Se reproduce el modelo seguido en Extremadura y Aragón para «demostrar» que priorizan la negociación de las «medidas» por encima del reparto de «sillones». En las otras dos comunidades, las conversaciones se retoman esta semana.

El descanso de Semana Santa también afectó a las negociaciones que mantenían PP y Vox para desbloquear el gobierno en tres comunidades autónomas. «Esta semana retomamos las conversaciones, tanto en Extremadura como en Aragón», indicó este lunes el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, quien no detalló cuándo ni bajo qué formato se realizarán estos nuevos encuentros. Por ahora, Castilla y León queda fuera de esta nueva etapa de diálogo, ya que la agenda allí no es tan urgente: María Guardiola y Jorge Azcón disponen hasta el Puente de Mayo para asegurar apoyos a su investidura y evitar elecciones anticipadas.
Antes de que venza el plazo para desbloquear el ejecutivo autonómico en Extremadura y Aragón, Castilla y León afrontará un primer test que permitirá evaluar el nivel de cooperación entre PP y Vox: la constitución de las Cortes y la elección de los miembros de la Mesa. En la legislatura pasada, el partido de Santiago Abascal presidió esta cámara a través de Carlos Pollán, actual líder de Vox en la región. Sin embargo, ahora abandonan la idea de reclamar dicho asiento como parte de la negociación. «En la Mesa de las Cortes de Castilla y León, al igual que ha ocurrido en Aragón y Extremadura, no existe posibilidad de negociación», afirmó Fúster este lunes.
El portavoz de Vox explicó que esta postura tiene como fin «demostrar» que su prioridad no son los «sillones». «Con esta medida, respondemos a quienes decían que nuestro interés era ocupar cargos», sostuvo Fúster, que recalcó que su formación negociará en torno a las «medidas» y solo abordará el tema de puestos si se alcanza un acuerdo programático.
Fuentes del partido indican que Vox no descarta presentar candidato a la Presidencia de las Cortes, aunque subrayan que no negociarán con el PP el respaldo a dicha candidatura hipotética. Tampoco descartan apoyar a la persona propuesta por los populares.
De esta forma, en este momento, el futuro de la Presidencia de la Cámara es incierto. Mientras que en Extremadura y Aragón el PP no necesita el apoyo de Vox para que su candidato resulte elegido, en Castilla y León podría darse la situación en la que el PSOE pacte con formaciones regionalistas y arrebate a los populares la Presidencia de las Cortes. Los partidos tienen hasta el 14 de abril para despejar esta posibilidad.
Permanece el enfrentamiento con Génova
Que el tiempo apremie en Extremadura y Aragón, donde el acuerdo debe cerrarse antes de un mes, no implica que PP y Vox abandonen sus diferencias. Al contrario, desde la sede en calle Bambú insisten en criticar a Génova, acusándola de «poner trabas a las negociaciones», y delegan en los populares la «responsabilidad» de sacar adelante los pactos. Sobre la conversación entre Alberto Núñez Feijóo y Abascal, que el popular difundió en una entrevista en Servimedia, Fúster declaró que esta «no ocurrió en los términos que él [Feijóo] aseguró», sin entrar en detalles sobre qué partes de lo dicho por el líder del PP no corresponderían a la realidad.
Siguiendo la línea expresada en semanas anteriores, Vox establece una distinción entre la dirección nacional del PP y los barones territoriales, a quienes atribuye «una actitud mucho más abierta al diálogo». El número dos del partido, Ignacio Garriga, ya lo expresó la semana pasada al enviar una carta a sus afiliados en la que contraponía un duro reproche a Génova —»clan gallego con prácticas de contrabandistas de ría»— con un gesto conciliador hacia Guardiola, Azcón y Alfonso Fernández Mañueco.
En las negociaciones que, según Fúster, se reanudarán esta semana, trabajarán en representación de Vox tanto la Secretaría General —liderada por Garriga— como un «equipo económico» encargado de traducir en términos presupuestarios las propuestas del partido. En la última reunión pública celebrada en Extremadura, Vox envió a Mérida a dos de sus portavoces en materia económica, José María Figaredo y Carlos Hernández Quero, práctica que no descartan repetir en futuros encuentros.

