Los datos recientes del Consejo General del Notariado evidencian una transformación en el perfil del comprador extranjero, destacando al residente ya establecido en España

La adquisición de viviendas por parte de extranjeros en España modificó su perfil durante la segunda mitad de 2025. Pese a que las operaciones de compradores internacionales disminuyeron un 4,4% interanual, con un total de 66.629, esta caída no fue uniforme: el descenso afectó principalmente a los no residentes, mientras que los extranjeros residiendo en el país aumentaron su participación y sostuvieron el mercado.
Las transacciones efectuadas por extranjeros representaron el 18,4% del total de compraventas en el segundo semestre del año, menor al 19,5% registrado en el mismo período del año anterior. No obstante, dentro de este grupo coexisten dos escenarios cada vez más diferenciados. Por un lado, el comprador desde el extranjero pierde influencia. Por otro, el extranjero residente en España gana relevancia al adquirir inmuebles en el mercado nacional.
Esta variación queda clara en las cifras del Consejo General del Notariado. Los extranjeros residentes concentraron el 62,8% de las operaciones, incrementando sus compras en un 3,3% respecto al segundo semestre de 2024. En contraste, los no residentes, que abarcaron el 37,2% restante, sufrieron un descenso del 15,1%.
Marroquíes, rumanos e italianos, las nacionalidades residentes con mayor volumen de compras
En el segmento de los residentes, las nacionalidades predominantes fueron Marruecos, Rumanía e Italia. Los marroquíes representaron el 12,1% de las operaciones de extranjeros residentes; los rumanos, el 9,3%; y los italianos, el 9,2%.
El ámbito geográfico también ilustra este cambio de perfil. Marruecos destacó en regiones como Murcia, Navarra, Aragón, La Rioja, Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía y Cataluña, mientras que Rumanía sobresalió en Castilla-La Mancha, Aragón, La Rioja, Extremadura y Castilla y León. Por su parte, Italia tuvo presencia significativa en Canarias, Baleares, Madrid y Comunidad Valenciana.
El resultado es que la compra extranjera de vivienda en España ya no depende exclusivamente del comprador desde el extranjero. Esta interpretación no minimiza la relevancia de los no residentes, pero sí modifica la perspectiva sobre quienes actualmente sostienen el volumen de las operaciones.
El interés de los extranjeros por la vivienda en España impulsa los precios en las zonas donde su demanda se concentra
Disminuye la demanda exterior y se enfoca en la costa y las islas
En contraposición al aumento del comprador residente, el mercado de no residentes experimentó una caída más pronunciada. Entre estos, las nacionalidades más representativas fueron Países Bajos, Alemania, Reino Unido y Bélgica, con participaciones del 12,6%, 11,9%, 11,5% y 8,1%, respectivamente. Además, sus adquisiciones estuvieron claramente focalizadas en regiones con alta demanda: la Comunidad Valenciana concentró el 40% de las operaciones de no residentes; Andalucía, el 25,3%; seguidas por Cataluña, Murcia y Canarias.
Esta distribución evidencia que la demanda de no residentes se concentra fundamentalmente en mercados costeros y territorios con gran atractivo turístico.
Compran en menor número, pero continúan pagando precios más altos
La reducción en el número de operaciones no implicó una bajada en los precios. El precio medio abonado por compradores extranjeros alcanzó los 2.479 euros por metro cuadrado en el segundo semestre de 2025, un 5% más que un año atrás. Esta cifra supera la pagada por compradores nacionales, que fue de 1.839 euros por metro cuadrado.
Asimismo, la disparidad dentro del mercado extranjero sigue siendo considerable. Los no residentes pagaron en promedio 3.242 euros por metro cuadrado, en contraste con los 1.963 euros de los extranjeros residentes. También son notables las diferencias por nacionalidad: Alemania se situó entre los precios medios más elevados, con 3.559 euros por metro cuadrado, mientras que Marruecos tuvo una media de 768 euros y Rumanía de 1.350 euros.

