El ministro de Asuntos Exteriores ha declarado que «España no participará en ninguna reunión donde se discuta algún tipo de intervención militar que pueda intensificar este conflicto».

Más de 30 países asistieron la semana pasada a una reunión convocada por Reino Unido con el objetivo de encontrar una solución para reabrir el estrecho de Ormuz. España no formó parte de dicha cumbre internacional. Las razones detrás de su exclusión fueron objeto de especulación, que este martes, tras Semana Santa, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha aclarado.
En una entrevista en La Hora de la 1, el titular de la diplomacia española reveló que él mismo fue invitado a esa reunión. «España optó por no sumarse porque no asistirá a ningún encuentro en el que se pueda debatir alguna intervención de fuerza o de seguridad que pueda agravar este conflicto», explicó al responder a una pregunta sobre si España se encontraba cada vez más aislada.
La convocatoria, realizada por videoconferencia por Reino Unido, tuvo lugar la semana pasada y finalizó sin establecer medidas concretas. No obstante, el comunicado emitido indicó que los países participantes acordaron «demostrar la firme determinación de la comunidad internacional de garantizar la libertad de navegación y reabrir el estrecho de Ormuz». El jueves pasado, fuentes de Exteriores no confirmaron que España había sido convocada y solo señalaron: «Se mantiene la posición de España de no emprender acciones que contribuyan a la guerra en curso. Defendemos la desescalada, el diálogo y el respeto al derecho internacional».
El ministro de Asuntos Exteriores ha reiterado en varios momentos de la entrevista la postura firme de España, sustentada en el renovado lema del ‘No a la guerra’: «No participaremos ni realizaremos acciones que aumenten el esfuerzo bélico en un conflicto que no vemos con objetivos claros y que está causando daños muy graves«.
Asimismo, destacó que España sí está presente en «todas las reuniones sobre el futuro de Ucrania». Aseguró que «por primera vez» cuentan con «una política exterior global», lo que implica mantener relaciones con Estados Unidos, «pero también
una interlocución con la otra gran potencia militar, demográfica y económica, que es miembro permanente del Consejo de Seguridad, como es China«. De igual forma, insistió en que mantienen «una relación intensa» con el continente africano y una interlocución «de primer nivel» con todos los países árabes: «Nos consideran el país que está preservando la dignidad de Europa».

