblo de Huesca que cautiva desde el primer instante: tejados de piedra, una cascada y los Pirineos al fondo
- La legendaria discoteca aragonesa que formó parte de la Ruta del Bakalao y que aún permanece activa: el espíritu bakala sigue vivo en Huesca
Uno de los establecimientos más emblemáticos de la hostelería de Zaragoza se prepara para reanudar su actividad tras un cambio en la propiedad. El histórico local situado en la plaza San Francisco, presente en la memoria de varias generaciones de zaragozanos, afronta una reapertura marcada por un cambio de imagen. Así, se embarca en una nueva etapa con la intención de recuperar su protagonismo en uno de los puntos más reconocidos de la restauración en la capital aragonesa.
El icónico Faustino, un referente en la plaza San Francisco, cerró sus puertas en octubre de 2024. Desde su apertura en los años sesenta, el local vivió una reciente renovación en su oferta gastronómica sin renunciar a su característico estilo visual. Durante largo tiempo mantuvo elementos muy distintivos, como su estética peculiar, sus letras rojas y ciertos detalles decorativos que quedaron grabados en la memoria colectiva de numerosos clientes. Este histórico establecimiento dará paso a Cobarcho. Este proyecto está liderado por un grupo hostelero del Alto Aragón vinculado al empresario Pedro Marco, radicado en Jaca. De hecho, una gran lona colocada en la fachada anuncia la llegada del restaurante a la plaza San Francisco.
La propuesta de Cobarcho
El edificio tenía dos niveles bien diferenciados: una zona de barra y cafetería en la planta superior, y una bodega con cervezas de importación en la planta inferior, junto a un comedor para almuerzos y cenas. Entre sus elementos más emblemáticos también destacaba su escalera característica, otro icono dentro de este espacio histórico de Zaragoza. Por el momento, no se conoce si los nuevos dueños conservarán algunos de los rasgos más identificables del antiguo Faustino. La inversión estimada ascenderá aproximadamente a un millón de euros.
La nueva etapa estará basada en el modelo que Cobarcho desarrolla en Jaca, donde se ha consolidado gracias a una propuesta centrada en la cocina tradicional del Alto Aragón, la preparación en horno y la brasa de leña, además de en una selección de productos locales y de temporada. Su menú incluye especialidades como el chuletón, la chuleta de vaca, las migas o postres como la panna cotta de higos, junto con menús cerrados y experiencias degustación en espacios reservados. Con esta iniciativa, el antiguo restaurante Faustino se redirige hacia una reapertura con una identidad totalmente renovada, con el propósito de trasladar a Zaragoza una propuesta gastronómica que ha ganado reconocimiento en la comarca de la Jacetania.
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Uno de los establecimientos más emblemáticos de la hostelería de Zaragoza se prepara para reanudar su actividad tras un cambio en la propiedad. El histórico local situado en la plaza San Francisco, presente en la memoria de varias generaciones de zaragozanos, afronta una reapertura marcada por un cambio de imagen. Así, se embarca en una nueva etapa con la intención de recuperar su protagonismo en uno de los puntos más reconocidos de la restauración en la capital aragonesa.

